Buenos Aires, (Télam) . El debate por el suceso por causas no naturales que más víctimas dejó en la Argentina estará a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 24 y se realizará en la sala de la Corte Suprema de Justicia, en el Palacio de Tribunales, donde en 1985 se efectuó el histórico juicio a las Juntas Militares de la última dictadura.
El proceso se iniciará a las 10 con la lectura del auto de elevación a juicio de la causa y en principio ninguno de los imputados tienen previsto declarar, de acuerdo con lo manifestado a Télam por los diferentes abogados.
Entonces, durante la primera jornada, los jueces Raúl Llanos, María Cecilia Maiza y Marcelo Alvero escucharán la acusación formulada en la etapa de instrucción por el fiscal Juan Manuel Sansone, la cual ahora será sostenida por sus colegas Jorge López Lecube, Fabián Celis y Alejandra Perroud.
Para el segundo día, se espera que comience la declaración de los testigos, que en total son 350 y desfilarán por el tribunal a lo largo de siete meses, incluso durante la feria judicial de enero, los lunes, miércoles y viernes de 10 a 16, a razón de cinco por jornada, según lo estipuló el tribunal.
La mayoría de los testigos son sobrevivientes de la tragedia que rememorarán lo ocurrido aquella noche y también declararán peritos, policías, bomberos e inspectores del gobierno porteño.
La sala de audiencias, que fue refaccionada especialmente para el debate, estará dividida por un blíndex que separará, por cuestiones de seguridad, a jueces, fiscales, abogados e imputados del público, que en su mayoría serán familiares de las víctimas y sobrevivientes.
El vidrio fue colocado para evitar posibles agresiones contra los acusados, especialmente contra Chabán, quien fue víctima de varios ataques por parte de familiares de los fallecidos.
Tras largas discusiones, los familiares estarán presentes en el juicio a través de una querella que fue dividida en cuatro grupos, ya que tienen serias diferencias respecto de las acusaciones: por ejemplo, dos no culpan a Callejeros del incendio.
Un quinto grupo se quedó afuera del debate luego de negarse a integrar alguna de las otras querellas y de que la Corte Suprema le denegara la semana pasada un último recurso para presentarse en forma separada.
La tragedia en Cromagnon ocurrió el 30 de diciembre de 2004, cuando la banda Callejeros tocaba en el local de Bartolomé Mitre 3060 del barrio porteño de Once y un grupo de jóvenes aún no identificados arrojó bengalas que incendiaron el techo.
Esto provocó la eliminación de gases como cianuro de hidrógeno (ácido cianhídrico), dióxido y monóxido de carbono que ocasionaron que gran parte de los asistentes al recital murieran por asfixia, intoxicación y quemaduras en las vías aéreas superiores.
Los quince acusados llegan al juicio en libertad y aquéllos, sobre quienes pesan los principales delitos, intentarán probar que no se pudieron representar que en el local se iba a producir un incendio de tal magnitud.
En cambio, la fiscalía buscará acreditar que Chabán y Callejeros fueron los máximos responsables de la tragedia como co-organizadores del recital y permitieron el ingreso de unas 3.000 personas al local cuando estaba habilitado sólo para 1.031.
También los fiscales les endilgarán no haber realizado un cacheo minucioso en la entrada del boliche que impidiera el uso de pirotecnia, utilizar un lugar que carecía de material ignífugo y haber cerrado la mayoría de las puertas de salida.
Chabán llega al debate procesado por estrago doloso seguido de muerte, que prevé una pena de entre 8 y 20 años de prisión, y cohecho activo (pagar coimas), que tiene un tope máximo de 6 años.
Por el primero de los delitos, también están procesados el ex jefe de seguridad del local, Raúl Villarrael, como partícipe necesario, y el grupo Callejeros (Patricio Santos Fontanet, Daniel Cardell, Maximiliano Djerfy, Juan Carbone, Cristian Torrejón, Elio Delgado, Eduardo Vázquez y Diego Argañaraz), como coautor.
Otros imputados son los ex jefes de la seccional séptima de la Policía Federal, con jurisdicción en el boliche, Carlos Díaz, procesado por estrago doloso y cohecho pasivo, y su segundo, Miguel Ángel Belay, acusado sólo del último delito.
En tanto, Fabiana Fiszbin, ex subsecretaria de Control Comunal, y los ex directores de esa dependencia Gustavo Torres y Ana María Fernández, llegarán al juicio acusados de incumplimiento de los deberes del funcionario público.
El único antecedente reciente de este tribunal es justamente con un caso vinculado con Cromagnon, en el que condenó a penas de cuatro años de prisión a dos oficiales de bomberos y a un empresario por cobrar y pagar coimas para la habilitación de boliches bailables, una causa iniciada a raíz del trágico incendio de Once.
Buenos Aires, (Télam) . La causa por el incendio ocurrido en República Cromagnon, que provocó 194 muertos, originó que los investigadores atribuyeran distintos grados de responsabilidad a cada uno de los imputados.
