| |
Buenos Aires (DyN) .Ä Así lo señalaron fuentes del caso, que precisaron que el abogado Fabián Lértora, abogado de Pablo López Vidal, uno de los jóvenes que fue señalado como un supuesto "boy lover", hizo la presentación ante la jueza María Fontbona de Pombo, quien el viernes último dictó los procesamientos.
El psicólogo Jorge Corsi, Marcelo Rocca Clement y los jóvenes Agustín López Vidal y Augusto Correa quedaron procesados por estupro con abuso carnal y corrupción de menores, luego de que la jueza diera por probado que el chico denunciante no fantaseó en su relato y que los imputados desplegaron un "lento, paciente, astuto, inteligente y mentiroso de maniobras de seducción".
En la causa, según el relato del chico, la jueza dio por probado que el chico había mantenido relaciones con Rocca Clement en al menos dos ocasiones, al igual que con Correa, y con Corsi y López Vidal una vez, y que además presenció diferencias prácticas sexuales y le exhibieron filmaciones.
Precisamente, uno de los fundamentos más fuertes que tuvo la jueza para dictar la resolución fueron, precisamente, los dichos del menor de 15 años que relató los supuestos abusos y que quedaron detallados en la transcripción del video registrado durante la entrevista que tuvo el denunciante con una psicóloga, mediante la llamada "Cámara Gessel".
Ahora, sin embargo, Lértola planteó la "nulidad de la pericia que transcribe la Cámara Gessel" por entender que había "discordancias groseras entre lo que se ve y se escucha, y lo que se transcribió".
Las fuentes revelaron a DyN que incluso podrían interpretarse intencionalidades en la desgrabación a la hora de analizar la transcripción que elevaron los encargados de la desgrabación (remitida a las fuerzas que trabajaron en la investigación, Policía Federal y Gendarmería).
Es que, si bien no trascendieron detalles, en la desgrabación se reportaría como "inaudible" un nombre que, a criterio de la defensa, sería claramente escuchable, mientras que se habrían omitido o puesto nombres propios y se pondrían dichos con una seguridad que no es la que reporta el menor.
Para la defensa, las diferencias entre la transcripción y el contenido real del video podrían haber conducido a malas interpretaciones y erróneas deducciones sobre la vinculación de los imputados, a la hora de dictar los procesamientos. Ahora, será la jueza Fontbona de Pombo la que tendrá que resolver esta situación, mientras que la Cámara del Crimen analiza las apelaciones elevadas con vistas a revertir los procesamientos.
Al romper el silencio por mail, Corsi -desde la cárcel- denunció un "encarnizamiento mediático, que ha dado por hechos probados lo que en realidad son sorprendentes acusaciones que no han sido ni serán probadas, ya que se trata de hechos que nunca han existido".
La investigación comenzó en mayo del año pasado con la denuncia de un adolescente que dijo haber sido víctima de un abuso en un departamento donde lo habrían sometido a distintas prácticas sexuales.
El fiscal Martín Niklison, a cargo de la denuncia, estableció que los sospechosos usaban a dos "boy lovers", jóvenes veinteañeros que se dedicaban a recorrer los cíber, locales de comidas rápidas y boliches, donde ponían especial atención en los menores de edad con los que entablaban conversación y de a poco los convencían a seguir una relación amistosa.
El escándalo saltó a la luz el 23 de julio último, cuando la policía realizó una serie de allanamientos para detener a una red de supuestos pederastas, pero el caso cobró más repercusión cuando uno de los detenidos fue Corsi, un prestigioso catedrático y licenciado en psicología especializado en violencia familiar y abuso de menores.