Deportes: DEPO-12
Se quedó con el último certamen del Grand Slam 2008
El resurgimiento de Roger
El suizo Federer ganó de manera brillante el US Open, tras batir con autoridad al escocés Andy Murray en la final, que se definió en sets corridos. Así, el helvético alcanzó su quinta consagración consecutiva en el Arthur Ashe Stadium y llegó a los 13 títulos grandes, uno menos que el récord absoluto que ostenta Pete Sampras.

De la redacción de El Litoral

La alegría y, fundamentalmente la tranquilidad, le llegaron a Roger Federer en el US Open, cuarto y último certamen del Grand Slam 2008. Es que el suizo está teniendo una temporada floja, más que nada comparada con las precedentes, que lo tenían con apenas dos títulos ganados en 15 torneos jugados, y ninguno de los más importantes.

Roger venía muy vapuleado. Afuera en semifinales del Australian Open, sin suerte en los Masters Series disputados, avasallado por Nadal en la final de Roland Garros y derrotado por el mismo ibérico en el patio de su casa, en Wimbledon. A ello se le sumó la decepción en el cuadro de individuales de los Juegos Olímpicos, en el que fue eliminado en cuartos de final. Pero hubo un punto clave en el dibujo de dobles, gracias al cual se pudo colgar la medalla de oro. Ello le devolvió parte de la confianza perdida.

Federer fue de menor a mayor en el USTA Tennis Center, sorteó partidos con sencillez hasta los octavos, donde debió resolver en el quinto set su fortuna ante el ruso Igor Andreev. El luxemburgués Gilles Muller también lo complicó más de la cuenta, pero ya en la semifinal ante Novak Djokovic jugó muy cercano al nivel del mejor Roger.

En el duelo decisivo no hubo equivalencias. Federer salió a comerse a su rival, verdaderamente como un león herido en donde más le puede molestar al ser humano: el orgullo. Aprovechó al máximo que enfrente no estaba su bestia negra, el mallorquín, y se llevó la victoria con mayor facilidad que la prevista. Fue 6-2, 7-5 y 6-2 en menos de dos horas.

Volvieron los récords

Con su consagración del lunes (por primera vez en 21 años se define el título de varones en el primer día laborable de la semana), Federer alcanzó la quinta corona en el US Open y con ello igualó el récord de los estadounidenses Jimmy Connors y Pete Sampras, que suman 5 coronas. Sin embargo, se convirtió en el primer jugador de la era abierta en ganarlos en forma consecutiva, algo que no ocurría desde 1924, cuando lo consiguió el gran Bill Tilden.

Asimismo, obtuvo su decimotercera corona "grande", lo que lo colocó a una de la marca máxima histórica que ostenta el mismo Sampras, que suma 14. Demasiados datos positivos para un año en el que sólo había ganado dos torneos "menores" (en Estoril sobre polvo de ladrillo, y en Halle sobre césped).

Además, alcanzó el trofeo número 56 en su carrera, lo que lo coloca a 1 de Ilie Nastase en el octavo lugar de la tabla histórica de ganadores, que lidera Connors con 109, que aún está muy lejos. De todos modos, quedó muy cerca de los 60 de Andre Agassi, de los 62 de Guillermo Vilas y Bjorn Borg y de los 64 de Sampras, las cuatro leyendas que son perfectamente superables para el helvético.

Así pudo reconciliarse con su consciencia. ¿Salvó el año? Probablemente sea una falta de respeto hablar en esos términos en referencia a quien muchos sindican como el mejor jugador de tenis de la historia. Además, si hay algo que estaba fallando en Roger en los últimos tiempos era su sistema anímico, que se mostró muy recompuesto. Y todavía faltan los Masters Series de Madrid y París, además de la Copa Masters. Es decir, aún puede terminar el año como Roger Federer.

Federer: "Quiero más títulos grandes"

Tras conquistar su quinto Abierto de los Estados Unidos de forma consecutiva, Roger Federer aseguró que este torneo suponía muchísimo para él, tras un año muy duro en el que perdió las finales de Wimbledon y Roland Garros.

"No creo que necesitara ganar este título para probarme nada a mí mismo a esta altura de mi carrera. Además, el año tampoco ha sido tan malo porque he estado en dos finales de Grand Slam y cerca de ganar otros torneos", añadió para luego decir que "de seguro que no me quedaré en los 13 grandes. Voy a ganar más". Sobre su pérdida del número uno, el helvético indicó que en su momento significó un duro golpe, pero que tratará de recuperarlo.

Por su parte, Andy Murray reconoció la superioridad del jugador suizo y aseguró que apenas tuvo oportunidades de plantear batalla durante el encuentro. "Federer ha hecho un gran partido. Ha fallado muy pocas bolas y no me ha dado muchas oportunidades. No tuve ninguna chance en el primer set, pero tuve mi ocasión en el segundo con varias oportunidades de hacerle otro break", relató.

Por otra parte, reconoció que "ahora estoy disgustado y ojalá hubiera podido hacer las cosas un poco mejor. Pero estoy seguro de que dentro de unos pocos días, estaré más contento porque han sido dos muy buenas semanas para mí. Trataré de mejorar mi juego, trabajar duro y espero regresar aquí para hacerlo mejor la próxima vez", añadió.

Más allá de la amargura de la derrota, Murray está muy consciente de lo que ha logrado hasta el momento en este 2008. "He ganado en consistencia. Cada mes he ido mejorando y mis resultados han sido mejores. Mi clasificación ha ido ascendiendo y lo hará más tras haber jugado mi primera final de Grand Slam", concluyó con claridad.