Un presidiario resultó con graves quemaduras, en medio de un incendio que anoche estalló en la Sala Penitenciaria del hospital Cullen.
El grave suceso ocurrió cerca de las 22 y dadas las dimensiones que tomó el siniestro obligó a la urgente evacuación del lugar, ubicado en el subsuelo de dicho nosocomio.
Tras los pedidos de auxilios, a los pocos minutos, llegó una dotación de los bomberos, los que trabajaron duramente para extinguir el foco ígneo.
De acuerdo a las primeras versiones dos colchones habrían sido los que tomaron fuego, y en dicha circunstancia un interno -preso de la cárcel de Coronda- sufrió heridas severas, motivo por el cual ahora permanece alojado, en grave estado, en la Unidad de Terapia Intensiva.
Por su parte, tres agentes del Servicio Penitenciario también debieron recibir asistencia médica, ya que presentaron cuadros por intoxicación con monóxido de carbono, a raíz de la inhalación de humo.