(EFE)
El puente diseñado por el arquitecto español Santiago Calatrava para cruzar el Canal Grande de Venecia vuelve a estar envuelto en polémicas, al registrarse numerosos resbalones y caídas entre los viandantes que lo atraviesan. El diario Corriere della Sera denunció que desde que fue abierta la pasarela, diez turistas han tenido que ser atendidos en el hospital tras haberse caído mientras lo cruzaban.
"Han sido atendidas unas diez personas por haberse caído al atravesar el puente, pero este tipo de tropezones son normales cada día en Venecia", minimizó el médico Paolo Pennarelli en declaraciones al periódico, agregando que, para evitar denuncias de los turistas y ciudadanos, el municipio de la ciudad de los canales ha pedido permiso al arquitecto español para poder colocar carteles de advertencia y tener cuidado con los "engañosos escalones".
El problema, según el diario milanés, es que la obra de Calatrava prevé escalones más largos que otros, que obligan a tener mucho cuidado mientras se camina, siendo que el cristal opaco es a veces engañoso sobre la inclinación del peldaño.
A su favor, sin embargo, se han mostrado los miles de turistas y venecianos que cada día lo atraviesan y que lo consideran "una maravilla", según recoge el rotativo.
Asimismo, a pesar de las polémicas por la falta de un acceso para los minusválidos, algunas personas en sillas de ruedas o madres que empujaban los carritos con sus bebés han expresado que el puente se atraviesa fácilmente, debido a que los peldaños son bajos y largos.
La obra de Calatrava, bautizada como "Puente de la Constitución", fue abierta sin fastos oficiales la noche del pasado 11 de septiembre, después de que la amenaza de protestas empujase al municipio a cancelar la inauguración que estaba prevista para el día 18.
Por su parte, el jefe de Estado italiano, Giorgio Napolitano, manifestó su beneplácito por el puente. Napolitano, que viajó días atrás a Venecia para presidir los actos por el 60º aniversario del nacimiento de la Carta Magna italiana, aprovechó la ocasión para visitar el puente en compañía del alcalde de la ciudad, Massimo Cacciari, y de algunos técnicos que les explicaron las características de la construcción.
Una de las principales críticas que suscitó la construcción del puente fue que aún no se ha construido el sistema de acceso para discapacitados físicos. Calatrava ha explicado en varias ocasiones que su proyecto contemplaba un acceso para las sillas de ruedas, pero el municipio decidió cambiarlo y postergarlo.
Otra de las críticas fue el aumento del presupuesto inicial que era de 7,2 millones de euros (unos 10,2 millones de dólares) y que llegó a los 11,2 millones (más de 15,8 millones de dólares).
Durante la visita de Napolitano al puente, algunos ciudadanos mostraron su malestar por el elevado presupuesto y la falta de un acceso para los minusválidos e invitaron al jefe de Estado a no cruzarlo. Otro grupo de ciudadanos respondió a las críticas, aplaudiendo la visita de Napolitano al "Puente de la Constitución".