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EFE-AFP
Moscú criticó hoy las presiones de la Otan y advirtió a la Alianza sobre las posibles consecuencias de su política de "confrontación" con Rusia por la crisis de Georgia.
"El deslizamiento de la Otan hacia la confrontación con Rusia y los intentos de presionarnos son inadmisibles y pueden conducir a consecuencias irreversibles para el clima político y militar y la estabilidad en el continente", declaró la Cancillería rusa.
El portavoz del Ministerio de Exteriores, Andréi Nesterenko, afirmó que "la Otan no tiene derecho moral de pretender al papel de mentor en asuntos de relaciones internacionales ni evaluar las acciones de otros estados", según la agencia Interfax.
Nesterenko insistió en que el reconocimiento por Moscú de la independencia de las regiones separatistas georgianas de Abjasia y Osetia de Sur fue respuesta a los ataques de las tropas de Georgia y se basa en las normas de la Carta de la ONU y el Acta de Helsinki.
"Rusia espera de la Otan un enfoque más sopesado, que contribuya a revertir la escalada y a arreglar la crisis en Georgia", dijo el portavoz, quien lamentó la decisión del Consejo de la Otan de condenar a Rusia por su política en Georgia.
La declaración del Consejo de la Otan y los reproches a Rusia que contiene en su texto "carecen de fundamento y representan un intento de dar una interpretación selectiva y políticamente motivada del derecho internacional en el espíritu de los dobles raseros", indicó.
Además, la Cancillería rusa expresó la esperanza de que en la cumbre extraordinaria de la Unión Europea (UE) del próximo lunes "el sentido común se imponga a las emociones" y los Veintisiete no aprueben sanciones a Rusia, como proponen algunos estados miembros.
"Es muy importante, porque el camino de la confrontación al que empujan enérgicamente a la UE determinados países es desventajoso para ambas partes", advirtió Nesterenko.
"Esperamos que las decisiones sean equilibradas y objetivas en lo que respecta a las acciones de Rusia y también al futuro de nuestras relaciones", enfatizó.
También insistió en la necesidad de que los líderes de Abjasia y Osetia del Sur puedan intervenir en el Consejo de Seguridad de la ONU, y denunció la "dura resistencia" que han opuesto a esta iniciativa de Rusia los países occidentales, ante todo EE.UU.
Por otra parte, el diplomático criticó la resolución en la que el Parlamento georgiano declaraba ayer a Abjasia y Osetia "territorios ocupados" por Rusia, y afirmó que ese documento "menoscaba los derechos e intereses legítimos de los pueblos abjaso o suroseta".
Asimismo, lamentó la decisión de Georgia de reducir el nivel de relaciones y el personal de su embajada en Moscú y aseguró que Rusia no quiere la ruptura y desea "mantener contactos de trabajo por canales diplomáticos" con el gobierno de Tiflis.
Tras reconocer a los separatistas, Rusia se apresta a firmar, el 2 de setiembre, un acuerdo que le permitirá afianzar su presencia en la región instalando bases militares en Osetia del Sur, según anunció el vicepresidente del Parlamento suroseta, Tarzan Kokoiti.
La firma se llevará a cabo al día siguiente de una cumbre extraordinaria de la Unión Europea (UE) en Bruselas, convocada por Francia, que preside este semestre la UE, para discutir la crisis en el Cáucaso.
Esa cumbre se abstendrá sin embargo de adoptar sanciones contra Moscú, "porque el momento de las sanciones no ha llegado", dijo hoy una fuente de la presidencia francesa.
"El Consejo Europeo dirá que el acuerdo de seis puntos debe ser aplicado integralmente. Mientras esto no sea así, ese acuerdo sigue en observación", indicó la fuente.
El ministro de Relaciones Exteriores francés, Bernard Kouchner, había afirmado el jueves que se contemplaban sanciones contra Moscú, aunque subrayó que la propuesta de sanción no emanaba de Francia.
