Regionales: REGI-01
Hay mayor rendimiento y superficie del área sembrada
El girasol se fortalece en el norte
Durante los últimos 13 años, se incrementaron las hectáreas ocupadas con girasol en el norte santafesino. Foto: Agencia Reconquista.

Según un informe realizado por el Inta Reconquista, se revierte la tendencia negativa de los '90, en que los magros rindes y el riesgo climático desalentaron la siembra de esta oleaginosa. Este relevamiento se hizo en las zonas agrícolas de General Obligado, Vera y San Javier, donde el mejoramiento genético y las prácticas agronómicas fueron centrales para que este crecimiento sea sustentable en el tiempo.

Reconquista (De nuestra agencia regional).Ä Un informe realizado por el agrotécnico Rubén Parra, de la Estación Experimental del Inta Reconquista, reveló que en los últimos 13 años se produjo un incremento en la superficie y en el rendimiento promedio Äronda los 40 kg por hectárea al añoÄ del cultivo de girasol en el norte de la provincia. Con esta realidad, se está en condiciones de alcanzar los rindes promedios nacionales, con posibilidades incluso, de superarlos a partir de aportes genéticos y manejo del cultivo.

El girasol es uno de los cultivos de mayor importancia en el norte de Santa Fe, aunque históricamente, "esta zona haya sido de más bajo rendimiento promedio y el área con mayor superficie perdida antes de cosechar" entre todas las regiones girasoleras del país. "Una situación que a la luz de la evolución de los indicadores fue mutando hacia mejores niveles de seguridad", se indica.

El norte santafesino pertenece a la Región Girasolera III, que incluye a dos subregiones: la III C Noreste, que abarca los departamentos General Obligado y San Javier; y la III B Centro y Noroeste, con los departamentos Vera y 9 de Julio.

Cada subregión tiene condiciones climáticas diferenciales que marcan al noreste con "suelos genéticamente de bajo contenido de fósforo, degradados por el uso intensivo y en general con un horizonte fuertemente textural", donde las precipitaciones medias anuales son de 1.250 milímetros.

En cambio el noroeste, principalmente el departamento 9 de Julio, se caracteriza por poseer suelos con alto contenido de fósforo y materia orgánica, sin horizonte textural y con un promedio anual de lluvias inferior a la subregión anterior que se sitúa en los 800 milímetros.

Al respecto, Parra analiza que ambas subregiones tienen características particulares que han limitado históricamente la productividad del cultivo, con rendimientos que han sido los más bajos, comparados a los de otras regiones girasoleras y con mayor superficie perdida. En el noroeste, por efecto de tormentas Äque provocan el vuelco de la plantaÄ y heladas tardías en el mes de setiembre; y en el noreste, por pérdida de lotes a raíz de enfermedades foliares, como son la Alternaria y la Roya Negra.

Tanto es así Äconsigna el profesionalÄ que durante toda la década del '80 el rendimiento promedio fue de 11 quintales por hectárea. "Si bien el Inta Reconquista, los grupos Crea y técnicos de cooperativas de la zona han trabajado fuertemente a partir de mediados de esta década para revertir la situación, recién a partir de mediados de los '90 que comienza a manifestarse el aumento de la productividad", subraya Parra.

Algunos vaivenes

En el marco comparativo de la evolución de los rendimientos del cultivo de girasol en el norte de Santa Fe, los bajos resultados obtenidos hasta el año 1990 y la importante pérdida de superficie sembrada en ese período Äsólo se cosechaba el 75 % de la superficie sembradaÄ, desalentó la siembra, pasando de 90.000 hectáreas promedio hasta dicho año, a un volumen testigo de 65.000 hectáreas en el quinquenio 1990-95, con el agravante de que en algunos de esos años el área destinada a este cultivo fue de 50 mil hectáreas.

El estancamiento de los rendimientos durante esos períodos planteó, y aún lo sigue haciendo, la necesidad de examinar el papel que el mejoramiento genético y las prácticas agronómicas han jugado y deberían jugar en el futuro, para asegurar una producción de girasol sustentable; tareas que algunos mejoradores ya están realizando.

A partir de 1995 y hasta 2008, el rendimiento de grano de girasol por hectárea creció a un promedio de casi 40 kilos por año, a la vez que aumentó el porcentaje de superficies cosechadas y sembradas, llegando en el último trienio a un promedio de 17 quintales por hectárea, con el 97 % de superficie cosechada y 139.000 hectáreas sembradas.

Si se tienen en cuenta los valores de la última campaña (2007/08), el territorio implantado fue de 162.000 hectáreas, la superficie cosechada del 99 % y el rendimiento promedio en todo el norte de Santa Fe de 18 quintales por hectárea. "Esta evolución en los rendimientos puede continuar, dado el interés y esfuerzo puesto por los productores; los técnicos, tanto del Inta como de cooperativas, empresas privadas y criaderos de semillas", advierte el técnico.

Alentador.

En la parte final de este informe se comenta como dato ilustrativo, que los rendimientos promedios de la última campaña en los departamentos San Javier y Vera fueron de 22 y 20 quintales por hectárea, con 18.000 y 20.000 hectáreas cosechadas respectivamente, superando la media regional.