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La desocupación en Capital Federal y el Gran Buenos Aires retrocedió al 8,4 por ciento al término del segundo trimestre del año, desde el 8,9 por ciento de igual período de 2007. Pero subió en 11 centros urbanos del país y dejó a Santa Fe al tope de las malas noticias sobre ocupación.
En el Gran Santa Fe, que comprende a la ciudad capital y su conurbano, la desocupación subió en ese período del 9,4 al 12,6 por ciento según los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos. Fue un descenso significativo que puso a la ciudad en el tope de la desocupación nacional.
El organismo informó sobre los datos del empleo por provincia para el segundo trimestre del año, cuando el índice general de desocupación alcanzó al 8,0 por ciento, por debajo del 8,5 de abril-junio de 2007. Los auspiciosos datos nacionales que anunciara la presidenta contrastan fuertemente con el indicador santafesino.
Entre el segundo trimestre de este año e igual período de 2007, la economía del país en su conjunto creció 8,7 por ciento. La baja de medio punto porcentual en la desocupación en Capital Federal y el Gran Buenos Aires -la región que concentra un tercio de la población del país- estuvo en consonancia con el declive promedio general.
Pero a diferencia de lo que ocurrió durante los dos años anteriores, cuando la caída del desempleo se hacía más fuente en el interior, la baja en el principal conglomerado urbano habría estado relacionada con mejoras en la actividad terciaria favorecida por las decisiones de la Casa Rosada, y el deterioro de economías regionales por el mismo motivo.
Según las primeras estimaciones que manejan los funcionarios, los rubros que componen el sector servicios, como finanzas, comercio, transporte y almacenaje, tuvieron una mayor demanda de mano de mano de obra durante el segundo trimestre del año.
Otra región donde bajó de manera significativa el índice fue en el Noroeste, donde el desempleo quedó en 7,7 por ciento, desde el 9,5 de igual período de 2007, con declives en todas las provincias que componen la zona.
En tanto, en la Región Pampeana, se observó un ligero declive de 0,3 puntos porcentuales para quedar en 8,6 por ciento. En esta región están las ciudades con mayor índice de desocupación: Santa Fe con el 12,6 por ciento, y Mar del Plata con el 10,3 por ciento.
Las provincias que conforman la región cuyana continúan marcando -en promedio- los índices más bajo de desocupación del país, con el 4,5 por ciento en el segundo trimestre del año. En esa zona, San Luis tiene la marca más baja con el 1,6 por ciento del total de la población económicamente activa.
En la Patagonia el índice aumentó al 6,9 por ciento desde el 6,3 por ciento, con suba en Viedma-Carmen de Patagones que pasó del 6,9 por ciento al 9,9 por ciento; mientras que en Neuquén el aumento fue del 7,3 al 8,7 por ciento.
El informe del Indec confirmó además que en el segundo trimestre del año, para el total de los 31 aglomerados urbanos, la tasa de actividad fue del 45,9 por ciento, la de empleo de 42,2 por ciento y la de desocupación de 8 por ciento.
La población total de referencia de los 31 aglomerados sobre los que se realizó la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), a la que se aplican las tasas mencionadas, es de 24.374.000 personas. Dentro de la población económicamente activa -calculada en 11.177.000- la medición registró 10.279.000 personas ocupadas, de las cuales 963.000 son subocupadas. Por su parte, las personas desocupadas sumaron 898.000, señaló el Indec.
Hay 51 mil santafesinos que no trabajan o tienen un trabajo que no les alcanza. Y la mayoría de estos últimos busca nuevo empleo, pero otros 2.730 habitantes de la ciudad que están en condiciones no lo hacen. Son los números que reflejan el drama santafesino del trabajo.
Sobre un total de 495 mil habitantes, la población económicamente activa (PEA) del Gran Santa Fe es de 217 mil personas. De ese total de gente en condiciones de trabajar, hay sólo 189 mil que están ocupados según los indicadores oficiales.
