Sucesos: SUCE-02 Contrabando interceptado

La Aduana secuestró en el Puerto de Buenos Aires un cargamento de mercaderías falsificadas proveniente de China valuado en alrededor de 3,5 millones de dólares, informó ese organismo. Según explicó, en un contenedor se hallaron prendas de vestir, zapatillas deportivas, artículos de librería, juguetes y juegos electrónicos de primeras marcas, elementos que parecían auténticos por su buena factura pero finalmente se determinó que eran falsos.

La perfección de la confección era tal que las autoridades debieron citar a los representantes de las marcas damnificadas, quienes se "sorprendieron por la calidad" pero confirmaron que eran productos apócrifos. La mercadería llegó en un contenedor el 23 de julio con un manifiesto internacional de cargas que decía "Artículos para el hogar-Vajillas", pero que el importador nunca retiró.

La Aduana explicó que entonces -en el marco del procedimiento denominado "Operativo Multimarcas"- se efectuó "una verificación detallada de distintas manifestaciones sumarias realizadas ante el Servicio Aduanero". Y luego se efectuó el escaneo del contenedor, detectándose que lo declarado no coincidía con lo que había adentro.

Una vez abierto el contenedor, los agentes aduaneros notaron que podía ser mercadería falsificada, por lo cual se citó "a los titulares de las marcas involucradas por el desconcierto que produjo en sus funcionarios la perfección de las imitaciones".

Así, los apoderados de las empresas fueron a la Terminal 3 del puerto capitalino y "manifestaron unánimemente la condición de falsificación de los productos", indicó el organismo estatal. "Sin embargo -destacó-, se mostraron sorprendidos por la calidad de la mercadería incautada".

Entre los elementos falsificados había zapatillas Nike y Adidas, trajes para hombre Giorgio Armani, Prada, Boss, Hermenegildo Zegna -confeccionados con telas de alta calidad-, prendas femeninas con prolijas adulteraciones de Louis Vuitton, lapiceras Montblanc, carteras Gucci, prendas Ralph Lauren y Polo y juegos y juguetes de Disney, entre otros, se detalló.

La Aduana resaltó el "grave perjuicio económico que le causa a los dueños de estas marcas las numerosas falsificaciones detectadas en el mundo y el potencial engaño al consumidor". Y reveló además que en este secuestro había pilas apócrifas, identificadas con la marca Duracell, que no cumplen con la más mínima norma de seguridad, por lo que su utilización pondría en riesgo la salud pública. Por ello advirtió sobre "la voluntad manifiesta de los falsificadores de lograr un rédito económico, menoscabando la seguridad de los consumidores".

El organismo aduanero destacó que el "Operativo Multimarcas" es el resultado de tareas de análisis llevadas por la Aduana, aplicando distintos perfiles de riesgo, que posibilitan detectar diferentes tipos de ilicitudes en operaciones de comercio exterior". La Aduana señaló también que la mercadería secuestrada en el procedimiento por fraude marcario tiene un valor aproximado a los 3.500.000 dólares.