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Por Juliano Salierno
Un joven de 15 años murió esta madrugada de un disparo, en un confuso episodio que involucra a un policía que trabaja en la ciudad. La familia del acusado está convencida de que el chico se había metido en propiedad ajena con fines de robo, o para esconderse; mientras que los padres de la víctima aseguran que su hijo era un buen muchacho.
Braian David Altamirano, apareció tirado y boca arriba, en la intersección de la avenida Blas Parera y calle Estado de Israel, a metros del Hipódromo. Desde ese lugar, su padre David Altamirano, de 35 años, lo subió a un coche particular y lo trasladó con urgencia al Hospital Cullen. Según dichos de familiares el chico ya estaba muerto cuando lo encontraron, como consecuencia de "un tiro en la nuca que le salió por el pecho", explicó su tío Alberto.
El primer aviso a la familia fue alrededor de las 3.30 de la madrugada, mientras que el servicio de emergencias y la policía registraron el hecho una hora más tarde. El chico llevaba un buzo blanco, manchado de sangre, y sus allegados aseguran que "lo arrastraron desde un pasillo", que sería el lugar donde vive el policía que ahora está siendo investigado.
Los Altamirano viven a pocas cuadras del lugar del hecho, en barrio Piquete Las Flores y Villa Hipódromo. Esta mañana estaban todos reunidos en la puerta de calle de uno de los tíos de Braian, con gestos de pesadumbre e incomprensión. La mamá, Verónica Villarino, que llevaba un bebé en brazos, contó que Braian era el segundo de sus 5 hijos, mientras que su padre David aseguró que "no tenía antecedentes en la policía".
La familia, por cierto numerosa, sólo pide que la Justicia cumpla su deber, a pesar de que el principal sospechoso sea un agente de la fuerza.
Del otro lado de la avenida Blas Parera, dos mujeres paradas en la entrada del malogrado pasillo, cuentan la historia de otra manera. Para ellas, madre y hermana del uniformado, no queda claro si fue el policía quien le disparó al muchacho y aseguran que esa madrugada se escucharon ruidos en el taller del vecino.
Por su parte, fuentes oficiales de la policía confirmaron que un efectivo de la fuerza "está a disposición del juzgado y arrestado preventivamente en averiguación de los hechos" y que la investigación está al mando de la Sección Homicidios de la URI
El parte oficial también dice que el chico Altamirano vivía en Estrada 6500 y murió producto de un disparo en el tórax, con orificio de salida.
Con el de Braian Altamirano son dos los casos de muertes violentas ocurridas en Santa Fe en el mes de setiembre. La noche del jueves, pasadas las 20.30, Adrián Alberto Berti, de 33 años, murió en la zona oeste producto de varios disparos. El cuerpo de Berti estaba tendido en calle Vera y Pintado al 4100 cuando lo encontró el personal de la Seccional 6ta. Tal como se informó ayer, la víctima tenía pedido de captura de un juzgado de Instrucción.