Ignacio Andrés Amarillo
El ingreso de los egresados de la educación obligatoria al tramo de la formación superior es en ocasiones traumático, muchas veces a causa de problemas formativos en la escolaridad, que generan trabas a la hora del rendimiento académico de los estudiantes. Pero sin dudas uno de los grandes inconvenientes para la supervivencia de los flamantes universitarios en los claustros tiene que ver con la situación económica de las familias, más allá de la gratuidad de la enseñanza que (junto con el ingreso irrestricto y la libertad de cátedra) es pilar de la universidad argentina desde aquellas jornadas de junio de 1918 en Córdoba, que abrieron el camino de la Reforma Universitaria.
De acuerdo con un relevamiento realizado en la ciudad de Santa Fe por El Paraninfo, el periódico institucional de la Universidad del Litoral a principios de febrero de este año (que se viera reflejado en las páginas de El Litoral), la canasta universitaria básica rondaría los $1.296 por mes, lo que representa un aumento del 53% en dos años, si se tiene en cuenta que la misma en 2006 oscilaba los $848,50.
Un gasto ineludible para quienes deben vivir en la ciudad es el alojamiento, el rubro que más aumentó en los últimos años. De un alquiler de $450 (más servicios) de un departamento de una habitación entre bulevares, hoy el mismo cuesta $700, lo que representa un 65% de incremento.
El presupuesto contempla además la comida. En este caso son muchas las opciones y los precios, pero el gasto promedio para un alumno universitario es de $330 mensuales sobre la base de $11 diarios.
En cuanto a la bibliografía, a la que puede accederse a través del libro o de las fotocopias, la UNL estimó que son 500 las fotocopias que un alumno puede adquirir, a un costo de $0,79 por carilla doble faz: el valor asciende a $39,50 mensuales.
En este cálculo no se contemplaron los gastos en útiles escolares. Deberá recordarse que según el Centro de Educación al Consumidor (CEC), este rubro creció un 30% con relación a los precios del año pasado.
El transporte es un servicio que se ha ido incrementando a lo largo del tiempo. En los últimos años, los estudiantes abonan el importe de los boletos comunes: teniendo en cuenta que al momento en que se hizo el relevamiento el valor del boleto era de $1,30, por mes la suma llega a los $52 (40 pasajes urbanos). Hoy cuesta $1,50.
A este importe habría que agregarle dos pasajes interurbanos mensuales, considerando que los estudiantes viajan a sus hogares de origen, con mínima frecuencia. El valor total llegaría a los $18,50, $9,25 por boleto con carné de estudiante, tomando como punto intermedio de destino la ciudad de Rafaela. De esta manera, el gasto mensual en materia de transporte asciende a $70,50.
Cabe aclarar que en el cálculo del valor de la canasta se contemplaron las salidas especiales, que van desde el cine, el boliche o un partido de fútbol con amigos, al menos una vez al mes. Se tomó el valor de una entrada de unos 11 pesos los días más económicos (valor tomado en el complejo de Cinemark); entradas a los boliches consumición rondan en los mismos precios, y un alquiler de canchas para practicar deportes como fútbol 5 con un costo promedio de $6 por persona.
Por último, a los gastos mencionados se incorporaron otros relacionados con la higiene personal (que contemplan desde pasta dental hasta jabón de tocador y shampoo) y la limpieza de la vivienda (que incluye detergente, lavandina y desinfectante entre otros) que cubrirían los $45 mensuales.
La Universidad Nacional del Litoral es justamente la mayor institución educativa de la capital santafesina y la región, y un destino elegido por muchos jóvenes que aspiran a una formación superior: 696 ingresantes se inscribieron en diciembre de 2007, y 551 lo hicieron en febrero-marzo, totalizando 1.247 estudiantes que iniciaron el presente año lectivo.
La casa de estudios está de parabienes con la implementación de una nueva herramienta tendiente a la retención de los estudiantes en las aulas: el pasado martes 19 de agosto fue inaugurado el nuevo Comedor Universitario, con el objetivo de que los estudiantes, docentes y no docentes puedan acceder a un menú nutritivo y a bajo costo.
El proyecto, impulsado por la Federación Universitaria del Litoral (FUL) y aprobado por el Consejo Superior el 15 de mayo pasado, responde a la necesidad de aliviarlos del alto costo que supone el almuerzo y proveerles una comida sana para continuar la jornada.