El martes próximo estará además en Tiflis, la capital georgiana, el vicepresidente estadounidense Dick Cheney, principal figura de la administración republicana del presidente George W. Bush.
El primer ministro ruso, Vladimir Putin, afirmó el jueves que la ofensiva lanzada por Georgia en Osetia del Sur había sido orquestada por Washington, a fin de generar un conflicto que cree "un clima favorable a uno de los candidatos" a la elección presidencial, en una alusión velada al republicano John McCain.
La Casa Blanca afirmó que esas acusaciones eran "totalmente falsas".
Estados Unidos anunció el envío de otro barco de guerra con ayuda humanitaria para Georgia, e indicó que estaba reconsiderando un acuerdo de cooperación nuclear con Rusia.
Sin relaciones
Georgia decidió "romper sus relaciones diplomáticas" con Rusia, por lo que los diplomáticos rusos deben abandonar el país, anunció hoy el viceministro georgiano de Relaciones Exteriores, Grigol Vashadzé.
"Ya no tendremos relaciones diplomáticas con Rusia" y "según la Convención de Viena, en un caso así, los diplomáticos rusos deben abandonar Georgia", declaró.
La ruptura de los lazos diplomáticos será notificada próximamente a Rusia. Entre tanto, dijo Vashadzé, se mantienen "las relaciones consulares".
El parlamento georgiano pidió ayer al gobierno que rompiese relaciones diplomáticas con Rusia.
Rusia y la Unión Europea están ligadas por una sólida interdependencia energética que torna casi imposible cualquier cuestionamiento radical de sus relaciones, pero la crisis ruso-georgiana podría acelerar los esfuerzos europeos por emanciparse de Moscú.
"El conflicto en Georgia creará un nuevo clima, los europeos harán todo lo posible para disminuir la dependencia" de Rusia, aseguró Susanne Nies, experta del Instituto Francés de Relaciones Internacionales (Ifri), previamente a la cumbre europea convocada en Bruselas el lunes para estudiar el futuro de las relaciones UE-Rusia tras el conflicto con Georgia.
Mucho antes de la crisis georgiana, el comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson, ya había comparado las economías de Rusia y de la UE a dos grandes ciudades unidas por una ruta estrecha y gasoductos. Si se sustrae de este paisaje al sector energético, el comercio entre ambos no superaría los intercambios entre la UE e Islandia.
Casi un cuarto del gas y del petróleo consumido por los europeos es de origen ruso. En 2005, un 43% de las importaciones de gas y un tercio de las importaciones de petróleo de la UE llegaron de Rusia.
Moscú envía la mayoría de sus exportaciones energéticas a Europa, socia histórica y fiable, y Asia está lejos de poder reemplazarla, según los expertos.
"Es una relación de doble sentido: si Rusia se convierte en un mal abastecedor, Europa se dirigirá hacia fuentes de energía alternativas", indicó Simon Wardell, experto de Global Insight.
Rusia, por su lado, aseguró el viernes que seguiría siendo un "proveedor seguro" de recursos energéticos a Occidente, pese a las tensiones provocadas por la crisis en Georgia.
"Es incuestionable que Rusia ha sido, es y será en el futuro un proveedor seguro y fiable de recursos energéticos, sobre todo para nuestros socios occidentales", declaró a la AFP Dimitri Peskov, portavoz del primer ministro ruso Vladimir Putin.
"Rusia siempre ha tenido un comportamiento previsible con sus socios y lo seguirá teniendo", agregó.
Sin embargo, en enero de 2006, un conflicto entre Rusia y Ucrania a raíz de los precios del gas implicó una breve interrupción del abastecimiento hacia algunos países europeos. Fue un golpe para la UE, que se fijó entonces como prioridad garantizar "la seguridad" de sus abastecimientos.
Para lograrlo, los europeos se fijaron como meta implementar una política energética externa común y diversificar sus proveedores.