José Luis Pagés
Un hombre murió anoche en el hospital público a causa de una decena heridas de bala que los médicos del nosocomio contaron en su cuerpo.
Víctor Emanuel Larrea, un joven de 25 años que se domiciliaba en Vicente Peñaloza al 9800,falleció una hora después de ingresar al nosocomio en un estado desesperante.
Larrea había sido encontrado alrededor de las 21 por una patrulla del Comando Radioeléctrico en calle Azcuenaga y República de Siria. Acribillado a balazos, el muchacho agonizaba tendido en el pavimento.
Fuentes de la Unidad Regional I dijeron que los vecinos avisaron telefónicamente acerca de un intenso tiroteo, no obstante nada indica que la víctima haya respondido al ataque con arma de fuego.
Presuntamente Larrea no portaba armas y a su alrededor los peritos encontraron varias cápsulas servidas, todas ellas del calibre 9mm. como las que impactaron en su cuerpo.
Los agentes de la Policía Científica recogieron los casquillos y personal de la Agrupación Cuerpos cargó con una motocicleta Honda Guerrero con chapa patente 512 CKB.
La motocicleta negra de 110cc. , apareció caída en la misma escena de la alevosa agresión y su presencia da lugar a pensar que Larrea se conducía en ella cuando fue atacado.
La decena de balazos alcanzó a Larrea en distintas partes del cuerpo, brazo y pierna derecha, pero aparentemente la mayoría quedaron alojados en su pecho.
Los agentes de la Sección Homicidio encabezados por Jefe y Subjefe de la URI inspeccionaron la escena del crimen y en el hospital se hicieron presentes médico y peritos policiales para examinar el cadáver.
Luego, un poco antes de la medianoche una comisión policial ingresó al barrio Chaqueño, en jurisdicción de la Seccional 8a. y fue en persecución de un sospechoso.
Cerca de la esquina que forman las calles Azcuenaga y República de Siria sería apresado un menor que intentó alejarse a la carrera apenas advirtió la proximidad de los uniformados.
Versiones circulantes en el vecindario y el mismo cuadro observado en el lugar de los hechos sugieren que Larrea no fue blanco de un asaltante sino de un hombre ofuscado que ejecutó una venganza personal.
Esta mañana el único detenido en el marco de la investigación seguía siendo un adolescente, el mismo menor de 17 años que intentó escapar de las patrullas que recorrían las calles de Guadalupe Oeste.