Sucesos: SUCE-02 Dramático relato por la tragedia de Cromagnon

Télam

Una mujer que sobrevivió al incendio del boliche Cromagnon relató cómo durante el siniestro su hija de 14 le pedía perdón por haberla llevado al recital de Callejeros, mientras que ella sólo buscaba la forma de sacar a la chica con vida.

Fabiana, de 44 años, ofreció el testimonio más dramático de la decimoctava jornada del juicio que se realiza por la tragedia que provocó 194 muertos, en la que también declararon tres jóvenes que lograron escapar del local.

La mujer contó que, junto a su hija Micaela, se ubicó cerca del escenario para ver el show y que Callejeros "no tocó más de dos notas y se prendieron ocho bengalas", mientras ella veía que había "muchos trapos colgando" de las barandas, en referencia a las banderas de los fanáticos.

La testigo aseguró que "las chicas se subían sobre los chicos con las bengalas" y que ella estaba "muy asustada y muy pendiente", porque suponía que algo iba a suceder, hasta que de repente vio que algo comenzó a prenderse fuego.

"Vamos que esto es un incendio -recordó que le gritó a su hija-. Ahí crucé el salón, perdí una sandalia y mi hija me dijo: "se prendió fuego todo el techo' y enseguida se cortó la luz y no se podía respirar ".

"Mi hija me empezó a pedir perdón por haberme llevado, me pidió que la sacara de ahí y yo lo único que quería era eso, sacarla a ella", recordó entre lágrimas.

No abrían

La mujer aseguró que al acercarse a la salida "las puertas no se abrían" y cuando logró salir, apenas hizo dos pasos y un montón de gente se cayó encima de ella y su hija, muchos desmayados.

"Tengo la pierna atorada", relató que le gritaba Micaela y que cuando un joven la sacó, ella -al advertir que le iba a costar mucho salir- le pidió: "Andá hasta la esquina y si ves que no salgo, tomate un taxi y andá a la casa de la abuela'.

"Cuando la vi que pasó el hall, dije "ya está' y me quedé ahí esperando, creo que era la única que estaba despierta. Entonces un chico gordo me sacó la gente de arriba y ahí logré salir", rememoró.

Apenas escapó del local, contó que halló a su hija en la esquina "asustada porque había muchos chicos vomitando y otros gritando" y que decidieron irse a la casa de un amigo, donde se imaginó que "iba a haber muchos chicos muertos".

Previamente, Fabiana contó que su hija no se había perdido ningún recital del grupo y que cuando fue a sacar las entradas a un local de Locuras, le dijeron que no había problemas con el ingreso de menores y que pagaban a partir de los ocho años.

Afirmó que ella pensaba llevar también al show a su otra hija, de nueve años, pero a último momento desistió: "Gracias a Dios no la llevé porque hoy no estaría acá", dijo con la voz quebrada.