A las tradicionales playas de la ciudad, se sumarán en la próxima temporada estival los 4,2 kilómetros de arena depositados mediante refulado al pie de la Costanera Oeste. Aunque la vegetación lacustre no podrá ser erradicada totalmente, ya se anticipa como un espléndido solarium.
Dotar de servicios y actividades a esa gran extensión de playa es una de las preocupaciones del municipio. Por eso, la Secretaría de Planeamiento ya dispone de un avanzado diseño de un prototipo de parador playero: los chiringuitos. Al menos para este verano se construirá uno, a cargo del propio municipio, con la idea de replicar el modelo de los futuros puestos, que serán concesionados. Todavía no hay precisiones de cuándo podrían estar listos los restantes.
Eduardo Navarro, secretario de Planeamiento Urbano, mostró los bocetos y explicó las características que tendrán los chiringuitos.
"El prototipo tiene 25 metros cuadrados, es un cubo que despliega sus caras laterales. En el interior funcionará el bar, con una barra, cocina y freezer Äequipamiento que pondrá el concesionarioÄ y una canilla", para brindar un servicio gastronómico sencillo.
La técnica de construcción es simple y permite trasladarlos sin necesidad de desarmarlos a cualquier lugar. En el interior se utilizan paneles premoldeados, enteramente en seco, con placas de fibrocemento, y estarán protegidos por una reja metálica para evitar que sean vandalizados. Se erigen sobre una loza de hormigón premoldeada que ya tiene dispuestos los dispositivos para sujetar paneles, columnas y techo. Además, cuenta con las perforaciones para instalar el sistema de drenaje de la cocina. Además, "Al desplegarse, se abre como una especie de toldo para garantizar un espacio con sombra". Por las complicaciones para su higiene y vaciado, se descartó la posibilidad de incorporarles sanitarios. Es muy complejo hacer un pozo ciego, que luego debe ser vaciado porque la manguera debería tener 40 metros desde la costanera hasta el chiringuito". Los usuarios podrán utilizar los baños construidos sobre la costanera por la empresa que ejecutó Playa Grande, como un ítem más de la misma obra.
Un proyecto más ambicioso se ha diseñado para el sector conocido tradicionalmente como Piedras Blancas. "Se licitará bajo la modalidad de obra y servicio la remodelación de la construcción existente para que allí funcione un comedor los 365 días del año, sin importar las condiciones climáticas. Abajo, en la misma extensión se construirá un bar para la temporada estival, aprovechando la cercanía de la pileta. La idea es que los empresarios interesados en explotar este emprendimiento presenten un proyecto definitivo con una estimación de tiempo de concesión y canon, en función del preproyecto que elabore el municipio".
Por las características de la propuesta, es imposible que esté terminada este verano: "La idea es hacer la licitación en noviembre o en diciembre para que en marzo del año que viene se inicie la obra y esté lista para la próxima temporada".
Para darle mayor uso público al espacio playero, la Dirección de Deportes, a cargo de Bernardino Landi, está organizando distintas actividades, en coordinación con el sector privado: vóley, fútbol, tenis, bochas y hasta tejo son algunos de los deportes que, a modo recreativo, podrán practicarse sobre la arena. A esto podría sumarse un Bikini Open, el triatlón de la Setúbal en diciembre, y desde el 15 de noviembre, la primera carrera del circuito de verano de la Asociación Santafesina de Aguas Abiertas.
Para coordinar las actividades y torneos desde cerca, un proyecto novedoso se ha diseñado para recuperar el edificio del club Mosp como espacio deportivo. Con todo esto, "el aporte gastronómico, aunque sea ligero, es importante. Pero con suerte podríamos contar con algunos paradores más recién para enero", dijo el secretario de Planeamiento, Eduardo Navarro.