| |
De la redacción de El Litoral
Días atrás, los participantes a la asamblea nacional del Consejo Federal de Drogas (Cofedro) dieron un fuerte respaldo a las políticas de Estado llevadas adelante por el Sedronar y, asimismo, expusieron su preocupación ante la posibilidad de avanzar hacia la despenalización de la tenencia de drogas.
Tanto estudios del Sedronar como de otros organismos e instituciones indican que hay entre un 45 y 60 por ciento de presencia de alcohol y drogas en los hechos de violencia. Este sólo dato, además de la crónica cotidiana, llama a la reflexión sobre la validez de sostener que con la despenalización del consumo, se mejoren las posibilidades de controlar la circulación de drogas y, por lo tanto, la sociedad se pueda recuperar de este flagelo.
El doctor José Ramón Granero es titular del Sedronar y mantiene una posición diferente a la expuesta por el ministro de Justicia, Dr. Aníbal Fernández, quien se ha manifestado a favor de una despenalización total del consumo, pero ante la consulta de El Litoral dice que sobre el proyecto del Ejecutivo en sí no puede opinar porque "no lo conozco".
"Lo que sostengo -dijo en una comunicación telefónica con El Litoral- es que cualquier ley se puede modificar pero hay que ser muy prudente de no dar un salto al vacío. Todos los países que antes eran más permisivos en materia de consumo, ahora se están tormando restrictivos".
"En ningún país del mundo la despenalización ha sido total y absoluta", remarca y cita el caso de Uruguay, donde concretamente una ley establece que se puede despenalizar el consumo de droga pero el juez tiene que fundamentar su fallo y le da al magistrado la potestad del resguardo legal como una barrera de protección hacia la sociedad".
"Entonces - continúa- , sería muy prudente no dar un salto al vacío y corregir esta iniciativa. Países como Holanda e Inglaterra que admitían el consumo de marihuana están volviendo sobre sus pasos y se han hecho mucho más restrictivos".
Ante una pregunta explica que en Gran Bretaña rige una normativa que determina tres categorías de drogas y a la marihuana la ubicaba en la más blanda. "Ahora la pasó al segmento intermedio, con penas de hasta cinco años de prisión. La ministra de Interior lo hace porque está protegiendo la salud de los jóvenes, donde el 13% de los casos de psicosis está provocado por el consumo de marihuana.
"En España -continuó- hubo un proyecto de despenalización del consumo como uso terapéutico, que se trató en comisión. Había sido presentado por una diputada de la Izquierda Unida y en esa comisión, la iniciativa fue rechazada por la totalidad de los diputados del Partido Socialista Obrero Español, que es el que está en el gobierno; es decir nunca se llegó a sancionar una ley en tal sentido", refiere Granero.
Sostuvo, entonces, que en cuanto al "paco", por ejemplo, la despenalización de la tenencia significará "el exterminio en seis meses de quienes lo consuman porque afecta las neuronas, es decir las células cerebrales".
"La sociedad argentina está madura para el debate y hay que plantearle datos de las realidad para que se exprese y cuando se quieran extrapolar modelos, contar toda la verdad y no sólo una parte de ella", señaló el funcionario
"No se puede decir que despenalizando vamos a tener más facilidades para luchar contra el narcotráfico porque esto no es verdad como tampoco que vamos a ahorrar plata de esta manera, porque a los jueces no se les paga por causa", remarcó para decir en otro momento que "nada impide luchar contra las organizaciones que hacen circular la droga. Sí se debe invertir en más capacitación y tecnología", apunta Granero.
En otro orden de consultas, indicó que "en todos los niveles se consume droga", para aclarar que si bien el "paco", cuya pasta se hace con la basura de la cocaína , es la que más se encuentra en los sectores de bajos recursos, pero -dijo- lo peor que podríamos hacer es estigmatizar al pobre con la droga. Hay muchísima gente que se ubica por debajo de la línea de pobreza; que no se droga y es muy honesta para todo. No hay que caer en el error de pensar que el flagelo alcanza a unos sectores y a otros no.
"La peor droga es el alcohol, que es de venta legal y existe un crecimiento concreto del consumo de bebidas como de las demás drogas no autorizadas", remató.
Consumos
Un estudio realizado por el Sedronar en 2005, entre alumnos de 13, 15 y 17 años en escuelas de todo el país, ya revelaba que el alcohol y el tabaco eran las dos drogas legales más requeridas con el 48,1 % y 27,4 %, respectivamente. La adicción al alcohol es de continuo crecimiento. En barrios de las ciudades de mayor concentración urbana, el comienzo del consumo es anterior a la entrada en el ciclo secundario.