Dos adolescentes con graves heridas de bala arribaron al hospital José María Cullen en la tarde de ayer.
Los menores -cuyas identidades se mantienen en reserva- según fuente policial tienen 16 y 17 años de edad. Ambos fueron baleados por la espalda en Piedras al 8100 y Riobamba al 8000 alrededor de las 14.30.
No obstante la mención de los sitios donde fueron socorridos, los investigadores entienden que ambos jóvenes fueron heridos como consecuencia de un primer incidente registrado en la Playa Norte, a orillas de la laguna Setúbal.
Los agentes de la URI que trabajan en procura de establecer quiénes atacaron a los chicos con armas de fuego detuvieron en el marco de la investigación a un individuo de unos 25 años de edad, un tal Picudo Vázquez.
No obstante, una primera primera versión de los hechos indica que uno de los adolescentes abrió fuego contra el otro hiriéndolo en el costado izquierdo del tórax.
Al ataque que uno de los chicos perpetró contra el otro respondieron otros jóvenes, mayores de edad. Al parecer fue un familiar del herido quien reaccionó con violencia. Corrió a su casa y se armó de un revólver con el que salió a buscar al atacante.
Al justiciero -un tal Espinosa-, se habría sumado el tal Picudo Vázquez cuando el autor de los primero disparos fue localizado en una de las calles de tierra ubicadas al norte del Guadalupe Residencial. En esas circunstancias hubo nuevos disparos y esta vez uno de los proyectiles alcanzó al menor que terminaba de herir al otro.
El balazo que alcanzó en la espalda a este muchacho le provocó una herida gravísima, una lesión presuntamente irreversible que lo dejaría inválido, postrado en una cama, de aquí en más. Por jurisdicción instruye actuaciones sumarias la Seccional 8a de policía.