De la redacción de El Litoral
En la Dirección de Educación Superior e Investigación Educativa del Ministerio de Educación santafesino ven al territorio provincial como un todo. Así desprenden cifras totales: 50.832 estudiantes terminaron el polimodal el año pasado; de esos, casi 28.000 ingresaron a institutos terciarios públicos y privados (27.170 sólo en los oficiales).
En la provincia hay 82 institutos superiores: 68 pertenecen al Ministerio de Educación; 10 al de Innovación y Cultura; uno al de Seguridad (que es el Instituto de Seguridad Pública, la antigua Escuela de Policía); otro al de Desarrollo Social (la Escuela de Servicio Social); y dos escuelas de enfermería que dependen del Ministerio de Salud, con distintos anexos en toda la bota.
En los 78 que dependen de Educación y de Cultura se estudian carreras de formación docente (profesorados) y carreras técnicas más duras, socioproductivas y sociohumanistas. Los que tienen solamente carreras docentes son 15; 26 tienen sólo carreras técnicas; y 37 son mixtos, con ambas líneas de formación. Alrededor de 15.000 han elegido una carrera docente, aunque viene en aumento el ingreso a carreras técnicas.
"Cuando pensamos la educación superior en la provincia lo vemos como todo el universo, más allá de que es el Ministerio de Educación quien de última da el título", afirmó en diálogo con El Litoral María Eugenia Stringhini, directora de Educación Superior e Investigación Educativa. Y agregó: "La otra cosa importante, que es una fortaleza, es la distribución geográfica que tienen estos institutos: como hay tantos repartidos en toda la provincia en la mayoría de casos no implica gastos porque se puede estudiar cerca de tu casa. También depende de la ciudad: no es lo mismo el que tiene que viajar a Reconquista o a Tostado que el que tiene que hacer algunos kilómetros a Rosario".
Consultada sobre la política de becas, la educadora sostuvo que "hay becas que no son las que quisiéramos: algunas que en el universo de estudiantes no son las suficientes. Lo que pasa es que la Ley Provincial de Becas plantea que la educación obligatoria es la que tiene posibilidad. Con la obligatoriedad de la escuela secundaria, por lo menos por este año se puede otorgar hasta el momento a los estudiante que estén en la educación obligatoria. Estamos trabajando de acá a cuatro años sin pensar en políticas focalizadas, y entender que la política estudiantil excede la beca. En todo caso lo que estamos pensando es cómo se toma de especificidad lo que son los estudiantes como adultos que están estudiando en un nivel superior y en lo que esto supone. Los que sí tienen beca son los estudiantes del Instituto de Seguridad Pública, lo que era la ex Escuela de Policía, de 1.600 pesos.
Hay algunos institutos donde hay becas en dirección a tres grandes programas: uno que tiene que ver con estudiantes aborígenes, otro que tiene que ver con becas en relación con algún tipo de trabajo comunitario, y otro con relación a un estímulo por haber elegido una carrera docente. Pero estamos trabajando para generar políticas más universales con los estudiantes que incluyan la beca pero que no reduzcan la problemática".
Stringhini destacó las posibilidades que ofrecen los centros educativos provinciales a la hora de la inserción en la comunidad: "En los últimos años, para los chicos del interior la única posibilidad de estudio es el instituto: al no tener posibilidades económicas de garantizar el viaje a la ciudad, el instituto ha permitido que muchísimos chicos puedan seguir estudiando. La otra cuestión que es interesante es que la salida laboral es relativamente rápida, porque las carreras son medianamente cortas. Entonces están cerca de la casa; pueden seguir estudiando; generalmente están en horarios que les permiten seguir trabajando; se reciben y consiguen trabajo; la oferta es gratis. Y hay una cuestión fundamental que se ve en las localidades del interior: los institutos tienen otras funciones, son un lugar de contención y encuentro de jóvenes que permite hacer también trabajo con la comunidad".
"Un montón de pibes termina la escuela secundaria y se va a trabajar, se va a otro lado, le va mal, no le gustó; y después vuelve al instituto a los 20, 25, 30 años. Esto nos da para pensar que los institutos no solamente están cubriendo una formación para el trabajo (ya sea docente o técnico) sino que están jugando en una cuestión de contención y de canalización de una formación que en otro lugar (sobre todo por las restricciones económicas) no lo puede tener".
Y concluyó: "Un eje central que citamos todos los que estamos trabajando en educación superior es en el valor de seguir estudiando. Porque más allá de la salida laboral abre otros mundo posibles, genera otro tipo de instancias de reflexión, de relaciones con otros".
"La Universidad Católica, en cuanto universidad, es una comunidad académica que, de modo riguroso y crítico, contribuye a la tutela y desarrollo de la dignidad humana y de la herencia cultural mediante la investigación, la enseñanza y los diversos servicios ofrecidos a las comunidades locales, nacionales e internacionales". Así se presenta esta casa de estudios, la única universidad privada de la ciudad de Santa Fe.
