El consejo directivo de la Unión Argentina de Rugby aprobó anoche por unanimidad la creación de la subcomisión que sentará las bases de la profesionalización del juego y que dependerá la mesa ejecutiva del ente rector del rugby nacional. El flamante cuerpo estará integrado por Ricardo García Fernández, Alejandro Cubelli, Ricardo Paganini, Pablo Gabellieri y Agustín Pichot, entre otros. Vale recordar que en mayo último, en la reunión que la UAR mantuvo con el presidente de la International Rugby Board, el francés Bernard Lapasset, fue entregado un plan estratégico para modificar las estructuras gubernamentales y administrativas de la entidad.
De ese modo, se logró que la IRB destine 7.900.000 libras esterlinas para el desarrollo del rugby y el fortalecimiento de los seleccionados nacionales de nuestro país. El dato más saliente de aquel encuentro con Lapasset, fue que en 2012 la UAR recibirá 3.500.000 libras esterlinas, por ser una Unión Tier 1, al lograr el tercer puesto en la VI Rugby World Cup concretada el año pasado en Francia, Gales y Escocia.
De ese monto, 150.000 libras serán destinadas al desarrollo y la formación que llevan adelante los clubes argentinos; mientras que 250.000 libras serán utilizadas para crear los centros de alto rendimiento en Buenos Aires, Córdoba, Tucumán y Rosario, que servirán para brindar todo tipo de apoyo a los jugadores y entrenadores, árbitros y a su vez para ser utilizados por los clubes de cada ciudad. La tercera etapa constará del reparto de 3 millones de libras (un millón por año) de parte de la IRB a la UAR, que servirán de apoyo económico a los seleccionados nacionales.
El consejo directivo de la Unión Santafesina de Rugby acaba de aprobar la sanción de tres años solicitada por la Comisión de Disciplina de la entidad, para José Echagüe, jugador del plantel superior de CRAI.
La severa medida se extenderá hasta el 15 de marzo de 2011 y fue aplicada como consecuencia de la agresión sufrida por un rugbier de La Salle, durante un partido correspondiente al certamen Apertura de la presente temporada.
El máximo órgano de la entidad rectora del rugby local tomó tal determinación, apoyándose en que se probó la existencia de una agresión al jugador lasallano, aunque no pudo comprobarse la forma en que se produjo el hecho que derivó en esta medida.
Vale recordar que el referee del partido, en su informe respectivo, había señalado que no había observado ninguna acción relacionada a la acción en cuestión y que por otra parte, se habían seguido las pautas reglamentarias pertinentes, para intentar llegar a una resolución.