Sucesos: SUCE-09 No hay matafuegos en la sala del juicio por el caso Cromagnon

Télam

Familiares de las víctimas de Cromagnon denunciaron que en la sala del Palacio de Tribunales en la que comenzó a realizarse el juicio oral por el incendio que dejó 194 víctimas no hay matafuegos ni salidas de emergencia.

"Ayer resultó insoslayable notar que la sala de audiencias es toda de madera (bancos, sillas, puertas y paredes), no tiene matafuegos, la puerta de entrada es única y no puede pasar más de una persona a la vez", afirmó Diego Rozengardt, cuyo hermano Julián murió en la tragedia del 30 de diciembre de 2004.

Rozengardt dijo a Télam que, junto a otros familiares que asistieron ayer al debate, se fijaron especialmente si había matafuegos colgados de las paredes, pero no los encontraron.

Voceros de la Corte Suprema de Justicia, encargada de refaccionar la sala para el debate, aseguraron a Télam que los matafuegos fueron colocados antes del juicio y que no comprendían por qué los familiares hacían esta denuncia.

"¿Qué pasa si hay un incendio ahí adentro?¿También querrán echar la culpa a los padres de los presentes "por no saber dónde iban sus hijos'? El Estado no parece tener aún ni tan siquiera las respuestas más elementales a hechos como los de Cromagnon", sostuvo Rozengardt.

Por su parte, el abogado querellante José Iglesias, que representa a unas 800 víctimas de la tragedia, confirmó a Télam que ayer advirtió las mismas falencias de seguridad que los familiares en la sala.

"No hay matafuegos, ni carteles de salida, ni luces de emergencia. Imagínese que un día hay un incendio y se apaga la luz como en Cromagnon. ¿Cómo va a salir la gente? Del blíndex para atrás, hay solamente una puerta para más de 150 personas y para adelante, dos laterales", remarcó.

La sala de audiencias, en la que se realizó el histórico juicio a las Juntas Militares, tiene dos salidas laterales a las que actualmente sólo pueden acceder jueces, fiscales, abogados e imputados, y una trasera para el público y la prensa, que sumaban, por momentos, unas 200 personas.