Diego Degano - (Enviado Especial a Beijing)
Juan Ignacio Cerra será uno de los atletas de la delegación argentina que verá acción en la primera jornada de actividades que tendrá el atletismo desde mañana en el estadio olímpico.
El santafesino cumplirá, de esta forma, con su tercera participación olímpica, después de haber debutado en Sydney 2000 y participado en Atenas 2004, edición en la que lanzó 72,53 metros, quedando ubicado en la posición 28 de 35 participantes.
La prueba de mañana tendrá 33 lanzadores divididos en 2 grupos. El santafesino competirá en la serie "B", que comenzará a lanzar al mediodía de Beijing, esto es, a la 1.10 de la madrugada santafesina (la primera comienza a las 23.40, hora de Santa Fe).
La serie de Juan está compuesta por 17 lanzadores, él tiene el número 12 en el orden de precedencia. La organización estableció como marca de corte los 78 metros, por lo que todos aquellos que logren alcanzar esta distancia estarán automáticamente clasificados a la serie final, que prevé un número mínimo de 12 participantes y que se desarrollará el domingo 17.
En lo estrictamente competitivo, el panorama no es alentador para Juan, ya que, de todos los participantes, a excepción del representante de Turkmenistán, que irá como competidor invitado (llega con un registro de 60 metros, cuando la marca mínima era de 74 metros), es el que posee el registro más bajo de todos, habiendo clasificado con marca "B" de 74,09 metros.
Recordemos que el proceso previo a los Juegos no fue del todo feliz para Cerra, quien buscó en forma incesante la marca para Beijing, compitiendo en una importante cantidad de eventos, sin poder, de esta forma, concentrarse en la preparación para un evento de esta magnitud con la anterioridad suficiente, ya que el registro que le dio el derecho para competir mañana recién lo logró el 29 de marzo.
De acuerdo con comentarios que salieron del cuerpo técnico del equipo nacional de atletismo, Juan tuvo una evolución importante en su período final de preparación para los Juegos, que se desarrolló en la localidad italiana de Formia desde hace 7 semanas. Antes de partir hacia Europa, el lanzador nos manifestó que estaba esperando ansioso el viaje para cambiar el ambiente y meterse de lleno en la preparación final que le permitiera llegar en forma decorosa a Beijing.
"Lo de Juan pasa por la confianza que él se tenga al momento de entrar al campo a lanzar, y en Formia, al menos en sus entrenamientos, pudo lanzar en varias oportunidades por encima de los 70 metros", fue la opinión de nuestro interlocutor.
Recordemos que el santafesino manifestó su disconformidad por el sistema que regula las series eliminatorias, que según él no lo favorece en absoluto. "El número de participantes por grupo y la escasa cantidad de intentos Äson 3 reglamentariosÄ no me da para alcanzar mi máximo rendimiento con estas condiciones".
La jornada de Juan comenzará mañana bien temprano. Si bien su competencia está pautada para el mediodía, el sistema y los tiempos que ésta demanda obligan a los atletas a tener que prepararse con una importante antelación.
Para el lanzamiento de martillo, yendo desde el horario de la competencia hacia atrás, los deportistas deben presentarse en lo que se denomina "cámara de llamada" unos 45 minutos antes del inicio. En ese momento se concentran todos en una sala donde la organización les informa respecto de todos los aspectos técnicos y controla la vestimenta, ya que los participantes deben cumplir con las normas de la Federación Internacional respecto de la exhibición de los logos de las marcas de indumentaria deportiva (las únicas aprobadas porque no se permiten lucir de patrocinadores, terminantemente prohibidos en los Juegos). "Está todo sumamente controlado, a tal punto que si el logo de la marca excede la superficie habilitada, te la tapan deliberadamente para que no transgreda las normas", fueron las palabras de los encargados del equipo argentino.
Tengamos en cuenta que, antes de ingresar a la cámara de llamada, los participantes deben entrar en calor en la pista contigua a la principal Äcomunicada por un túnelÄ, lo que implica una hora mínimo para el calentamiento. Si a eso le sumamos el tiempo que insume el abundante desayuno en la villa, el proceso de competencias para los lanzadores es de aproximadamente 4 horas, mínimo.
El estadio olímpico logrará el sábado 16 a las 10.30 de la noche hora local lo que ninguna sede ni deporte haya conseguido en las 16 jornadas de Beijing 2008; que 91 mil almas durante 10 segundos hagan el silencio más profundo que pueda voluntariamente lograrse en una competencia deportiva. No es para menos, en ese momento y lugar se disputará la final de los 100 metros llanos masculina.
De eso se trata el atletismo y por eso es considerado el deporte rey de los Juegos. La natación se llevó la mayoría de los récords y titulares de los medios de comunicación con las hazañas de Phelps, pero ahora en la segunda mitad de la agenda toda la atención estará puesta en El Nido, donde en 10 días consagrará a 47 campeones olímpicos.
Demasiadas figuras para hacer un análisis exhaustivo de lo que pueda pasar en las pruebas de pista y campo, por ello nos permitimos mencionar a los más "marketineros", los abanderados de esta disciplina.
Los jamaiquinos Asafa Powel y Usain Boldt (el hombre más rápido del planeta con 9"72/100), y el norteamericano Tyson Gay serán los protagonistas del gran duelo que se espera en los 100 metros llanos.
El estadounidense Jeremy Wariner irá por el récord de su compatriota Michael Johnson en los 400 metros llanos, el hombre más rápido de la historia en correr esta distancia con 43:18.
La croata Blanka Vlasic, quien meses atrás alcanzó los 2,06 metros en el salto en alto, seguramente elegirá el marco olímpico para batir uno de los récords históricos del deporte, el de la búlgara Stefka Kostadinova, logrado en 1988 con 2,09 metros.
El cubano Dyron Robles, dueño de la marca mundial desde junio pasado con 12"87/100, y el defensor del título olímpico, el local Liu Xiang serán los que seguramente captarán la atención de los 91 mil chinos que irán a ver al estadio a uno de sus máximos ídolos del deporte a defender su título olímpico.
Por su parte la rusa Yelena Isinbaeva, dueña del salto con garrocha entre las damas con 5,05 metros, irá por su segundo oro olímpico.
Estas megaestrellas desplegarán toda su fortaleza en busca del escalón más alto. Sin dudas, las marcas no son el principal objetivo a superar, pero si la gran mayoría de estos competidores dan el máximo de su fortaleza, estas disciplinas otorgarán los mejores recuerdos de Beijing 2008.