Sucesos: SUCE-08
Cárteles narcos en el país
Creen que enviaban efedrina a México en aceite para calzado
Anoche encontraron documentos de embarques a la firma Nuevo Milenium México, que podría estar involucrada en los delitos. Carlos Poggi aseguró que no conocía a Sebastián Forza, uno de los empresarios asesinados el mes pasado.

Télam/DyN

Los investigadores de la banda de narcos mexicanos descubierta en Ingeniero Maschwitz tratan de determinar si envíos de aceite para calzado a México, mediante una empresa vinculada a Carlos Poggi, fueron la pantalla para traficar efedrina a ese país.

Fuentes de la investigación informaron a Télam que anoche la pista surgió del hallazgo de documentos de embarques registrados a la firma Nuevo Milenium Mexico, mismo nombre que figuraba en una carpeta secuestrada en la casa del ex funcionario municipal detenido.

En tanto, Poggi declaró que no conoce a Marcelo Tarzia, apresado en julio pasado en un laboratorio de drogas sintéticas en Ingeniero Maschwitz, ni a Sebastián Forza (34), uno de los tres empresarios asesinados el mes pasado en General Rodríguez.

El vínculo entre Tarzia y Forza quedó probado a través de comunicaciones que mantenían, por lo que las viudas de las tres víctimas pidieron que la fiscal porteña Ana Yacobucci se declare incompetente en la causa por el triple crimen y el expediente pase al juez Federal de Campana que investiga a narcos mexicanos.

Ariel Fusco, defensor de Poggi, dijo a la prensa que el imputado terminó su indagatoria de unas ocho horas ante el juez federal Federico Faggionatto Márquez, diligencia que había comenzado tras entregarse en el juzgado de Campana.

Poggi ya se había desvinculado de la efedrina hallada en un galpón que alquiló en General Rodríguez, con la que ciudadanos mexicanos elaboraban las drogas sintéticas en Maschwitz.

"Hoy dio todas las explicaciones, todo lo que se le pidió y lo que sabía. Se explayó ampliamente y se sometió a todas las preguntas del juzgado"", señaló Fusco.

"Aportó datos esclarecedores sobre el rol que se le atribuía, que era haber suscripto un contrato de locación (del galpón). Brindó un relato pormenorizado, sumamente verosímil", indicó el letrado, quien se mostró conforme con la indagatoria de su defendido, al que considera inocente.

Dado el secreto de sumario que rige en el expediente, Fusco se excusó de brindar detalles de los dichos de Poggi aunque señaló: "No consta que de su indagatoria se desprenda que haya tenido contactos con Tarzia. No hay ninguna conexión con el triple crimen. Y de su declaración no surgió vinculación con Forza"".

"Y tampoco está vinculado con ninguna ruta de la efedrina", agregó el letrado, quien más temprano había negado que en el galpón alquilado por Poggi se hayan encontrado restos de ese precursor químico en unos tambores, lo que había llevado al juez a imputar al ex funcionario, ya que esos recipientes eran del mismo lote que los secuestrados en el laboratorio de Maschwitz.

Ante la fiscal

Esta mañana, Mario Magallanes, el socio en común que tenían Sebastián Forza, una de las víctimas de General Rodríguez, y Ariel Vilán, el empresario que se suicidó tras el triple crimen, declaraba ante la fiscal de instrucción Ana María Yacobucci, informaron fuentes judiciales.

El testigo era socio de Vilán en Droguería Unifarma S.A. al momento en que se suicidó y admitió en declaraciones a la prensa que también había sido socio de Forza en la empresa Seacamp durante un año, una relación que concluyó con una separación y un juicio que derivó en una conciliación privada.

El hombre explicó que Vilán y Sebastián Forza, una de las víctimas del triple crimen de General Rodríguez, nunca fueron socios ni tuvieron vinculación societaria.

"Eran el agua y el aceite, tenían personalidades distintas", remarcó Magallanes en diálogo con distintos medios de prensa. Magallanes dijo estar "muy dolido" por lo sucedido con Vilán, que era su socio y amigo desde los 10 años.

"Ariel estaba abrumado, paranoico desde que empezó la crisis financiera de la empresa, estaba muy preocupado, muy mal, anímicamente estaba destrozado porque era una persona que no podía soportar deudas", aseguró Magallanes.

Hallazgo en La Plata

La Policía bonaerense secuestró 15 kilos de cocaína y cinco kilos de precursores químicos durante un operativo antidrogas realizado en las ciudades de La Plata y Ensenada, que permitió desmantelar un laboratorio clandestino de estupefacientes.

El procedimiento, a cargo de la Superintendencia de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas del Ministerio de Seguridad provincial, permitió además detener a un hombre y demorar a otros dos.

El operativo se concretó en diez domicilios ubicados en La Plata, la localidad platense de City Bell y en la ciudad de Ensenada, detalló la fuerza policial.

En un allanamiento realizado en una vivienda ubicada en la calle 27 entre 482 y 483 de City Bell, se desmanteló un laboratorio casero de producción de cocaína, incautándose en el lugar 5 kilos de esta droga.

También se secuestraron 5 kilos de cafeína, distintos precursores químicos utilizados en la elaboración y estiramiento de la sustancia (acetona y ácido clorhídrico, entre otros), una prensa, botellones sin etiquetas con restos de sustancias líquidas, bateas, 2 balanzas, reflectores para secado y ventiladores.

Otro de los allanamientos se efectuó en una casa de las calles Ingracia y Eva Perón, de Ensenada, que se determinó era utilizada como lugar de almacenamiento y distribución.

En esa vivienda se incautaron 10 kilos de cocaína, además de acetona, ácido clorhídrico y otros precursores como así elementos para el fraccionamiento.

Ante el juez.

La viuda de Sebastián Forza tenía previsto hoy ampliar su declaración ante el juez federal de Campana, quien interrogará además a un hombre al que la víctima aparentemente convocó para que le prestara su nombre para conformar una empresa.

Se trata de Pablo Florentín, a quien, según fuentes vinculadas con la pesquisa, Forza llamó para que sea su "presta nombre" en una empresa que quería montar, aunque éste se negó y no aceptó formar parte de ese negocio.