Avanzábamos lentamente con la lancha, el sol teñía hojas, ramas y barrancas con un tono rojizo que aproximaba el paisaje y sosegaba la vista. En ese momento, en que todos charlábamos ya satisfechos por todo cuanto habíamos visto en tan poco tiempo, un carpincho nos sorprende estudiándonos desde la orilla.
Paramos mientras las cámaras engordaban con su imagen. Luego de unos momentos se levantó, se dio vuelta y cuando parecía que se iba, íse sentó mirando al sol! Las cámaras "recalentaban" por la seguidilla de obturaciones. Finalmente, se alejó manso de la escena.
Se trata de un habitante del Parque Nacional Pre-Delta, un espacio agreste que intenta preservar el perfil zoofitogeográfico de la eco-región Paraná Medio. Con una modesta superficie de 2.458 hectáreas, el Parque se configura como un santuario tanto para especies en peligro como para aquellos que buscan contemplar el entorno sin agredirlo.
Como lo indica su nombre, depende directamente de la Administración de Parques Nacionales, que tiene por objeto preservar regiones naturales representativas de la variedad ecológica de nuestro país y que concitan interés científico y cultural.
La mayor parte de su superficie es de naturaleza insular, por lo que sólo se accede a ella mediante embarcaciones. Sin embargo, las islas conforman el área intangible del Parque y es accesible sólo con guías autorizados por la APN.
Aunque está prohibido descender en ellas, existen paquetes de excursión que van desde un paseo corto por el arroyo La Azotea, hasta paseos de 2 horas por el arroyo Las Mangas, que se dibuja desde el riacho Vapor Viejo hasta el corazón del Parque.
Cinco kilómetros al sur de Diamante (Entre Ríos) se encuentra el paraje La Jaula, allí existe un espacio parquizado apto para acampar, con asadores, sanitarios y muelle de cortesía. En ese lugar, espera uno de los 8 guardaparques para brindar toda la información necesaria y acompañar al visitante en un recorrido interpretativo.
Este sitio es el punto de ingreso al Parque y dispone de senderos para internarse en el ambiente isleño y descubrir sus encantos. Estos senderos conducen a las lagunas Irupe y Las Piedras. Ambos espejos de agua se pueblan de patos autóctonos y coipos, que le brindan color y vida al paisaje.
Siempre en silencio, mientras avanzamos por los senderos, podemos ver cómo buscan su alimento algunas de las más de 250 especies de aves que habitan el Parque. Así, es posible observar Monteritas de cabeza negra, Pepiteros, Jilgueros, Benteveos, Juanchiviros y el siempre activo Martín Pescador en sus tres variedades.
Por supuesto, está prohibido ingresar a los senderos con perros ya que tienen la mala costumbre de perturbar a propios y ajenos con sus corridas y ladridos. La porción isleña del Parque limita al norte con el riacho Vapor Viejo, hacia el sur-oeste con los arroyos Saca Calzones y Las Palometas; y hacia el este, con los arroyos La Azotea y del Ceibo.
Entre las actividades que se promocionan, se cuentan principalmente la observación de aves y mamíferos, tanto desde embarcaciones como desde los senderos. Sin embargo, para los amantes del canotaje la trama de arroyos y zanjones se configura en una oferta única. Por otro lado, cabe aclarar que la pesca, al igual que en el resto de los PN del país, está prohibida.
Desde la ciudad de Paraná, se viaja hasta Diamante por la Ruta Prov. N11 y desde allí, por camino pavimentado hasta el paraje La Jaula. Cerca de 1 Km antes de llegar al Parque, se arriba al paraje La Azotea. En ese lugar existe un almacén y un teléfono público.
Para obtener más información, los contactos son: Parque Nacional Pre-Delta 25 de Mayo 389 (e3105acg) Diamante, Entre Ríos. Teléfono: (0343) 498-3535. Correo electrónico: [email protected]
Nota de redacción: Agradecemos a Martín de la Peña por su inapreciable colaboración en la identificación de especies y a la empresa de excursiones Birdwatch, que aportó la embarcación, la coordinación y la paciencia para vivenciar una experiencia extraordinaria. Contactos: Alfredo Inouye, 0342 155-013283 y Gerardo Petitti, 0343 154-058188
Firma:José Vittori
Las primeras impresiones son importantes y aquí de entrada el lugar te llega. La ribera del arroyo La Azotea (paraje La Jaula) es una hermosa ventana al paisaje isleño. El pasto está cuidado, los árboles dan sombra y el arroyo corre tranquilo y fresco. Por eso, es un hermoso lugar para sacar unas sillas o tirar una "mantita" (para mí, lo ideal) y sentarse a leer el diario, tomar mate o dormir la mejor siesta de la semana, arropado por el murmullo del río y el canto de los pájaros.
Los senderos para caminar a las lagunas Irupé y Las Piedras son amplios y están bien marcados. Se pueden recorren en menos de una hora, pero recomendamos hacerlo despacio, mirando las aves y disfrutando los árboles.
También es un paseo increíble para los chicos, que no paran de preguntar por los nombres de los pájaros y que además se divierten tratando de diferenciar las huellas de los carpinchos y las de los lobitos de río. En algunos meses, el parque va a ampliar su oferta de senderos. Los guardaparques nos cuentan que ya se diseñaron las nuevas sendas y que están comenzando a abrirlas.
Para el final, dos buenos datos. De lunes a viernes muy poca gente visita el parque. "Lo tenés para vos solo", nos dice el mismo guardaparque. Así que si tenés un par de días libres y querés estar tranquilo, este es un muy buen lugar para plantar la carpa. Además nos cuentan que estas son las mejores semanas para venir al Pre-Delta. Más adelante, los mosquitos pueden complicar un poco la caída de la tarde.
Firma:Gastón Neffen