Sucesos: SUCE-03
Prisión perpetua
El Ejecutivo espera que Menéndez y Bussi vayan a cárceles comunes
Ayer se produjeron disturbios con militantes de izquierda, cuando el Tribunal reveló que estudiará en qué lugares los condenados cumplirán sus sentencia. Por ahora, Menéndez está en una unidad militar y Bussi en su domicilio particular.

Télam/DyN

El ministro del Interior, Florencio Randazzo, celebró hoy la condena a prisión perpetua impuesta a los ex militares Antonio Bussi y Luciano Menéndez, pero reclamó que cumplan las penas en cárceles comunes "sin ningún privilegio".

El fallo "es un paso importante en la lucha por la memoria, la verdad y la Justicia que debemos sostener en la Argentina para construir un país con futuro", dijo Randazzo en un comunicado.

"Tenemos la plena convicción que la construcción colectiva que debemos hacer los argentinos debe borrar la impunidad para siempre y que la justicia llegue siempre es vital para que no se repitan las tragedias que azotaron a nuestro pueblo", enfatizó.

Pero al mismo tiempo advirtió que "con el respeto que se merecen las decisiones que tome la Justicia, creemos que quienes fueron juzgados deben purgar sus condenas en cárceles comunes sin ningún privilegio como ya se ha hecho en otros tribunales del país".

Anoche, la ministra de Defensa, Nilda Garré, solicitó "de manera urgente" al presidente del tribunal oral federal de Tucumán, Carlos Jiménez Montilla, que juzgó al ex jerarca militar Benjamín Menéndez, que ponga "fin al uso de la unidad militar ex Arsenal Miguel de Azcuénaga" para alojar al ex militar condenado.

La razón esgrimida por la ministra fue que ninguna la Unidad Militar es "idónea para alojar a personas condenadas en procesos penales, ya sea desde el punto de vista edilicio, como en lo que respecta a las condiciones de seguridad" necesarias para personas privadas de su libertad. Asimismo, en un comunicado, Garré destacó que "ni el Ministerio de Defensa, ni ninguna otra dependencia de las Fuerzas Armadas puede asumir la responsabilidad de alojar a personas que se encuentran privadas de su libertad sin que esto implique violar prescripciones establecidas por la Ley de Defensa Nacional N 23.554 y excederse en sus competencias".

Conforme a lo expresado, la ministra manifestó que ha "dispuesto la prohibición de nuevos alojamientos de personas procesadas penalmente en unidades militares, en estricta consonancia con el marco legal vigente".

Las sentencias

Bussi y Menéndez fueron condenados a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad de la última dictadura, pero tras el fallo hubo enfrentamientos entre gendarmes y grupos de militantes de izquierda que repudiaban que el ex gobernador de facto tucumano no fuera a una cárcel común.

La Justicia los encontró culpables como coautores mediatos de privación ilegal de la libertad, homicidio y torturas, entre otros delitos, por el crimen del senador provincial peronista Guillermo Vargas Aignasse, perpetrado en 1976.

El fallo que les impuso "prisión perpetua" e "inhabilitación absoluta y perpetua" se inscribió en el marco de la condena a los delitos de lesa humanidad declarados imprescriptibles. En tanto, ambos reivindicaron la represión ilegal y todo lo actuado por el gobierno de facto de 1976-1983. Cuando el tribunal dio el veredicto hubo festejos dentro y fuera de la sala, pero tras anunciarse que no cambiaban las condiciones de detención comenzaron los incidentes en las afueras de la sede judicial. Es que se dispuso que Bussi siga preso en su casa de un country de Yerba Buena, en las afueras de esta capital, y que Menéndez continúe detenido donde está alojado, en el ex Batallón de Arsenales Miguel de Azcuénaga, al menos hasta que se conozcan los fundamentos del fallo, ya que el ex comandante estaba antes en una cárcel común cordobesa por la perpetua que recibió en su provincia.

Entonces los militantes de izquierda comenzaron a lanzar palos y piedras contra los gendarmes e incluso propiedades de las adyacencias, ante lo cual los efectivos replicaron con gases lacrimógenos.

En la refriega cuatro gendarmes recibieron lesiones leves y varios civiles fueron afectados por los gases. Tras el enfrentamiento la tensión se mantuvo un tiempo, con la Gendarmería agazapada a la espera de un rebrote de la protesta, ya que los manifestantes se resistían a abandonar las calles y se habían replegado a unas cuadras del edificio, pero la calma retornó pasadas las 19.

Adentro del tribunal, mientras tanto, Bussi y Menéndez asumían la condena a perpetuidad que terminaba de dictar, pasadas las 17.40, el Tribunal Oral Federal Criminal de Tucumán que ventiló el crimen del senador Vargas Aignasse.

Al leer la sentencia, numerosas fotos de desaparecidos se levantaron en las calles tucumanas entre los participantes de la movilización, mientras que -dentro del recinto- lloraba el hoy diputado nacional Gerónimo Vargas Aignasse, hijo del legislador secuestrado el 24 de marzo de 1976.

Acomodándose la sonda que le ayuda a respirar y con una barba de varios días, Bussi escuchó con la mirada hacia arriba la primera condena en su contra por crímenes de la dictadura y sólo bajó la vista cuando se leyó el cargo de homicidio.

Menéndez, quien había sido condenado hace un mes en Córdoba, eligió cerrar los ojos para escuchar que, al igual que a su ex subordinado, lo encontraban "coautor mediato" de "asociación ilícita, violación de domicilio, privación ilegítima de la libertad agravada, imposición de tormentos agravados y homicidio agravado por alevosía por el concurso agravado de dos o más particulares con el fin de lograr impunidad", según el Código Penal que regía en ese entonces.

Familiares satisfechos

La condena a perpetua dictada hoy por la Justicia a Antonio Bussi y Luciano Menéndez por el crimen del senador provincial justicialista tucumano Guillermo Vargas Aignasse fue saludada con gran satisfacción por familiares y allegados a la víctima, mientras los defensores de los ex militares anticiparon que apelarán el fallo.

La esposa del dirigente peronista al momento de su secuestro, Marta Cárdenas, afirmó que tiene un sentimiento dual: "Logramos la justicia que vinimos a buscar, pero está el gran dolor de revivir las cosas terribles que pasó Guillermo".

Cárdenas remarcó que su marido era "un hombre de bien, un demócrata elegido por el voto popular, que nunca se inclinó por la violencia ni estuvo en ninguna asociación ilícita que justificase todo lo que dijeron acá".

"Nunca tuvo que haber habido desaparecidos, una figura que no existe ni siquiera en una guerra. Los familiares fuimos víctimas de torturas psíquicas por mucho tiempo", agregó. Rodolfo Vargas Aignasse se mostró satisfecho por el resultado del juicio sobre el destino de su hermano, basado en una denuncia que él realizó en 1984.