Sucesos: SUCE-01
Triple crimen
Siguen cayendo sospechosos del tráfico ilegal de efedrina
Detienen a una pareja que habría operado directamente con el líder de la banda mexicana de Ingeniero Maschwitz. Los dos mexicanos apresados ayer en Ezeiza continúan tras las rejas.

Télam/DyN

Una pareja que fue detenida ayer en un laboratorio y farmacia del microcentro porteño acusada de operar con el líder de la banda de narcos mexicanos que elaboraba metanfetaminas en Ingeniero Maschwitz iba a ser indagada hoy por la Justicia Federal de Campana.

Se trata de Marcos Frydman y de su ex esposa, Ana María Nahmod, a cargo de la farmacia y laboratorio Lancestremere, cuyo local estaba situado en Sarmiento y Talcahuano, quienes están acusados de proveer de medicamentos a los narcos para las primeras "cocinas" de metanfetamina que instalaron en el partido de Pilar.

Según dijeron fuentes judiciales, la situación procesal de los detenidos es complicada, ya que tres testigos que no se conocen entre sí declararon en la causa que el sindicado jefe de la banda, Jesús Martínez Espinoza, utilizaba esa farmacia como una especie de "centro de operaciones".

Además, los mismos testigos recordaron que en ese sitio había una maqueta de un edificio de siete pisos que Martínez Espinoza pensaba construir para instalar un laboratorio de drogas sintéticas a gran escala.

Los voceros resaltaron además que la ex esposa de Frydman sería la mujer que bajo el apodo de "Anita la guerrillera" figura en las agendas de varios de los detenidos acusados de integrar la banda de narcos.

Ambos iban a ser indagados hoy por el juez, quien además tenía previsto interrogar al mexicano Fernando Ventura García, sindicado testaferro de Martínez Espinoza, quien fue detenido en el aeropuerto Internacional de Ezeiza esta mañana, al que arribó procedente de Canadá con intenciones de entregarse ante la Justicia.

Para esta jornada, Faggionatto Márquez también planeaba interrogar a otros tres mexicanos detenidos en la causa, quienes pidieron ampliar sus declaraciones, como ya lo hicieron durante esta semana otros de los detenidos.

Según fuentes con acceso al expediente, hasta ahora, los que pidieron declarar no aportaron "nada" nuevo, sino que repiten "todos un mismo discurso".

"Esta gente pertenece a la escala más baja de sistema de producción y a los cabecillas de la banda no les importa lo que pueda pasar con ellos", expresó una fuente de la investigación.

Los voceros dijeron que incluso se trabaja con el fin de verificar sus identidades, ya que no se descarta que hayan ingresado al país con documentos apócrifos.

Detenidos en Ezeiza

Mientras tanto, los dos mexicanos interceptados en el aeropuerto de Ezeiza cuando intentaban abordar sendos vuelos con unos 20 kilos de efedrina continuarán detenidos, acusados del delito de "contrabando agravado", por tratarse de sustancias potencialmente perjudiciales para la salud. Así lo informaron fuentes judiciales, que precisaron que ambos detenidos fueron indagados ayer y quedaron a disposición del juez subrogante del juzgado en lo penal económico N7, Alejandro Catania.

El artículo 865, inciso h, del Código Aduanero establece penas de entre 2 y 10 años cuando el contrabando "se tratare de sustancias o elementos... que por su naturaleza, cantidad o características pudieren afectar la salud pública".

El juez incluyó, en principio, a la efedrina en ese contexto, pero pareció excluirla de la caracterización de "estupefacientes", pues el artículo 866 del mismo código eleva las penas de 3 a 12 años "cuando se tratare de estupefacientes en cualquier etapa de su elaboración".

De todos modos, en uno y otro caso, por el mínimo de la pena establecida se trata de delitos de los considerados "excarcelables", por lo que las fuentes no descartaron que los abogados defensores pidan la libertad de ambos mexicanos.

En ese caso, el juez deberá determinar si tienen lugar de residencia en la Argentina y si, en libertad, podrían profugarse o entorpecer la investigación, previo a concederles la excarcelación. El caso del triple crimen de General Rodríguez y sus derivaciones puso al descubierto cierto vacío normativo que aún persiste en relación con la efedrina, considerada un "precursor químico" por la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), según un listado vigente y prácticamente sin actualización desde hace tres lustros.

La última disposición vinculada con la efedrina es la resolución conjunta del Ministerio de Salud, el de Justicia y el Sedronar, que prohibió "la importación, ya sea como materia prima y/o productos semielaborados de efedrina, sus sales, isómeros ópticos y sales de sus isómeros ópticos y pseudoefedrina; a las droguerías y/o personas físicas y/o jurídicas que no resulten titulares de registro de especialidades medicinales".

Un edificio de siete pisos

El plan de expansión de los narcos mexicanos detenidos en Ingeniero Maschwitz fue descubierto al encontrar la maqueta de un edificio de siete pisos, que el jefe de la banda, aún prófugo, pensaba construir para instalar un laboratorio de drogas sintéticas a gran escala.

El hallazgo se registró al allanarse una farmacia en pleno centro porteño, donde se cree funcionaba una "oficina encubierta" del líder de la organización, Jesús Martínez Espinoza, y donde fueron detenidos un farmacéutico y su ex esposa.

De esta manera, los pesquisas determinaron que la banda de narcos instaló una "cocina experimental" el año pasado en una quinta de Pilar, donde destilaban medicamentos de venta libre para lograr la pseudoefedrina que utilizaban para elaborar éxtasis.

Luego, al conseguir efedrina en estado puro mediante contactos argentinos, los narcos mexicanos obtuvieron un precursor de máxima calidad para producir drogas de diseño, por lo que armaron un laboratorio más complejo en Ingeniero Maschwitz.

El éxito en el "negocio" hizo que Martínez Espinoza pensara en la expansión de la organización que comandaba, por lo que encargó el proyecto de construcción de un laboratorio a gran escala para asegurar el abastecimiento de drogas sintéticas a nuevos mercados.

La maqueta hallada ayer probaría que estaba previsto que el nuevo laboratorio funcionara en un edificio de siete pisos que se planeaba construir en algún punto del Gran Buenos Aires, lo que se frustró al quedar desbaratada la banda en Ingeniero Maschwitz.

En tanto, en otros dos allanamientos, los investigadores secuestraron un auto que utilizaba habitualmente Martínez Espinoza y documentación sobre los pasajeros de un hotel del centro porteño, donde estuvo alojado el mexicano antes de huir del país.

Procesado.

El ex funcionario comunal de General Rodríguez Manuel Poggi fue procesado en la causa en la que se investiga a un cartel mexicano que elaboraba metanfetamina en una quinta de Ingeniero Maschwitz. El juez Federico Faggionatto Márquez lo acusa de ser integrante de una organización dedicada a la fabricación, comercialización y tráfico de estupefacientes, en el rol de facilitador en el almacenamiento de drogas para fabricación de estupefacientes.

El ex funcionario comunal está detenido por alquilar un galpón en General Rodríguez donde parte de la banda de narcos almacenaba efedrina en tanques de aceite para cueros, para luego emplear ese precursor en la elaboración de drogas sintéticas.