* Omar Chabán y Callejeros
El fiscal que instruyó la causa, Juan Manuel Sansone, los considera co-organizadores del recital que la banda ofreció el 30 de diciembre de 2004 en República Cromagnon, ubicado en Bartolomé Mitre 3060 del barrio porteño de Once.
En ese sentido, al pedir que la causa fuera elevada a juicio, los acusó de:
1- Haber permitido que ingresaran al predio alrededor de 3.000 personas cuando en realidad estaba habilitado para 1.031.
2- Haber omitido adoptar medidas de prevención que hubieran asegurado una adecuada dotación de personal de seguridad que garantizase la integridad de las personas.
3- No haber realizado un cacheo minucioso en la entrada del local que le impidiera al público de la banda, reconocido en el ambiente por su afición al uso de pirotecnia, ingresar con ese tipo de objetos, a un lugar que registraba como antecedentes dos incendios y carecía de material ignífugo en su revestimiento.
4- Haber organizado un espectáculo de esas características sabiendo que la única salida de emergencia del local, que debía estar en condiciones de ser abierta desde el interior, se hallaba sellada con un candado y alambre.
5- No haber dispuesto las medidas que la situación demandaba una vez desatado el incendio y que hubieran posibilitado una eficiente y pronta evacuación del local.
En el caso exclusivo de Chabán, también se le atribuye haber organizado el espectáculo a sabiendas de que el certificado de seguridad contra incendios se encontraba vencido y de que la mayoría de los matafuegos se hallaban despresurizados y/o vencidos.
Y a Callejeros, también se le endilga haber promovido e incentivado el uso de pirotecnia por parte del público, postura que habría afectado negativamente sobre la efectividad de los controles a los que fueron sometidos los concurrentes del evento.
* Chabán, Raúl Villarreal, Carlos Rubén Díaz y Miguel Angel Belay:
Se le endilga a Díaz, como subcomisario de la seccional séptima, a Chabán y a Raúl Villarreal haber celebrado "un pacto espurio" a partir del cual los dos últimos habrían extendido sumas de entre 100 y 600 pesos al primero para que en al menos siete ocasiones el policía omitiera realizar controles que podrían haber derivado en sanciones que iban desde el labrado de actas hasta la clausura preventiva del local.
Es que en el boliche habitualmente se cometían contravenciones tales como exceso de público, consumo de alcohol por parte de menores y detonación de pirotecnia.
A Belay, sólo se le imputa no haber efectuado controles en un recital del 24 de setiembre de 2004, única vez que estaba ocupando su cargo.
* Fabiana Fiszbin, Ana María Fernández y Gustavo Torres
Se los acusa de haber omitido:
- Garantizar la seguridad de los concurrentes al boliche mediante controles de inspectores durante los espectáculos.
- Controlar en forma periódica el funcionamiento del local en razón del riesgo de la actividad que allí se desarrolla. La última inspección antes del incendio databa de nueve meses.
- Realizar una inspección en todas las discotecas clase C luego de haber conocido un informe de la Defensoría del Pueblo que advertía sobre las condiciones de inseguridad en que se hallaba gran parte de los locales.
Buenos Aires (Télam).Ä Los siguientes son los 15 imputados que, a partir del martes próximo, comenzarán a ser juzgados por el incendio en el boliche República Cromagnon.
- Omar Chabán (54), ex gerenciador de Cromagnon. Acusado de ser autor de estrago doloso, agravado por el resultado de muerte, en concurso real con cohecho activo.
- Raúl Alcides Villarreal (51), ex jefe de seguridad de Cromagnon y mano derecha de Chabán. Acusado de ser partícipe secundario de estrago doloso seguido de muerte, en concurso con cohecho activo, en calidad de partícipe necesario.
- Grupo Callejeros:
- Diego Marcelo Argañaraz (29), ex manager.
- Patricio Rogelio Santos Fontanet (29), cantante.
- Juan Alberto Carbone (39), saxofonista.
- Daniel Horacio Cardell (30), escenógrafo.
- Maximiliano Djerfy, (33), guitarrista.
- Christian Eleazar Torrejon (35), bajista.
- Elio Rodrigo Delgado (23), guitarrista.
- Eduardo Arturo Vázquez (32), baterista.
Acusados de ser coautores de estrago doloso, agravado por el resultado de muerte.
- Fabiana Gabriela Fiszbin (44) psicóloga, ex subsecretaria de Control Comunal.
- Ana María Fernández (43), abogada, ex directora general adjunta
- Gustavo Juan Torres (50), abogado, ex director general de Fiscalización y Control. Acusados de incumplimiento de los deberes de funcionario público en calidad de coautores.
- Carlos Rubén Díaz (49), ex subcomisario de la seccional séptima de la Capital Federal. Acusado de ser partícipe de estrago doloso, seguido de muerte, en concurso por cohecho pasivo, en calidad de coautor.
- Miguel Ángel Belay, 57, ex comisario de la seccional séptima de la Capital Federal. Acusado de cohecho pasivo, en calidad de coautor.