Opinión: OPIN-01 El veto al fondo para vecinales

Argumentos económicos y políticos terminaron por decidir al Ejecutivo Municipal por el rechazo a la ordenanza que, apenas unas semanas atrás, había establecido la creación de un Fondo de Asistencia Vecinal que debía estar conformado por el equivalente al 0,2 por ciento del presupuesto anual. Como se dijo, se invocaron, por un lado, razones económicas para decidir el rechazo, fundadas en el compromiso que significaría para las finanzas oficiales la ejecución de la flamante norma durante los próximos ejercicios económicos. Por el otro, las razones políticas se apoyan en que se destinarían a este fin montos ya previstos y asignados para obras y servicios enmarcados en el plan de desarrollo de toda la ciudad.

Como se informó oportunamente, la propuesta fue introducida en el cuerpo deliberante local por ediles del Frente para la Victoria y Santafesino Ciento por Ciento y no encontró, al momento de su aprobación, el apoyo del bloque oficialista. Según establece la norma vetada ahora por el DEM, los fondos recibidos por las vecinales debían ser destinados a gastos de funcionamiento administrativo, servicios y mantenimiento edilicio de aquellas asociaciones oficialmente reconocidas. A la vez, fija para éstas la obligación de rendir cuentas de los montos, además de una serie de requisitos indispensables para integrar la nómina de instituciones beneficiadas con el aporte económico.

En forma textual, los argumentos del veto reproducen la fundamentación aportada por el área de Hacienda municipal en el sentido de que la modificación presupuestaria que implicaría la puesta en práctica de la norma tendría como correlato "que se incrementen determinadas partidas en desmedro de otros actos de gobierno que integran el Plan de Desarrollo de la Ciudad, el que constituye un plan total e integrador que condensa los lineamientos básicos de las políticas de la gestión local, y define los programas y acciones a llevar adelante en las distintas áreas del municipio".

En números, la creación del fondo significaría destinar algo más de 730 mil pesos para subsidiar a las asociaciones vecinales sólo en lo que corresponde a este año, cifra que aumentaría para los próximos dos ejercicios.

También se evaluó que la disposición de un subsidio con destino a una organización social "debe responder principalmente a la promoción y el fomento de la finalidad por la que fue creada" que es, en este caso, la promoción social y la integración y participación de los vecinos de su jurisdicción. Finalidades entre las que no figuran las estipuladas en la fundamentación de la ordenanza.

Sin embargo, existe otro argumento que también se tuvo en cuenta a la hora de tomar la decisión de no acompañar desde el Ejecutivo la voluntad del cuerpo deliberante. Según estimaciones del mismo municipio, existen en la ciudad 85 vecinales Äde las cuales menos de la mitad está en situación regularÄ, entidades que tienen asociada a menos del tres por ciento de la población de la ciudad, porción que, en definitiva, sería la directa beneficiaria de esos fondos. No obstante, también es cierto que la población en la que tiene impacto todo plan de obras públicas excede los números estrictos de la "cuenta chica".