Internacionales: INTE-01
Estará centrada en la cooperación militar y energética
Chávez calificó a China de "aliada estratégica"
Hugo Chávez anunció que ampliará un fondo de inversión chino-venezolano creado hace dos años, con 4.000 millones de dólares adicionales para financiar proyectos de "desarrollo socialista".

AFP-EFE

El presidente venezolano, Hugo Chávez, inició hoy una visita de Estado de tres días a China, calificada como "aliada estratégica", destinada a estrechar la cooperación entre los dos países, especialmente en materia militar y energética.

Chávez, que llegó a Pekín procedente de Cuba tras una breve escala en Bélgica, permanecerá tres días en China antes de viajar a Rusia, la siguiente etapa de una gira internacional que después lo llevará a Francia y Portugal.

Ésta es la quinta visita de Chávez a China desde que llegó al poder a finales de 1998. En Pekín, el presidente venezolano se reunirá mañana con su homólogo chino Hu Jintao y firmará unos 20 acuerdos, en particular para la compra de aviones militares y la construcción de refinerías.

El presidente de Venezuela no tiene programado hoy ningún encuentro oficial, precisó una portavoz de la embajada venezolana.

El jefe de filas de la izquierda radical latinoamericana ha hecho de su relación con China uno de los ejes de su política exterior, caracterizada por su enfrentamiento con Estados Unidos.

"Hace 10 años, la relación entre Venezuela y China era casi inexistente", declaró Chávez a los periodistas a su llegada al aeropuerto de Pekín.

"Este año, vamos a estar por encima de 8.000 millones de dólares (de intercambios comerciales). Uno de los convenios que se va a firmar ahora es para construir aquí una refinería entre China y Venezuela, construir allá otra refinería, unos tanqueros", agregó. "El fortalecimiento (de la relación bilateral) es colosal", aseguró.

Antes de emprender viaje, el presidente venezolano había anunciado que firmaría con China un contrato de compra de 24 aviones de combate K-8, que las Fuerzas Aéreas venezolanas recibirán a principios de 2009.

Chávez anunció asimismo que durante su viaje a Pekín se ampliará con 4.000 millones de dólares adicionales un fondo de inversión chino-venezolano creado hace dos años, que actualmente cuenta con un capital de 6.000 millones de dólares (2.000 millones de dólares aportados por Venezuela y 4.000 por China).

Caracas utiliza este fondo para financiar "proyectos de desarrollo socialista". "Antes teníamos que ir a Washington a mendigar dinero. Ahora no. Negociamos con los chinos", había afirmado.

Chávez también había anunciado que durante su visita a Pekín encargará la construcción de buques cisterna venezolanos en los astilleros chinos, con el objetivo de instalar un astillero propio en Venezuela en un futuro cercano.

Todo por el petróleo

Por su parte, Pekín se interesa por los recursos naturales de Venezuela, en particular el petróleo.

Chávez lanzará la construcción en China de una refinería destinada a procesar el petróleo venezolano. A este plan se suma un proyecto de creación de una empresa binacional para instalar una refinería en la Faja del Orinoco (sur de Venezuela), rica en petróleo.

Caracas abastece 500.000 barriles de petróleo por día a Pekín, lo que representa únicamente el 4% de las importaciones chinas de crudo. Venezuela espera poder incrementar su abastecimiento a China a un millón de barriles por día en 2012.

Desde Pekín, Chávez viajará a Rusia, principal proveedor de armas y principal socio militar de Venezuela.

Ayer, buques de guerra rusos pertenecientes a la Flota del Norte partieron de su base en el Artico rumbo a Venezuela para realizar maniobras conjuntas sin precedentes con sus pares de ese país.

Estas maniobras conjuntas, inéditas desde el fin de la Guerra Fría en el Caribe tienen lugar en un contexto de relaciones ruso-estadounidenses muy tensas, desde la intervención de Rusia en Georgia en agosto.

Chávez es uno de los pocos líderes mundiales que respaldaron a Moscú en el conflicto ruso-georgiano.

Dos bombarderos estratégicos rusos TU-160 ya estuvieron en Venezuela este mes para tomar parte en las maniobras, un hecho que Chávez tildó de "aviso" al "imperio" estadounidense.