José Luis Pagés
Un adolescente murió anoche con el pecho atravesado por un balazo en las calles del barrio Loyola, en el marco de un confuso incidente que investiga la policía santafesina.
Un llamado telefónico anónimo llevó a los agentes de la Seccional 7a., a los patrulleros del Comando y personal de emergencias hasta el extremo noroeste de la planta urbana, calle Misiones al 6800.
Pero cuando los servidores públicos llegaron al lugar del hecho encontraron -especialmente los empleados del Dipaes 107-, que ya nada podían hacer por el muchacho herido.
El cuerpo sin vida del menor yacía, caído de bruces, sobre una oscura vereda de un sector del vecindario donde son frecuentes los enfrentamientos armados y las muertes violentas.
A partir de las 22.15 el médico policial, peritos criminalísticos y agentes de Homicidios hicieron su trabajo ante la mirada de cientos de curiosos que no parecían saber qué había ocurrido en el lugar.
Los agentes examinaron el cadáver y la escena en busca de huellas y rastros. La rutina se cumplió en presencia del comisario Rodolfo Campagnoli, quien ayer mismo asumió la Jefatura del departamento La Capital.
No obstante, hasta la hora de cierre de la presente edición, nada de nuevo se podía saber acerca de quiénes y en qué circunstancias abrieron fuego contra la víctima.
El chico asesinado anoche en Loyola Norte fue identificado como Jhonatan Escobar, quien tenía 17 años y se domiciliaba en Los Troncos, barrio comprendido en la vecina jurisdicción de la Subcomisaría 12.
Se sabe que los policías que inspeccionaron la escena no encontraron que Escobar portara armas al momento de su muerte, ni tampoco habrían aparecido rastros de pólvora en sus manos.
Pero aún cuando que la víctima no se hubiera involucrado en un incidente estaría claro que que no fue una bala perdida la que le quitó la vida, le dispararon a corta distancia -con intención de matarlo-, en lo que pudo ser un intento de robo o una venganza personal.
En tanto, el estado del otro chico herido en barrio Hipódromo evoluciona favorablemente ya que, como informamos ayer, la bala sólo le causó una herida superficial.
El menor de 13 años de edad fue socorrido por Cobem y asistido en el hospital de Niños Dr. Alassia después de que una bala lo alcanzara en el abdomen.
El referido incidente ocurrió cerca del mediodía en Pedro de Vega y Juan de Solís, cuando se produjo un enfrentamiento armado entre malvivientes que rápidamente desaparecieron de la escena.