El comedor -ubicado en el Predio UNL-ATE, donde funcionan cuatro facultades, el Instituto Superior de Música y la Escuela de Ciencias Médicas- abre sus puertas de lunes a viernes, de 11 a 15. Con sus tickets en mano, la comunidad educativa y personal de la Asociación de Trabajadores del Estado (gremio asociado a la universidad en el espacio recreativo) pueden acceder a un menú compuesto por una entrada, plato principal con guarnición, pan, agua y fruta o postre a precios accesibles.
El sistema es por chequera e incluye cinco almuerzos que tienen un costo de 20 pesos para estudiantes, 40 pesos para docentes y no docentes y 50 para invitados. En forma excepcional, se podrán adquirir tickets para el día, aunque a un monto más elevado.
La reapertura del comedor universitario fue "uno de los objetivos centrales" que se planteó la nueva gestión cuando asumió en diciembre pasado y el "gran desafío" ahora es que "perdure en el tiempo". "Vamos a hacer el esfuerzo para que así sea: está la definición institucional, el compromiso político y la actitud de los estudiantes para que esto dure. Sabemos que la inauguración del comedor genera expectativas positivas y el desafío es que funcione por muchos años", destacó en la inauguración Alejandro Pivetta, secretario de Bienestar Universitario, quien comentó que la UNL estima que invertirá entre 90 y 100 mil pesos hasta diciembre para sostener el comedor y los precios bajos de los menúes.
Este nuevo emprendimiento se suma en el paliativo a las iniciativas en el terreno de la salud, que ya venían desarrollándose. La UNL brinda una cobertura a través de la empresa Nueva Medicina, con un costo mensual de $33, valor que ha aumentado en la misma medida que lo han hecho el resto de las prestadoras de salud a nivel nacional. Sin embargo, los alumnos tienen la posibilidad de realizarse chequeos médicos en la Dirección de Salud de la UNL de forma gratuita.
En la Facultad Regional Santa Fe de la Universidad Nacional del Litoral ingresan cerca de 300 estudiantes por año (270 ó 320 en los últimos años) sobre 500 inscriptos. Estos pueden ser beneficiarios de distintos tipos de becas, a saber:
1) Becas de ayuda económica: este tipo de becas están destinadas a alumnos regulares de la FRSF, que cumplan ciertos requisitos académicos y no tiene contraprestación:
1.a) Beca base (beca de ayuda social para el estudiante): 33 alumnos beneficiarios; montos de $130 a $260 (abril a noviembre).
1.b) Beca PNBU (Programa Nacional de Becas Universitarias): 50 alumnos beneficiarios; con un monto de $250 por mes durante 10 meses.
1.c) Beca Ceut (Centro de Universitarios Tecnológicos), que se reparten de la siguiente manera:
-Salud: 2 beneficiarios.
-Cantina: 2 Beneficiarios.
-Fotocopiadora: 19 beneficiarios.
-Transporte: 9 beneficiarios.
1.d) Becas Promei (nacionales, destinadas a la terminación de carreras de ingeniería): nueve alumnos beneficiarios; monto $250 por mes durante 10 meses.
2) Becas de investigación: Este tipo de becas están destinadas a alumnos regulares de la FRSF, que cumplan con ciertos requisitos académicos, deberán realizar una contraprestación en algún grupo de investigación, o proyectos.
2.a) Secyt (otorgadas por la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la FRSF): 33 alumnos beneficiarios; montos de $260 a $520.
2.b) Rectorado (otorgadas por el Rectorado de la UTN: 26 alumnos beneficiarios; montos de $130 a $520.
2.c) Fundación (otorgadas por la Fundación de la FRSF): siete alumnos beneficiarios; montos de $130 a $520.
3) Becas de servicio: este tipo de becas están destinadas a alumnos regulares de la FRSF, que cumplan con ciertos requisitos académicos, deberán realizar una contraprestación en algún área de servicio: son 60 alumnos beneficiarios; montos de $130 a $520.
La variación de los montos de cada beca es debida al número de módulos que posee cada alumno. También la UTN-FRSF cuenta actualmente con el beneficio de 300 carnés universitarios (ayuda económica) destinados a alumnos regulares de la facultad.