Sucesos: SUCE-03 La versión de Grassi

Buenos Aires (DyN) - El cura Julio César Grassi, que está siendo enjuiciado por presunto abuso deshonesto y corrupción de menores, comenzará a declarar mañana para contar ante los jueces del tribunal oral de Morón su versión de la acusación que enfrenta.

La audiencia está prevista para las 9 en los tribunales de Morón y será el primer hecho significativo que tendrá el juicio oral desde que comenzó, a puertas cerradas, el pasado 19 de agosto pasado.

Grassi, de 52 años, prometió hablar para hacer primero su descargo y aclaró que luego responderá las preguntas que le quieran formular tanto los jueces como los querellantes.

Se estima por eso que su declaración podría durar varios días, aunque el inicio de su exposición dependerá de los propios tiempos del tribunal que, hasta ahora, se ha manejado a un ritmo pausado incorporando por lectura todas las pruebas que servirán a la hora del debate en sí.

Si bien Grassi aclaró que no quería "adelantar en los medios" lo que tenía para decir ante el tribunal, se descuenta que el cura profundizará en la posición que viene dando desde hace años ante la prensa.

El sacerdote sostiene que el informe periodístico que lo acusó habría sido manipulado para lograr una imputación en su contra y que aquellos que lo denunciaron habrían sido empleados resentidos que se alejaron de la Fundación Felices Los Niños. Tras la exposición que haga Grassi ante los jueces Luis María Anduela, Jorge Eduardo Carrera y Mario Gómez, del TOC 1, se espera que llegue el turno de escuchar a los hoy mayores que lo acusaron: "Gabriel", "Ezequiel" y "Luciano" (tales sus nombres ficticios), los testimonios más esperados en todo el proceso.

Grassi enfrenta 17 cargos por "abuso deshonesto agravado reiterado y corrupción de menores agravada" y, según los querellantes, podría recibir una condena de hasta 25 años de cárcel.

En octubre del 2002, un informe de Telenoche Investiga, de Canal 13, expuso el caso del cura bajo el título "Con los chicos no". La primera denuncia fue la de "Gabriel", quien apareció en el informe periodístico, y lo acusa por tres hechos; a ello se le sumó "Ezequiel", el joven que más tarde se desdijo en medio de un turbio proceso que derivó en acusaciones penales para abogados y jueces de menores.

En Santa Cruz, mientras tanto, se investigó el caso de "Luciano" por un viaje que hizo un grupo de la Fundación a Calafate y, si bien allí el cura fue desvinculado, el joven denunció haber sido abordado por el sacerdote ya de regreso, en la órbita de la provincia de Buenos Aires. Por ello, fue la última acusación por 10 hechos en sumarse al juicio.

En sus apariciones públicas en la puerta de los tribunales de Morón, Grassi insistió frente a la prensa en su inocencia, se mostró confiado en poder desvirtuar las acusaciones y pidió que el Espíritu Santo descienda sobre los jueces y todos los participantes del debate para que "la verdad salga a la luz".

"Confío en personas de bien que son los jueces y todas las partes", dijo, aunque inmediatamente dejó afuera de ese grupo al abogado Juan Pablo Gallego, querellante y representante de la entidad Casasidn en representación de la totalidad de los menores de la Fundación. Para Grassi, "Gallego es la mosca blanca del juicio" que busca "dar noticias que no son y escandalizar" con hechos que, a su criterio, no ocurren en el debate. En tanto, Gallego sostiene que la postura del sacerdote no es sustentable y, como la Fiscalía, considera que hay pruebas suficientes como para llegar a una condena.

Como la presencia de público y prensa fue vedada por el Tribunal de Morón para proteger a los menores que denunciaron a Grassi, todos los detalles y hechos de las audiencias en el juicio dependen de lo que ventilen a los medios los abogados y el propio cura.