El Indec desagrega en su informe que existen 27 mil santafesinos desocupados y otros 25 mil que padecen subocupación, que decir que tienen una actividad que no satisface sus necesidades elementales.
La tasa de actividad del Gran Santa Fe (calculada como porcentaje entre la población económicamente activa y la población total) es de 43,8. La tasa de empleo (porcentaje entre la población ocupada y la población total) suma 38,3 por ciento.
Siempre en el Gran Santa Fe, la desocupación (porcentaje entre los desocupados y la PEA) acumuló 12,6 por ciento, mientras que los subocupados sumaron 11,1 por ciento más. De estos últimos, 9,8 por ciento busca más trabajo y otro 1,3 por ciento no lo hace.
Senadores oficialistas comenzaron a analizar estrategias ante la posibilidad de no contar con el número necesario para avalar el proyecto de movilidad jubilatoria que impulsa el gobierno nacional. La bancada oficialista percibe con preocupación que existen reparos incluso entre senadores del PJ.
Si bien existe consenso para aprobar un proyecto que actualice los haberes, tal como lo reclamara la Corte Suprema al gobierno de los Kirchner, algunos legisladores oficialistas creen necesario modificar el criterio de actualización que tanta polémica ya generó en Diputados.
El gobierno propone contemplar los aumentos salariales y la recaudación para llegar a una síntesis que actualice jubilaciones y pensiones, pero técnicos de la oposición e incluso del oficialismo temen que la fórmula termine alejando más los haberes pasivos de los sueldos activos.
Con haberes que están en el 50 % de los salarios -lejos del 82 % de la movilidad- y una Caja que presta dinero a la gestión de la presidenta mientras posterga el pago de deudas previsionales, el oficialismo afronta un costo político importante. Sobre todo porque el proyecto de la Casa Rosada no prevé aumentos hasta marzo de 2009.
La iniciativa había recibido iniciales apoyos de Hugo Moyano y Hugo Yasky. Pero tanto la CGT como la CTA se han distanciado de la posición gubernamental; los esfuerzos del ministro de Trabajo, Carlos Tomada y del titular de la Anses, Amado Boudou, no alcanzan para convencer a los senadores.
Según Diego Dulce, analista de DyN, las rebeldías se centraron en los legisladores de Santa Fe y de Salta. Roxana Latorre dijo en la reunión del bloque de esta semana que es necesario que haya subas de los haberes ya en el 2008, y no sólo a partir de marzo del año que viene, mientras Carlos Reutemann mantuvo su tradicional silencio, que no parece ser de oposición, sino de duda.
En Salta, el ex gobernador Juan Carlos Romero, pidió licencia de un mes a la cámara que vence en una fecha posterior a la votación del 24 de setiembre, mientras que Sonia Escudero no oculta sus resquemores sobre el método de ajuste y el renovador Juan Pérez Alsina se cuestiona ése y otros asuntos.
Otro indicio que suma dudas es la decisión de la bancada kirchnerista de postergar una semana la sesión prevista inicialmente para el 17 de setiembre porque dos miembros del grupo viajan al exterior. Se trata del presidente provisional, José Pampuro, y el ex ministro de Educación, Daniel Filmus.
Sin esos dos votos el oficialismo no puede llegar al triunfo, en un escenario ajustado que recuerda mucho a lo sucedido con el fallido proyecto de retenciones móviles.
Duhalde advierte
El ex presidente dijo que "el gobierno va a descubrir que la inflación es un tema tremendo y peor que el del campo", e instó a la Casa Rosada a "reconocer el problema". Dijo en Rosario que "la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, bien asesorada, cambió el estilo de agredir. Ya no dispara agresiones todas las semanas a todos los sectores, lo cual es importante, pero las circunstancias exigen que los cambios sean de fondo y no de forma", señaló. Sobre el tren bala apuntó que "ahora necesitamos ver cómo sacamos las cosechas, cómo explota la agroindustria y cómo mejoramos las vías de comunicación. La infraestructura productiva es lo primero".
De la redacción de El Litoral