Eduardo Sierra Bolsa de Cereales de Buenos Aires
La semana comienza con vientos del sector sur, que aportarán una masa de aire frío, provocando un alto riesgo de heladas en la mayor parte del área agrícola nacional. Paralelamente, las precipitaciones serán escasas en casi todas las zonas ganaderas y granarias (con la excepción del ángulo nordeste).
El oeste y centro del NOA, el este de la Región del Chaco, la mayor parte de Cuyo y la mayor parte de la Región
Pampeana observarán temperaturas mínimas inferiores a 0 ´C, con riesgo de heladas generales.
El este del NOA, la mayor parte de la Región del Chaco, Corrientes, el sur y centro de Misiones, el este de Entre Ríos y el este de Buenos Aires observarán temperaturas mínimas entre 0 y 5´C con alto riesgo de heladas localizadas.
Sólo el norte de Misiones, observarán temperaturas mínimas superiores a 5´C con escaso riesgo de heladas.
A partir de mediados de la perspectiva, los vientos rotarán hacia el sector norte, provocando un gradual aumento de la temperatura, aunque sin llegar a superar los valores normales para esta época del año.
El extremo nordeste de Salta observará temperaturas máximas superiores a 30´C. El este del NOA, el norte Región del Chaco, y el centro oeste de Santa Fe, observarán temperaturas máximas entre 25 y 30´C.
El centro-este del NOA, el sur del Chaco, el este de la Región de Cuyo, la Mesopotamia y la mayor parte de la Región Pampeana observarán temperaturas máximas entre 20 y 25´C. El centro-oeste del NOA, el centro de Cuyo, el oeste de La Pampa y el este de la Provincia de Buenos Aires observarán temperaturas máximas entre 15 y 20´C. El oeste del NOA y el oeste de Cuyo observarán temperaturas mínimas inferiores a 15´C.
En lo que respecta a la temperatura se están acentuando las fuertes oscilaciones de la temperatura, con largos períodos con condiciones templadas a cálidas, entre los cuales se intercalan irrupciones de aire polar, con riesgo de heladas. En lo que respecta al panorama agroclimático para el resto de la campaña agrícola 2008/2009 muchos especialistas concuerdan en que la acción residual de "La Niña" continuará perturbando el escenario agroclimático, en forma decreciente pero sensible. Según la mayoría de los pronósticos, recién hacia mediados de la primavera próxima el escenario
agroclimático pasaría a observar síntomas claros de normalización.
La sequía seguirá afectando a una gran extensión de las zonas agrícolas y ganaderas. Aunque el episodio de "La Niña", que afectó a la campaña agrícola 2007/2008, ya completó su disipación, la reactivación de las precipitaciones está resultando sumamente lenta, por lo que una amplia extensión del área agrícola del Mercosur sigue sin recibir alivio efectivo. Hasta el momento, sólo el centro-este y el sudeste del área agrícola del Mercosur han comenzado a recibir lluvias significativas. Contrariamente, la mayor parte del centro y el oeste del área agrícola corren el riesgo de ver demorada la llegada del muy necesario aporte de humedad que esperan sus suelos.
La situación de la Región del Chaco y el norte de la Región Pampeana es particularmente delicada. A la falta de lluvias se suman temperaturas elevadas que aceleran el consumo de las reservas de humedad de los suelos, dando como resultado una sequía severa.
Gracias a algunas precipitaciones ligeras, que se han venido produciendo, el oeste de la Región Pampeana se encuentra en condiciones relativamente buenas pero, si no recibe prontos aportes de humedad, su situación podría deteriorarse considerablemente.
Las precipitaciones que se produjeron durante la tradicional tormenta de Santa Rosa sólo aportaron buenas cantidades de humedad al sur del Brasil, el Uruguay, la Mesopotamia y el sudeste de Buenos Aires, y comenzaron a traer un leve alivio a la Región del Chaco, pero no beneficiaron a las zonas del oeste del área agrícola, cuyas condiciones continuaron deteriorándose, con incendios de campos y voladuras de suelos. No obstante, estas primeras tormentas generales de la temporada marcaron el inicio de la normalización del agroclima, si bien este proceso recién se completará hacia comienzos de
La segunda semana de Septiembre no traerá un alivio efectivo, ya que sus precipitaciones continuarán manteniéndose debajo de lo normal. No obstante, la reactivación de las precipitaciones que se espera para la tercera semana de Septiembre, parece presagiar el inicio de una etapa de eficaz reposición de las reservas de humedad de los suelos, que mejorará las condiciones para la formación del rendimiento de la cosecha fina y la implantación de la cosecha gruesa.
El agroclima norteamericano experimentará una reactivación del tiempo severo en un considerable porcentaje de su extensión. Hacia el comienzo de la perspectiva, los restos del huracán Gustave provocarán tormentas sobre los Grandes Lagos y el Valle Medio del Mississippi.
Esto causará precipitaciones intensas sobre la mayor parte del cinturón maicero, con su foco de mayor actividad sobre el Estado de Iowa, causando anegamientos en las cuencas de los ríos Missouri, Mississippi y Ohio. Al mismo tiempo que la tormenta tropical Hanna causará fuertes vientos sobre la costa atlántica norteamericana.
Hacia el final de la perspectiva, se teme que la tormenta tropical Ike se fortalezca hasta alcanzar el grado de huracán, aunque todavía no puede asegurarse en qué medida su acción afectará a los EE.UU.
Desde el punto de vista térmico, cabe señalar que, el sur y el centro del área agrícola norteamericana volverán a registrar temperaturas elevadas, pero la porción norte de la misma volverá a experimentar un descenso térmico temprano, bastante por debajo de lo normal para la época.
Aunque es muy poco probable que se registren descensos térmicos por debajo del punto de congelamiento en lo que resta del verano, existe la impresión de que la temporada de heladas podría comenzar en forma temprana una vez que comience el otoño del Hemisferio Norte.
Dado el atraso que observa el desarrollo de los cultivos estivales, un temprano comienzo de las heladas podría causar daños de consideración.