Internacionales: INTE-02
Bolivia dividida y enfrentada
Ejército boliviano rechaza cualquier intromisión venezolana en la crisis
Hugo Chávez planteó la posibilidad de que sus fuerzas actúen en tierras bolivianas, lo que provocó la inmediata reacción de las fuerzas armadas de Bolivia. El número de muertos sigue creciendo y aumenta la preocupación en toda la región.

El comandante en jefe de las fuerzas armadas de Bolivia, general Luis Trigo, advirtió que el Ejército no permitirá "que ningún militar o fuerza extranjera pisen territorio nacional", como reacción a los dichos del presidente venezolano, Hugo Chávez, en ese sentido. "Al señor presidente de Venezuela, señor Hugo Chávez, y a la comunidad internacional le decimos que las fuerzas armadas rechazan enfáticamente intromisiones externas de cualquier índole", señaló Trigo.

Por otra parte, y en otra intervención con presencia de la prensa, Alvarado advirtió a estudiantes opositores venezolanos de que no vayan a Bolivia a promover la desestabilización.

"Si están cumpliendo mandatos del imperio que no piensen que allí van a hacer lo que hacen en Venezuela, porque les van a dar una tunda. No se metan en mi país", expresó.

El embajador de La Paz en Caracas, Jorge Alvarado, aseguró que mientras el Ejército de su país garantice la democracia no debe haber injerencia de ningún Ejército u otro país en Bolivia, al referirse a la declaración difundida por las fuerzas armadas bolivianas de rechazo a "intromisiones externas".

Alvarado se refirió en una entrevista con la emisora caraqueña Unión Radio a las recientes declaraciones del presidente venezolano, de que el derrocamiento o asesinato de su homólogo boliviano Evo Morales daría luz verde para una intervención militar en Bolivia.

Alvarado sostuvo que mientras los militares bolivianos garanticen la democracia, la integridad territorial del país y la vida del presidente Evo Morales no está justificada la intervención de ninguna fuerza extranjera.

Otra cosa sería, añadió el diplomático, que se produjese un golpe de Estado o un atentado contra la vida de Morales, ya que bajo esas condiciones una intervención extranjera, como la planteada por el presidente venezolano Hugo Chávez, lo que haría es restablecer el orden constitucional.

"El presidente Chávez intervendría en caso de que haya un golpe militar, indicativo de que las fuerzas armadas estarían violando la democracia", manifestó a la emisora.

Alvarado añadió que también se justificaría la intervención "en caso de que atenten contra la vida del presidente Evo Morales, porque estaríamos hablando de una violación de derechos humanos y la Constitución política del Estado por parte de las fuerzas armadas".

El diplomático planteó que, bajo esos supuestos "el presidente venezolano sí intervendría" con el propósito de "defender la democracia y la vida del mandatario boliviano".

"Yo creo que la clave de todo está en que mientras el Ejercito boliviano garantice eso que quiere defender (la democracia, la integridad territorial, la vida del presidente), no tiene por qué intervenir ningún ejército, ni el ejército venezolano", resumió Alvarado.

Intentan mantener el diálogo

El gobierno de Bolivia y el representante de los opositores autonomistas, el prefecto (gobernador) de Tarija, Mario Cossío, acordaron la madrugada de hoy continuar el diálogo para pacificar el país, donde la región norteña de Pando se encuentra en Estado de sitio.

El vicepresidente del país, Álvaro García Linera, y el gobernador tarijeño, además de otros representantes, mantuvieron ayer una reunión para abrir un proceso de diálogo que se prolongó hasta la madrugada y en la que ambas partes coincidieron en la necesidad de alcanzar acuerdos que permitan afrontar y reconducir la crisis.

Según informó una fuente oficial, el diálogo se retomará mañana domingo con otra reunión en el Palacio de Gobierno de La Paz en la que podría participar el presidente boliviano, Evo Morales.

El opositor Marío Cossío dio por cumplido el primer objetivo de este encuentro que era, dijo, "instalar la apertura de lo que ojalá se convierta en un proceso sostenido de diálogo", según declaraciones que publica el diario paceño La Razón. El prefecto confió en poder llegar a un "pacto nacional" que permita solucionar los problemas en un escenario de reconciliación nacional".

Las bases del diálogo entre gobierno y sus opositores autonomistas serían, según el prefecto, las rentas petroleras del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) cuya devolución reclaman las regiones, la nueva Constitución de Bolivia y los estatutos autonómicos que defienden Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija.

Bolivia vive momentos críticos tras la ola de protestas contra el gobierno de Morales que se inició hace más de dos semanas en las regiones opositoras y que ha derivado en los últimos días en una espiral de violencia en varios puntos del país.

El gobierno decretó ayer el Estado de sitio en la norteña región de Pando, donde al menos nueve personas murieron el pasado jueves en un choque armado entre civiles, si bien el número de víctimas va en aumento porque se siguen rescatando cadáveres de la zona del enfrentamiento.

Diversas fuentes extraoficiales reportan hasta quince muertos a consecuencia de ese disturbio. También en Pando, ayer por la tarde se produjo un tiroteo entre militares y opositores en el aeropuerto de la capital departamental, Cobija, en el que al menos una persona habría fallecido.

Urgente reunión de presidentes

Los presidentes de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) intensificaron sus contactos en las últimas horas y acordaron que el lunes mantendrán una cumbre de urgencia en Santiago de Chile para discutir la situación boliviana y brindar apoyo institucional al presidente Evo Morales.

Funcionarios del gobierno argentino informaron a Télam que la propia presidenta Cristina Fernández de Kirchner continuó su ronda intensa de llamados incluso después del acto que protagonizó en Trelew, Chubut.

La reunión se realizará en Chile porque ese país tiene en este momento la presidencia pro témpore de la organización que nuclea a los países de toda Sudamérica.

Cristina habló varias veces con Michelle Bachelet y con Evo Morales, en un cruce de llamados y consultas políticas de alto nivel que incluyó al presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva y al venezolano Hugo Chávez.

El encuentro especial se realizará a las 15 del lunes. Desde Calafate, donde llegó junto con el ex presidente Néstor Kirchner luego del acto en Trelew, la presidenta siguió en contacto con su colega de Chile y los otros presidentes de la región.

Unasur tiene una continuidad de pronunciamientos a favor de la institucionalidad democrática de Bolivia. Una declaración reciente señaló que el organismo regional "lamenta la prolongación de las acciones de grupos civiles que conducen a pérdidas de vidas humanas, a personas heridas, a destrucción de bienes públicos y privados, al debilitamiento institucional y riesgo para la democracia y que podrían amenazar su unidad e integridad territorial".

El canciller chileno, Alejandro Foxley, dijo al comienzo de la última crisis que "es el deber de esta presidencia pro témpore señalar la total disposición de Unasur de colaborar con el gobierno de Bolivia en el esfuerzo por identificar e implementar vías de diálogo bajo la conducción de las legítimas autoridades de la nación boliviana".

Ayer, viernes, la Cancillería argentina manifestó su "pleno e incondicional respaldo al gobierno constitucional del presidente Evo Morales".

EFE/AFP