Así como en algún momento se impusieron las trompetas de la Santa Rosa de Lima, parece que ahora es tiempo de pensar en algún antepasado del hombre como símbolo de la hinchada. A este "Mono", se lo vio por primera vez en la previa del recordado Colón-Racing de junio, cuando los sabaleros se salvaron definitivamente del descenso y la Promoción. Se ve que por una cuestión de ¿cábala?, el hombre, perdón, el "Mono", está siempre presente en cada partido de local, esperando que el disfraz no sea tan calentito en el verano.