Sucesos: SUCE-04
Tres meses después
Piden testigos de un accidente fatal
La Oficina de Causas NN de Tribunales reiteró el pedido de testigos invocado por el juez de Instrucción Quinta y por familiares de Andrés Aiassa, el joven estudiante de Ingeniería que murió atropellado en pleno centro de la ciudad.

Tres meses después del accidente falta que sufriera Andrés Aiassa, un estudiante universitario de 21 años, la fiscal María del Carmen Bertone, hizo público el pedido de testigos para identificar al vehículo y al conductor que lo atropelló. El caso, que estaba en manos del juez de Instrucción Quinta, Darío Sánchez, pasó a la fiscalía creada exclusivamente para atender aquellos delitos cuyos autores son anónimos.

Andrés Aiassa era estudiante de primer año de Ingeniería Informática de la UNL. Murió el domingo 29 de junio en horas de la tarde, y todo indicaría que fue arrollado por un vehículo de gran porte esa mañana. Lo encontró un automovilista a primera hora del domingo, en esos días en que la niebla dificultaba enormemente la visibilidad en calles y rutas.

El muchacho estaba inconciente cuando lo recogieron en inmediaciones de Saavedra al 2000, casi llegando a calle Corrientes. El accidente habría ocurrido a las 7.15, porque "15 minutos antes había estado en el departamento de un amigo", relataron sus compañeros en una cadena de e-mails.

Más compromiso

La causa está caratulada como "presunto homicidio culposo" y la fiscal Bertone tiene previsto "ordenar algunas medidas" para desentrañar el misterio. Para la funcionaria "lo chocó un vehículo de gran porte, por las lesiones sufridas", explicó. Además reclamó una cuota de compromiso de aquellos vecinos que hayan visto u oído algo esa mañana, "para que se presenten como testigos, para aportar datos".

La víctima tenía 21 recién cumplidos, era de Concordia, Entre Ríos, y estudiaba Ingeniería Informática en la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas -Fich- de la Universidad Nacional del Litoral, en El Pozo.

Su familia, que viajó a Santa Fe para reconocer el cadáver, dialogó con los medios locales para pedir ayuda. Andrés "iba caminando y llegando a la casa donde vivía cuando le pasó esto. Un amigo había tomado otro recorrido cinco cuadras antes", explicó su padre, Oscar Aiassa.

El caso también movilizó a sus compañeros de facultad, que lo recordaron en una cadena de e-mails. "A Andru, lo chocaron y lo dejaron abandonado. Murió ese mismo día. Nadie se hizo responsable", escribió Celeste.

Vive para contarlo

Marina Lobos también fue víctima de un accidente de tránsito, y quedó abandonada en plena calle, con lesiones de gravedad. Ahora está en pleno proceso de recuperación, y la policía sigue sin dar con el conductor que la llevó por delante la madrugada del 21 de septiembre, en el semáforo de avenida Blas Parera y Teniente Loza, en el acceso norte de la ciudad.

Tiene 22 años y trabaja en un supermercado. Es la mayor de tres hermanos y a su vez es madre de un chico de 7 años. Como consecuencia del impac

o estuvo diez días internada en un sanatorio privado con pérdida total de las piezas dentarias, triple fractura de maxilar, traumatismos varios y fractura expuesta de fémur con otras complicaciones óseas.

Su hermana Gisela contó que "está bastante mejor", aunque "el lunes le hacen una operación de maxilar" y "tiene para seis meses de rehabilitación". También insistió en que se acerquen los testigos, porque desde entonces nadie fue a declarar a la Comisaría 18º de Cabaña Leiva. Ante cualquier información, reiteró el teléfono de la familia: 4880400.