Escenarios & Sociedad: SOCI-03
SEÑAL DE AJUSTE
Más talentos argentinos
Por Roberto Maurer

Siempre en voz muy alta, José María Listorti y Carla Conte se dirigen a un norteamericano macizo, inexpresivo, de Detroit, cuya ocupación es la venta de armas, pero no reciben ni un solo tiro. Ante los gritones, suele ser una tentación. Alaban, simplemente, una habilidad del comerciante, que junta las manos como pájaros que se amaceban, y hace música con el efecto de sopapa o, al menos, un ruido de flatulencias de distintas alturas que, al fin, son notas musicales y con las cuales atacó temas de Queen y Guns N'Roses.

Fue uno de los prodigios de la última edición de "El casting de la tele", un concurso de fenómenos con el cual el 13 responde a "Talento argentino" en el nuevo litigio de las superpotencias que, desde hace unas semanas, han comenzado a disputar la supremacía de los sábados y los domingos. Es curioso: el lanzamiento de "Talento argentino" se preparó durante meses de selecciones en el interior, y constituye un proyecto muy ambicioso de Telefé, en tanto que el 13 comenzó a emitir "El casting de la tele" mucho antes, sin promoción, ocupando el mismo territorio con muy poco gasto, ya que se trata de un producto vulgar y barato, pero competitivo, una especie de "Showmatch" de los indigentes.

Ahora, "El casting de la tele" rompió el esquema de "destrezas de la gente común", para presentar fuera de competencia a profesionales reclutados en el mundo del espectáculo de Las Vegas y Los Angeles, de ahí el tipo de Detroit. Además de esas manos musicales, el domingo se destacaron dos esculturales gimnastas polacos (1), se repitió la presentación de la semana anterior del "hombre más flexible del mundo" Äy tanto que se introduce en una cajita doblando sus miembros de goma, con los cuales ya acumuló siete GuinnessÄ y bailaron dos negros de Nueva Orleans cuyo portentoso breakdance provocó una comparación incómoda pero inevitable con un trío de muchachos de Laferrere, provincia de Buenos Aires, que, al fin, no lo hacían nada mal. Desde un punto de vista apasionadamente localista, hasta puede decirse que fue un triunfo del sentimiento sobre la técnica de los colosos del imperio. Lo nuestro no es sólo relleno sanitario.

CÓMO ARRANCAMOS, POR DIOS

Un aspecto de estos concursos para amateurs son los niños empujados al escenario por padres impacientes. Llevaron a un pequeño de cinco años de Clorinda, Formosa, que toca la batería. El pibe toca la batería exactamente como un chico de cinco años, a quien le enseñaron a tocar la batería, es decir no es un niño prodigio. "íCómo arrancamos, por Dios!", exclama Listorti llevándose una mano a la cabeza.

En todo momento se martirizó al pequeño formoseño: lo querían hacer hablar, pero, intimidado, se mantenía en silencio. "Se ve que hablar no es tu fuerte", llegan a decirle, como si estuvieran frente a Borocotó. El jurado formado por Any Ventura (2), Guillermo Pardini y Oscar Mediavilla, al cual Listorti define como "una trilogía", es muy efusivo y augura para el baterista "el destino de Astarita y Gene Krupa".

FUTURO PARA ROCÍO

También se presentó una niña que, maquillada y vestida como adulta, fatalmente parecía una enana. La hicieron cantar "Garganta con arena", el tango retórico de Cacho Castaña dedicado a Goyeneche. Aunque usando un tono maternal, Any Ventura planteó una duda razonable: "¿Quién será para vos Goyeneche? ¿Conocés a Manuelita?". Pero Pardini, como si tuviera una bola de cristal, se apresuró a decir "te veo mucho futuro, Rocío".

Puede suceder que cualquiera de nosotros, viendo a alguien levantando sillas con la pera, sienta el llamado de una vocación. Así se decidió el destino de un uruguayo que, desde que vio la prueba por la tele, dedicó su vida a pefeccionar esa destreza, tanto que con su mentón puede trasladar sillas y hasta un living completo, y encima es gracioso. Cuando Listorti hizo una observación aritmética, le dijo, pasándose de vivo:

-Ah, también sabés sumar.

Era la segunda semifinal, y el ganador podía llevarse diez mil pesos, una cifra que, anunciada a los gritos por Listorti una y otra vez, producía el efecto contrario: parecía cada vez más chica. Y fue así, ya que tuvo que repartirse entre dos ganadores, el baterista precoz y un joven que giraba en lo que se llama "rueda alemana", a cinco por barba, aunque los segundos de fama no tienen precio.

1) Cualquiera de ellos, o los dos, reúnen las condiciones del He-Man que acompaña en una tapa a la mujer de Simeone.2) Si alguien visitara el Antiguo Egipto y se encontrara con Any Ventura, la confundiría con Cleopatra.