El dirigente estudiantil opositor Julio Soto fue asesinado de varios disparos en Maracaibo, capital del Estado (provincia) Zulia, y el gobierno de Venezuela prometió que no va a "descansar hasta dar con los responsables de este crimen y colocarlos a la orden de la Justicia".
El jefe de la policía de Maracaibo, José González, informó que Soto "fue interceptado por varios individuos que le propinaron los disparos y le ocasionaron la muerte", mientras se desplazaba en su camioneta, reportó la agencia noticiosa italiana Ansa.
Según testigos, los atacantes llegaron a bordo de un vehículo y una moto, y descargaron más de 20 disparos que causaron la muerte de Soto y graves heridas a su acompañante, el estudiante Hernán Chirinos.
Soto era presidente de la Federación de Centros Universitarios de la Universidad de Zulia y dirigente del partido socialcristiano Comité de Organización Política Electoral Independiente (Copei).
El ministro de Interior y Justicia, Tarek El Aissami, afirmó que la policía científica y la fiscalía iniciaron ya las investigaciones y prometió que no van a "descansar hasta dar con los responsables de este crimen y colocarlos a la orden de la Justicia", informó la agencia noticiosa estatal ABN.
El secretario general del Copei, Luis Planas, dijo que las circunstancias "extrañas" en que se produjo el crimen hacen presumir que se trate de un "sicariato", por lo que exigió investigar el caso hasta las últimas consecuencias.