Región: REG-13
Farm Progress Show 2008
Agricultura, sólo a gran escala

Des Moines (Iowa). Después de visitar empresas y universidades en Iowa y Kansas, productores argentinos perciben que en esta parte del cinturón agrícola sólo progresan sus colegas que tienen bastante más de 500 hectáreas. Los que están por debajo de esa línea tienden a desaparecer por la presión de los costos o por sus propias ineficiencias.

"Los productores medios que no ajusten y hagan más eficiente su manejo de la tecnología van a salir del sistema; hay precios pero también incrementos de costos", les advirtió Gregg Sauder, de la firma Precision Panting (especializada en proveer partes de sembradoras para mejorar la implantación de maíz).

Este proceso en la Argentina puede ser aún más complicado porque gran parte de la actividad descansa en operarios que no tienen la suficiente actualización. "Como si ellos fueran por la escalera y la tecnología por el ascensor. Y al irse para arriba los costos, el riesgo empresario es más alto", ilustró uno de los visitantes.

Aquí, muchos agricultores que no tienen escala pasan a ser empleados par time de las fábricas, caso John Deere o Case. Y en la Argentina, los más jóvenes, que pudieron elevar su capacitación, hoy distribuyen su actividad como contratistas o gerentes de campo en empresas agropecuarias más grandes, sin dejar en algunos casos de ser productores.

Visiones.

Dentro de este perfil encajan Walter Fabro (de Malabrigo, Santa Fe), Fernando Storti, Exequiel Fabiani y Gabriel Pigliacampo, los tres de la zona de Inriville, que trabajan para el grupo La Redención-Sofro, y vinieron al Farm Progress Show a ver novedades.

"Me llamaron la atención los maíces resistentes a sequía y diatraea y también las sojas resistente a Dicamba y Bt en las que trabaja Monsanto; todos estos materiales nos van a ayudar a mejorar rindes y reducir costos", dice Storti.

En el campo Los Pingüinos, donde trabaja en Río Segundo, el criadero Don Mario estuvo ensayando una nueva variedad de soja resistente a anticarsia (un insecto defoliador) que estará disponible en la nueva campaña.

Luciano y Patricio Faggio, de Tancacha, y Martín y Eduardo Lóndero, de Colonia Caroya, rescatan que la política estadounidense sobre biocombustibles va a seguir y esto va a favorecer a los mercados emergentes como la Argentina.

"El Gobierno le está poniendo toda la plata (subsidios) para que esto termine siendo eficiente", aseguran.

Los hermanos Faggio recuerdan haber conocido a un productor ganadero en 2005. "Se quejaba de que no ganaba pero renovó toda la maquinaria, vimos tractores y pulverizadora nuevos", sostienen.

"No se advierte una crisis financiera. Vimos la promoción de financiamiento para el agro a 18 meses de plazo sin interés o hasta 48 meses con el 3,9 por ciento anual, algo muy accesible", indicaron.

Luego de estar en las fábricas de Case y John Deere subrayan otro dato: la venta de cosechadoras creció en todo el cinturón agrícola y hay marcas que tienen pedidos para entregar máquinas hasta setiembre del años próximo.

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