El voraz incendio que afecta desde hace cuatro días a las sierras cordobesas, principalmente al Valle de Punilla, continuaba esta mañana descontrolado pese al esfuerzo de cientos de bomberos que no podían parar las llamas que ya consumieron unas 40 mil hectáreas.
Los principales frentes se registraban en la zona norte del departamento Punilla, 100 kilómetros al noroeste de Córdoba, en proximidades de Capilla del Monte, mientras por acción del viento las llamas se dirigían también hacia Ischilín.
Javier Sosa, asesor de Seguridad del Ministerio de Gobierno de la Provincia, señaló que uno de los focos principales se encontraba en el sector de Los Terrones, Cerro Pajarillo, en dirección a Copacabana.
La extensión del frente es de unos "seis o siete" kilómetros, explicó el funcionario.
Además había otro frente sobre el cerro Uritorco que devoraba todo a su paso, principalmente montes autóctonos vírgenes.
A su paso el fuego dejaba un panorama desolador, con decenas de animales muertos. Según Sosa, durante esta jornada trabajan unos 450 bomberos, seis aviones hidrantes, uno más que ayer, que fue aportado por la Nación; un avión vigía y dos helicópteros, uno de estos del Plan Nacional del Manejo del Fuego.
El asesor dijo que un total de 24 personas fueron evacuadas en las últimas horas, "18 autoevacuados" en un complejo de cabañas situado en el camino a Ongamira.
Esas personas fueron evacuadas "por el intenso humo" y no porque "las casas estén quemadas o próximas a quemarse", indicó. Todas están alojadas en la sede de la Municipalidad de Capilla del Monte.
"El viento que sopla es de aproximadamente 25 kilómetros del sur-sudeste que es el mismo viento que teníamos ayer, lo que complica la situación", afirmó.
"No tenemos rutas cortadas en este momento. Esto es incendio de monte y de campo. La ruta que va a La Cumbre está totalmente transitable", mencionó Sosa.
Pobladores dijeron esta mañana que era "imposible" atacar las lenguas de fuego de hasta 15 metros de altura que arrasaban todo a su paso. En la zona de Los Terrones las llamas estuvieron cerca de algunas viviendas que por precaución fueron evacuadas. Pese a que se esperaban con ansiedad no están pronosticadas lluvias para la zona, donde la sequía ya lleva seis meses.
Desde el Servicio Meteorológico Nacional dijeron que recién mañana por la mañana podrían registrarse algunas precipitaciones.