Señores directores: Hace poco más de 30 años, siendo yo presidente de la Sociedad Rural de Santa Fe, un día lunes, como siempre se hace en La Rural, había reunión de comisión directiva. Eran aproximadamente las 19 hs. y estando en el salón de la presidencia, revisando los temas a tratar esa noche, fuimos sorprendidos por un grupo de jóvenes armados, con la cara cubierta, que nos sacaron de la habitación y nos dijeron: "Somos montoneros y venimos a quemar esto", rociaron todo con combustible e incendiaron la sede, que fue destruida y quemada junto al mobiliario, biblioteca y archivos.
Este hecho de barbarie no melló nuestras energías y deseos de trabajar por el país. Vendimos una parte de nuestro patrimonio y reconstruimos la sede, que hoy es un orgullo, no sólo para nosotros sino para todo Santa Fe y sin pedir ninguna clase de resarcimiento o subsidios.
Con el correr de los años, espero que el raciocinio sea objetivo y que aquellos jóvenes "idealistas" hoy gobernantes, legisladores o funcionarios judiciales reconozcan el error.
Posiblemente hace 30 años pensaron que la Rural de Santa Fe representaba a la "oligarquía" que hace 80 años significaba la Sociedad Rural Argentina y no vieron la diferencia. En aquella época, el socio con mayor campo no pasaba las 2.000 hectáreas y no en Pergamino, Venado Tuerto o Río Cuarto, sino en el agreste norte santafesino, que entonces lo era mucho más que hoy en día.
También es probable que se haya pensado que no era peronista, puede ser que así sea, pero el productor no piensa en partidos políticos sino en producir para el país. Se puede no ser peronista y trabajar junto al peronismo para bien de la patria. Cito ejemplos: un estadista como Frondizi no era peronista y trabajó con el peronismo para el bien del país, lo mismo que un gran gobernador, el Dr. Sylvestre Begnis.
Para que no guardemos rencor, pido que olvidemos las antinomias del pasado y comencemos a construir la patria grande que imaginaron nuestros mayores.
Cuando esto ocurra dejaremos de mirar cómo crecen Brasil, Chile, México, Uruguay, y sólo miraremos y construiremos nuestro futuro. De lo expresado, el mejor ejemplo lo dio el campo, que olvidó la división entre pequeños y grandes productores para integrarse en una comisión que defendió a todos, con los resultados conocidos.
Retirándome ya de la actividad como dirigente, heredada de mis abuelos, socios fundadores de la entidad, de tres tíos ex presidentes y de mi padre también ex presidente, es que hago este llamado a la cordura para que nuestros hijos y nietos vuelvan a sentir el orgullo de ser argentinos.
Jorge Mántaras Cullen.LE: 6.214.031.