DyN
Un adolescente se presentó ayer, junto a su mamá adoptiva ante la Justicia, y reveló que asesinó a cuchilladas en el cuello a otro joven de 15 y lo enterró en el fondo de su casa, de la localidad bonaerense de Carlos Spegazzini, en el partido de Ezeiza.
El chico, que no tenía antecedentes, confesó a la jueza de Menores, Marta Pascual, que a la víctima la mató con un cuchillo, el miércoles pasado, cansado de "recibir agresiones, insultos y robos de su parte", según trascendió. Si bien en un primer momento había circulado el dato de que el agresor tenía 16 años, la jueza Pascual confirmó a la prensa que "los dos son menores de edad e inimputables", a raíz de lo cual se desprende que tiene menos de esa edad.
En breves declaraciones periodísticas, la jueza Pascual también señaló que hasta anoche no se había podido reconocer el cuerpo y que, pasadas las 19.20, trasladaron el cadáver a la Morgue Judicial de Lomas de Zamora para identificarlo y someterlo a la autopsia. Sin embargo, se da por descontado Ätanto por fuentes policiales como en el barrioÄ que la víctima era un chico conocido de la zona, que tenía 15 años, habría tenido antecedentes y que había desaparecido hacía cuatro días.
Los dos menores que protagonizaron la historia no eran amigos ni compañeros, pero se conocían del barrio, donde el chico asesinado tenía "mala fama por sus antecedentes penales", según señalaron los voceros policiales. Si bien las fuentes del caso fueron reservadas a la hora de dar detalles, se precisó que el chico Äde contextura robustaÄ le contó ayer, jueves, a sus tíos Äpadres adoptivos con los que vivíaÄ lo que había hecho.
Y hoy la mujer lo acompañó hasta el tribunal de Lomas de Zamora para confesar lo que había hecho, tras lo cual se notificó al fiscal de Ezeiza, Ricardo Bruzzone, y se ordenó el allanamiento en la vivienda del chico. Esta tarde, bomberos y peritos policiales y judiciales encontraron el cadáver, tras cavar un pozo en el fondo de una casa ubicada sobre la calle Lavalle 329, en el barrio Santa Rosa, de Spegazzini.
De confirmarse las versiones, la víctima se llamaría Oscar (esta agencia no difundirá su apellido), era un chico que "andaba todo el tiempo en la calle", que habría sido adicto al "paco" y que tenía "antecedentes penales", según refirieron allegados.
Por su parte, fuentes policiales indicaron a DyN que habría estado varias veces internado en institutos de menores por robo agravado. La víctima había desaparecido hacía cuatro días de su casa, e incluso su hermano fue uno de los que se acercó hasta la vivienda allanada cuando se enteró de que había un cuerpo enterrado allí y que podía ser el del muchacho.
Es que la víctima y el homicida vivían a sólo diez cuadras de diferencia, en el mismo barrio, y por eso hubo una gigantesca concentración de familiares, amigos y curiosos en los alrededores de la vivienda, mientras trabajaba la policía.
El agresor, que estudiaba y era considerado un chico "tranquilo", quedó ahora a disposición de la Justicia de Menores de Lomas de Zamora. Mientras tanto, Oscar tenía siete hermanos y vivía con su madre, que sería barrendera de la Municipalidad de Tristán Suárez, dijeron los vecinos.
"El tipo estaba todo el tiempo "duro' (drogado), robaba pegamento en todos los quioscos de la zona, no le importaba nada", decían algunos vecinos a los periodistas que esperaban mientras los policías hacían rastrillajes. Sin embargo, una chica que dijo ser amiga de la víctima desmintió que el joven fuera un delincuente por su propia voluntad sino que, explicó, estaba enfermo, por lo que le había provocado el "paco".
"No es lo que todos dicen. Es el típico chico de la calle, andaba en el tema del "paco' y desapareció hace cuatro días. Vivo a tres cuadras de la casa de él y puedo decir que no era malo. Lo que pasa es que la droga lo llevó a muchas cosas", dijo a Radio 10 la joven, que confesó que también había sido consumidora y que había robado para poder comprar la droga.