EFE
Los países pobres concentran prácticamente todo el crecimiento de la población mundial, mientras que el leve aumento de habitantes en las regiones más ricas es fruto de la inmigración.
Los últimos datos de la Oficina de Referencia de Población (PRB, por su sigla inglés) revelaron que este año la población mundial ascendió a 6.700 millones de habitantes, 1.200 millones de los cuales vive en las regiones más desarrolladas y los 5.500 millones restantes en las zonas más pobres.
En 2050 se proyecta que esta disparidad ascienda a cifras superiores cuando se prevé que el 86 % de los 9.300 millones de habitantes mundiales residan en países menos desarrollados, frente al 82 % actual.
Como ejemplo, el demógrafo del PRB, Carl Haub, señaló que si bien Italia y la República Democrática del Congo tienen poblaciones muy parecidas (60 y 67 millones respectivamente), en el año 2050 se espera que los habitantes del primero aumenten levemente a los 62 millones, mientras que en el segundo se dispararán a 189 millones.
Los 191 millones de inmigrantes mundiales han contribuido a aumentar los niveles demográficos de países desarrollados, concentrados en su mayoría en Europa, América del Norte y las regiones de la antigua Unión Soviética.
Actualmente, China, con 1.326 millones de habitantes; India con 1.149 millones y Estados Unidos con 304 millones encabezan la lista de países más poblados.
Se estima que a mediados de siglo China crezca un 8 %, cediendo la primera posición a India, que aumentará sus habitantes en un 53 %.
Estados Unidos mantendrá su tercera posición en la lista, mientras que algunos países registrarán descensos de su espectro demográfico, como España que disminuirá su población un 6%, Alemania un 13 %, Rusia un 22 % y Japón un 25 %.
La población de África, que actualmente está creciendo más rápido que la de cualquier otra región, representará el 21% de los habitantes mundiales en 2050, en comparación con el 9 % que tenía en 1950.
Mientras que los europeos optan por tener uno o dos hijos, los africanos subsaharianos tienen cinco de media y los asiáticos entre dos y tres.
En cuanto a la mortalidad relacionada con el alumbramiento, los datos alertan que una de cada 22 mujeres muere en África subsahariana y otra cincuentena de países registrados por las Naciones Unidas como muy pobres, frente a una de cada 6.000 de las regiones desarrolladas.
De la misma manera, el 18 % de los habitantes de las regiones más pobres están desnutridos, ya que el 35 % de estas personas consumen menos de las calorías diarias mínimas que se requieren para llevar una vida saludable y activa.
Estos datos ascienden hasta el 60 por ciento en muchos de los países de África Subsahariana.
En este sentido, el analista del Richard Skolnik resaltó que "la educación de la madre es clave para la nutrición de los niños, cuyos malos hábitos alimenticios pueden afectar sus capacidades cognitivas, el rendimiento escolar, la productividad como adultos y el desarrollo económico del país".
"A pesar que el virus del VIH/Sida continúa siendo una amenaza mundial con 33 millones de personas infectadas en 2007, -anotó el estudio- esta cifra representa una reducción en las previsiones del Programa de Naciones Unidas sobre el Sida". De hecho, estudios previos habían cifrado en 6 millones más a las personas que actualmente padecen esta enfermedad.
Otro dato que se desprende del estudio ilustra que este año, por primera vez en la historia, la mitad del espectro demográfico mundial vive en áreas urbanas. Las cifras de residentes urbanos globales ascenderán hasta el 70 por ciento para mediados de siglo.