Región: REG-19
Ganados y carne
Novillos y vacas, ausentes
Tanto para el novillo pesado como para la vaca se pronostica un semestre de mercado muy firme, aunque pendiente de la política oficial en materia de exportación. En el mercado doméstico, pese a los fuertes aumentos en el precio de la carne en los últimos dos años, el consumidor evalúa su valor como conveniente.

Ignacio Iriarte

Mientras los feedlots empiezan a registrar su pico estacional de oferta, comienza a insinuarse claramente el faltante de novillos y vacas que pronosticábamos semanas atrás.

Pese a todas las dificultades que sufre hoy la exportación, que no obtiene ROE en forma normal, que sigue con voluminosos stocks en cámara y que se ve obligada a vender bajo "sugerencia" importantes cantidades de cortes a precios oficiales o de oferta a los supermercados, el precio del novillo pesado ya muestra una interesante mejora.

Después de un pico extraordinario de oferta de vacas en julio, debido a las ventas acumuladas a causa del paro, del horrible estado de los campos y de la liquidación ganadera en curso, las disponibilidades de esta categoría tienden también a reducirse. Tanto en el caso del novillo pesado, como en el caso de la vaca, puede pronosticarse que se abre un semestre de mercado muy firme, aunque muy pendiente de la política oficial en materia de exportaciones. El mercado internacional se presenta óptimo, tanto en materia de precios (récord), como en materia de volúmenes demandados.

También empieza a presentarse una menor oferta de novillo liviano, pastoril suplementado, que buscan los supermercados por su precio más accesible y por su mejor rendimiento en despostada.

Sinceramiento

Los engordadores ya han absorbido una baja de importancia en el precio de terneros, novillitos y vaquillonas (15-20 por ciento) en menos de dos meses, y aunque el maíz ha tenido una caída parecida, ahora preocupa el fuerte repunte en el valor de la invernada, que está escasa y cara. En un contexto inflacionario (25-30 por ciento), el precio de la hacienda luce hoy para propios y ajenos al negocio ganadero como un bien cuyo precio está ostensiblemente atrasado. Muchos productores, que no quisieron comprar antes, ahora presionan sobre una oferta de invernada que ha declinando fuertemente en las últimas dos semanas. Además, a medida que se comercializa el enorme volumen de granos acumulado en los campos, basta que una parte de ese dinero (que no tiene otras alternativas financieras atractivas) se vuelque al ternero o a la vaca de cría (infravaluada) para que los precios de la invernada mejoren y mucho.

Precio conveniente

Con una masa salarial que crece al 2,5 por ciento mensual, es cuestión sólo de tiempo para que el precio de la carne y la hacienda se reacomoden. Curiosamente, y pese a los fuertes aumentos del precio de la carne de los últimos dos años, los consumidores perciben que su precio relativo sigue siendo muy conveniente.