Carlos Petroli CMI
De aquí a fin de mes las señales que envíe el Gobierno y el análisis que de éstas realicen los productores declarados en estado de asamblea definirán si el agro volverá a manifestarse con medidas de fuerza.
Después del retroceso en los precios de los granos, la suba de costos y valores pisados por el Gobierno para carnes y lácteos, los productores ven empeorar su situación respecto de la que tenían el 11 de marzo cuando se anunciaron las retenciones móviles.
Entre las medidas que ahora se reclaman figura la apertura de exportaciones, liberación de precios, adecuación cambiaria y que el manejo de la política agropecuaria vuelva a la Secretaría de Agricultura, en lugar de estar en manos de un secretario de Comercio o de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca).
"El campo va a volver a las rutas si lo empujan a las rutas. Hasta acá nos están empujando", avisó Eduardo Buzzi, de la FAA, uno de los líderes de la mesa de enlace que agrupa a las cuatro centrales gremiales del sector.
Buzzi y Néstor Roulet, vice de CRA, escucharon en el mismo palco el miércoles, durante la apertura de Agro Activa, el llamado del gobernador Juan Schiaretti, a "dar vuelta la página de los enfrentamientos entre los argentinos" y trabajar en una fórmula de consenso con el Gobierno nacional para conseguir políticas de mediano y largo plazo, que beneficiarían a toda la economía. A esa altura, con un mensaje orientado a acercar posiciones, probablemente Schiaretti ya estaba al tanto del llamado de la Presidenta a varios gobernadores (incluido el cordobés hasta aquí excluido de esa mesa) para el cónclave que tenía lugar ayer, al cierre de esta edición.
La sequía que se arrastra de varios meses golpeó a varias provincias, y en particular a la ganadería (algunas cifras dan cuenta de la mortandad de más de 700 mil cabezas). Y aunque ahora el tema fue colocado en la agenda de la Casa Rosada, el cónclave con los gobernadores -que estuvieron en los dos bandos en el conflicto por las retenciones- procura enviar señales para evitar una nueva escalada de los productores.
En el Gobierno no pasan por alto el mar de fondo que comienza a agitar otra vez a los productores ganaderos, que mañana estarán en Olavarría en una asamblea nacional convocada por Carbap (Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa). Entre mañana y el sábado 30, fecha de otras asamblea de productores en Jesús María, se irán perfilando medidas gremiales.
En Carbap anticiparon que en la asamblea de mañana en Olavarría se reivindicarán tres consignas en favor de la ganadería: apertura de las exportaciones, liberación de precios en el mercado de Liniers y exención de retenciones a la carne.
A la reunión del Grupo Lácteo con el secretario de Agricultura, Carlos Cheppi, representantes de la producción y de la industria concurrían con ideas similares. "Los acuerdos firmados (que vencen a fin de mes) son sólo un parche porque no contemplan a la totalidad de la producción", advierten. La caída de los valores de la leche en polvo y de los quesos en el mercado internacional enciende más luces de alarma frente al ciclo estacional de mayor producción y stocks de leche domésticos. "Una solución a este problema es la liberación total de los precios de exportación de los productos lácteos sin retenciones y precio de corte", se escucha entre los productores.
En la industria, también se advierte que un esquema de restricción de las exportaciones está sobreofertando el mercado interno. Por añadidura, la baja internacional acerca esos valores al precio de corte fijado por el Gobierno y éste se queda con menos divisas extraídas de las retenciones. "Los 10 centavos de compensación que cobraron cinco mil productores sirvieron para salir del paso; ahora hay que decidir qué hacer después del 30 de agosto", explican en el Centro de la Industria Lechera. Una propuesta es dejar un número limitado de productos bajo monitoreo y flexibilizar el mercado. Pero nadie mira con buenos ojos los acuerdos "parche" por dos o tres meses, sin un horizonte de largo plazo.