En el año 2000, los ingresantes de carreras de grado que se iniciaron en la Universidad Católica de Santa Fe, incluidos los alumnos de la sede de Posadas fueron 952. En el año 2008, también incluyendo la sede Posadas fueron 1295, lo que denota un aumento en el ingreso.
El costo de la cuota es de $385, y la matrícula de ingreso por única vez es de dos cuotas de $350. En la UCSF alumnos con situaciones especiales pueden ser adjudicatarios de "préstamos de honor" (no existen las becas), esto es, descuentos especiales para casos excepcionales otorgados mediante resolución; este beneficio es para familias que presentan problemas o dificultades económicas. El descuento es en las cuotas hasta en un 50%, y cabe destacar que no es parte del beneficio ni la inscripción, ni la cuota de reinscripción.
En la mayoría de los casos la renovación se hace año a año. Los requisitos para que sea renovado el préstamo son: que subsista el problema económico y para comprobarlo el alumno debe presentar un declaración jurada, así como también recibir visitas de una asistente social que analiza el caso y otras documentaciones. Por otro lado que el rendimiento académico lo merezca, es decir, que el estudiante demuestre responsabilidad.
Cuando egresa el alumno que recibió el préstamo de honor, debe comenzar a devolver, también en cuotas, los porcentajes que fueron descontados. El fin que persigue la UCSF es darle un alivio a las familias que no tienen recursos para pagar la cuota completa y que el estudiante pueda retribuir a la UCSF, una vez egresado, el beneficio otorgado durante los años de carrera, considerándolo un método solidario.
Dentro de la UCSF hay muchos estudiantes que gozan de esta ayuda. Desde la casa de estudios destacan que "hay algunos casos paradigmáticos que no sólo hacen a la ayuda económica netamente, sino que fundamentalmente tienen un acompañamiento especial en lo que respecta a lo académico, lo social y a su integración. Tres alumnos ciegos de las carreras de Derecho y Psicología están recibiendo este beneficio económico y también todo el acompañamiento que colabore al buen desempeño de la carrera que están estudiando. También hay un estudiante de la carrera de Psicología privado de su libertad que percibe el beneficio económico y a su vez todo el acompañamiento en los otros aspectos".
Sin duda la vedette en cuanto a las políticas de acción directa para la retención de los estudiantes en términos económicos son las becas. Atendiendo al notable incremento de costos que tienen que afrontar los estudiantes del interior y con el objetivo de permitir el acceso y permanencia a los estudios superiores, la UNL ofrece becas de estudio de diferentes modalidades: ayuda económica, media beca, residencia estudiantil, obra social y alumnos con discapacidades. Por otro lado también está disponible el beneficio de las becas anuales que otorga el Programa Nacional de Becas Universitarias (PNBU), dependiente del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación.
De ser beneficiado, el estudiante puede renovarla certificando haber aprobado dos tercios de las asignaturas establecidas para ese período en el plan de estudio de la carrera y acreditando poseer la misma situación económica que justificó el otorgamiento de la beca. Actualmente están en desarrollo las siguientes modalidades de becas:
Material de estudio: se otorgan 1.000 fotocopias gratis.
Ayuda económica: consiste en una ayuda monetaria mensual de actualmente 140 pesos, destinada a cubrir en forma parcial gastos de transporte, material de estudio o alimentación.
Media beca: similar a la anterior, pero con un monto de 70 pesos.
Alumnos con discapacidades: consisten en una ayuda económica mensual destinada a cubrir en forma parcial gastos de transporte o material de estudio.
Residencia estudiantil: si se trata de un estudiante del interior y su grupo familiar reside fuera de la ciudad donde cursa sus estudios, esta beca ofrece una casa amoblada donde vivir durante la carrera, pagando solamente los gastos de luz y gas.
Obra social: consiste en una cobertura de salud, a través de los beneficios de la Obra Social estudiantil.
Integral: consiste en los beneficios establecidos en las becas de residencia, obra social, material de estudio y una ayuda monetaria mensual de 210 pesos (si el estudiante reside en Santa Fe, no se le da residencia).
Otra de las ideas más innovadoras es la de la beca de Polimodal: se seleccionan las 10 escuelas de menores recursos de la ciudad y se le concede a cada establecimiento una o dos becas de ayuda económica para alguno de sus alumnos. Estos reciben una ayuda económica de 140 pesos durante 15 meses (contra los 12 normales, por lo que ya entran becados desde el fin de la cursada del Polimodal), más el material bibliográfico del ciclo de ingreso y la eximición del pago de la certificación del título (15 pesos) y la revisión médica (ocho pesos).
A todas estas ayudas por simple cumplimiento de los requisitos educativos, se suman beneficios por prestaciones académicas, como son las becas de tutorías y de extensión; y las del PNBU (Programa Nacional de Becas Universitarias), con un monto de $250 por mes durante 10 meses.