Sucesos: SUCE-07 Declara un imputado por la masacre de Campana

Télam

Uno de los detenidos por la denominada "masacre de Campana" iba a ampliar hoy su declaración indagatoria ante el fiscal del caso, quien en los próximos días debe resolver la situación procesal de todos los imputados.

Se trata de Osvaldo Cáceres, quien tenía fijada una audiencia con el fiscal Marcelo Pernici, en los Tribunales de 9 de Julio y Sarmiento, de Campana, adelantó a Télam su abogado defensor, Hugo López Carribero.

Cáceres buscará "mejorar su situación procesal y colaborar en el esclarecimiento del hecho", para lograr su excarcelación, adelantó el letrado.

Es que, según López Carribero, su cliente estaba enemistado con su hermano y principal sospechoso del cuádruple homicidio, Angel Fernández, y con su sobrino, Cristian Fernández, a pesar de que vivían en el mismo terreno, aunque en distintas casas.

Cáceres vio a los Fernández a bordo del auto de la familia masacrada la noche en que desapareció y negó ante la Justicia haber participado de su captura o asesinato.

En el marco de la causa se hallan también detenidos Darío Vera, alias "El Sordo", y la esposa de Angel Fernández, Stella Maris Cáceres.

Todos están acusados del homicidio agravado por alevosía de Marcelo Mansilla (41), su esposa Sandra Rabago (39) y sus hijos Agustín (11) y Milagros (8), quienes desaparecieron el jueves 24 de julio de su casa del barrio Frino de José C. Paz.

Junto a la ruta

El matrimonio apareció asesinado el 29 de julio al costado de la Panamericana, en el kilómetro 66 del Ramal Campana, a la altura de Altos Los Cardales.

El Volkswagen Polo de los Mansilla fue hallado incendiado un día después en Los Polvorines y después se allanó la casa de los Fernández, donde testigos habían visto el vehículo el mismo día en que la familia desapareció.

Allí apresaron a Angel Fernández, quien cumplía su arresto domiciliario con una pulsera electrónica cuyo sistema fue violado, y también se hallaron elementos robados de la casa de los Mansilla.

En el mismo procedimiento apresaron a Osvaldo Cáceres, en tanto que al día siguiente se entregó Cristian Fernández, quien reveló que los niños estaban muertos y aportó datos a la policía para que hallara sus cuerpos la madrugada del sábado 2 de este mes.

La principal hipótesis sobre el móvil de la masacre es la venganza contra los Mansilla y, en ese sentido, una de las pistas apunta a que los sospechosos saquearon la casa de las víctimas luego de capturarlas y antes de asesinarlas, ya que en ese lugar estaba parte del botín de un robo que reclamaban los Fernández.