De la redacción de El Litoral
La Argentina es el país de la región en el que más creció la presión fiscal, por incremento de impuestos distorsivos o regresivos. Aun así, la mayor presión la tiene Brasil y la carga impositiva está por debajo de las mediciones en países desarrollados.
Tales son algunas de las conclusiones que ha sacado el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa) basadas en el estudio 2007/2008 de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe.
"Para el promedio de América Latina, la presión impositiva pasó del 15,2 del PBI en el año 2000, al 18,2 en el 2007. Es decir, se incrementó en 3 puntos; en Chile, el país de la región con mejores indicadores económicos, la recaudación tributaria representaba el 18,9 del PBI en el 2000 y llegó al 21,3 % en el 2007. Esto implica que aumentó en 2,4 puntos el PBI mientras que en la Argentina pasó desde 21,5 % en el 2000 a 29,2 %, en el 2007. Es decir, se incrementó en 7,7 puntos el PBI.
Señala Idesa que dentro de Latinoamérica, sólo Brasil Äcon una presión tributaria del 35 % del PBIÄ tiene un nivel más elevado que la Argentina y ninguno de los 20 países relevados por la Cepal tuvo un incremento tan alto como el experimentado aquí en los últimos 7 años.
"De todas formas, la presión tributaria en los países latinoamericanos sigue siendo baja. En los países desarrollados, con frecuencia este indicador es superior al 40 % del PBI. La experiencia internacional señala que no es tan relevante el nivel de la presión impositiva, como la forma en que se recaudan los impuestos y el destino que se le dan", expone el informe.
Añade que "allí está la clave del éxito de muchos países y las debilidades del fenómeno que se observa en la Argentina". De los 7,7 puntos del PBI de aumento de recaudación entre el 2000 y el 2007, el 35 % es explicado por los impuestos al comercio exterior, un 21 % por aumento de la presión de impuestos sobre la propiedad (fundamentalmente el impuesto al cheque) y 14 % proviene de aportes y contribuciones a la seguridad social.
"En otras palabras, el 70 % del incremento en la presión impositiva proviene de impuestos muy volátiles y distorsivos (comercio exterior, transacciones bancarias) o socialmente regresivos (impuestos al trabajo)".
En sentido contrario, los impuestos a las rentas y a las ganancias explican sólo el 20% de los 7,7 puntos de incremento de la presión. "Además, esto no se ha logrado en base a un mejor diseño y administración del impuesto a las ganancias sino fundamentalmente a que no se permite el ajuste por inflación en los balances y los mínimos no imponibles se han actualizado por debajo del aumento de los precios".
Apunta Idesa que "Chile muestra que es posible una gestión tributaria más congruente con la equidad y el desarrollo. Por un lado, el crecimiento de la presión impositiva es más moderado que en la Argentina. Por otro, este crecimiento reposa en los impuestos sobre las rentas y las ganancias que se incrementaron en 4 puntos del PBI".
"Esto ÄprosigueÄ compensó una disminución de la presión de los impuestos más distorsivos que redujeron 2 puntos del PBI. Así, los impuestos a las rentas y a las ganancias en el 2000 representaban el 23 % de la presión impositiva total mientras que en el 2007, el 40 % de la recaudación impositiva total".
Concluye exponiendo que "más relevante para la Argentina es el destino que el Estado le da a los recursos originados por una presión impositiva récord. Es muy marcada la prioridad que tienen los crecientes subsidios a empresas privadas y a las empresas estatizadas. Esto implica desplazar inversiones en áreas sociales importantes contribuyendo a perpetuar la regresiva distribución del ingreso".
El ex
secretario de Finanzas, Daniel Marx, señaló hoy como "importante" la decisión de abonar la deuda con el Club de París dispuesto por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, y aseguró que para manejar la crisis financiera en Estados Unidos habrán ajustes "por los próximos meses".
El gobierno nacional estaría discutiendo con la Confederación General del Trabajo (CGT) la posibilidad de otorgar el pago de una suma fija para todos los trabajadores, en compensación por la no apertura de paritarias en lo que queda del año.
Fuentes sindicales aseguraron al diario Ámbito Financiero que el monto se encuentra en discusión pero rondaría los mil pesos y se otorgaría como "premio" antes de fin de año.
La medida comenzó a estudiarse luego de que los gremialistas amenazaran con reabrir las discusiones salariales en lo que queda del año, para recuperar el poder adquisitivo que la inflación restó a los salarios.
La Casa Rosada intentaría con el otorgamiento de esa suma fija, postergar la apertura de paritarias hasta junio de 2009. Sin embargo, esa alternativa tampoco sería del agrado de los gremios que en marzo de este año cerraron acuerdos salariales que rondan el 20 por ciento.
Los sindicalistas también impulsan la eliminación de la "tablita de Machinea", la metodología de cálculo que elaboró José Luis Machinea, ministro de Economía del gobierno de la Alianza, a través de la cual se establece el porcentaje a tributar en concepto de Impuesto a las Ganancias.