Sucesos: SUCE-01
Triple crimen
Creen que Forza llevaba $ 400 mil cuando desapareció
 Solange Bellone, esposa de Sebastián Forza, junto al abogado de la familia aquella noche en que el cuerpo de su marido fue hallado junto al de dos amigos. Foto: Archivo El Litoral

La información surge a partir de testimonios de la viuda del empresario. Afirman que Forza debía cancelar una deuda o comprar algo con ese dinero, pero que en el camino "alguien lo entregó".

Télam

Sebastián Forza, una de las víctimas del triple crimen de General Rodríguez, había cobrado en los días previos a su desaparición 400 mil pesos que ahora se cree llevaba consigo cuando fue secuestrado el 7 de agosto pasado.

Así lo informaron fuentes allegadas a la causa, quienes explicaron que esa circunstancia fue advertida por la viuda de la víctima, Solange Bellone, cuando quiso reunir dinero que sabía que su marido tenía pendiente para cobrar por distintos negocios.

Fue allí que estableció que entre el martes 5 y el jueves 7 de agosto Forza estuvo retirando y cobrando dinero, por un total de 400 mil pesos.

"El era desordenado con muchas cosas pero no con el dinero. Se cree que esa plata la estuvo sacando para llevarla el día que lo mataron, no hubo operaciones anteriores que justifiquen una inversión", explicó a Télam un vocero consultado.

Las fuentes especularon que Forza debía cancelar alguna obligación o comprar algo con ese dinero, aunque en el camino "alguien lo entregó".

En el marco de la causa, que aún no tiene un juez definido, los pesquisas determinaron que el día de su desaparición Forza estuvo en al menos dos lugares, en una parrilla de Liniers y en General Rodríguez.

Para los abogados de la familia de las víctimas, existió "un entregador" que lo llevó a él y a las otras dos víctimas a manos de los asesinos.

Llamadas telefónicas

El letrado Miguel Angel Pierri, quien representa a las familias de Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina, dijo que en base a todos los llamados realizados y recibidos a los teléfonos de las víctimas descubrieron varias comunicaciones que uno de ellos recibió desde la zona de General Rodríguez.

Quien más comunicaciones tenía desde esa zona era Ferrón, varias de ellas del mismo día en que desapareció junto a las otras víctimas, el 7 de agosto pasado.

Para la querella, la pista más firme es la que vincula al triple crimen con el narcotráfico, motivo por el cual pretende que el caso llegue a manos del juez Federal de Campana Federico Faggionatto Márquez, el mismo que investiga a una banda de narcos mexicanos que elaboraba metanfetaminas.

A tal fin, Pierri adelantó que este mediodía solicitará al magistrado que pida la causa "a efectos de vista y prueba", ya que el requerimiento de inhibitoria que presentó la semana pasada para que la Justicia Penal de Mercedes decline su competencia a favor de la Federal aún está en trámite, lo que dilata su resolución.

La querella cree que hay elementos para pensar que Ferrón era quien tenía los contactos para llevar a cabo la importación de efedrina que luego se desviaba al mercado ilegal.

En esa línea, Forza era quien aparentemente proveía de la droga a los narcos que luego la utilizaban para elaborar metanfetaminas en el laboratorio de Ingeniero Maschwitz y Bina, por su parte, quien manejaba contactos en la Aduana para su exportación.