Aún no se ha resuelto nada. El gobierno, por la manera en que ve las cosas, está equivocado, por lo menos en lo que respecta a la política agropecuaria. Todos lamentamos mucho esto, porque en el interior las cosas se ven distinto a lo que se están viendo desde Buenos Aires. Eso es algo recurrente en la Argentina. Si hay algo importante conseguido en estos últimos tiempos es el haber puesto en la agenda pública una innumerable cantidad de falencias estructurales del país. Más allá de los reclamos puntuales y sectoriales de las entidades agropecuarias como nosotros uno, cuando viaja de pueblo a pueblo, se da cuenta de los despropósitos cometidos durante muchísimos años en la Argentina. Cuando uno ve los pueblos otrora prósperos, ahora sin ferrocarril, con caminos destruidos, sin atención a la salud de la mayoría, con deficiencia en la capacidad y en la calidad educativa, la falta de estructura, etc., hace que uno se pregunte: Qué estuvimos haciendo. Y ahora, cuando el país podría haber despegado, lamentablemente se pone un freno.
Más allá de la caída de la resolución 125, de todos los temas que hay por resolver, considero que aún no se ha resuelto ninguno. Con este análisis podemos decir que estamos muy mal. El cambio de figuritas o de nombres, no resuelve nada si no se cambia la política; y si ese nombre que se coloca en determinado lugar no tiene capacidad de tomar decisiones, no sirve. Es lo que está sucediendo. Pasa el tiempo y acá hay que sembrar maíz dentro de un mes (o menos si lloviera, porque también tenemos una tremenda sequía) y uno no sabe si va a poner fertilizante o no, cuánto va a sembrar de soja, maíz, sorgo o girasol, los productores tamberos están pensando en achicar los planteles o vender sus tambos, los ganaderos no saben qué hacer, es decir, el campo, si sigue así no va por buen camino. La gente ha parado todas las inversiones, pero nadie quiere esto porque lo siente toda la población. Es muy preocupante, si Cheppi no cambia o no toma alguna decisión, estamos muy complicados.
Por todos los problemas que hay, la resolución parcial del conflicto se produjo en un ámbito que no es del Ejecutivo sino que es el Congreso. Yo creo que hay que trabajar por ahí, devolver el rol fundamental que tiene el Congreso en la democracia.
Se trata de disciplinar a los gobernadores, intendentes, legisladores, con la chequera de la rosada, más allá de que en cada provincia se hayan cometido gruesos errores de gestión que nosotros no debemos avalar, indudablemente hay un castigo, sobre todo para la provincia de Córdoba, también Santa Fe, provincias que han tomado decisiones favorables al campo.