Mario Cáffaro
En el Congreso de la Nación, el oficialismo apura en estas horas el debate del proyecto de presupuesto general de gastos y recursos para el 2009 que llegaría al recinto de Diputados la semana próxima. El proyecto incluye la contabilización de fondos provenientes del impuesto al cheque que -previamente- deberá ser prorrogado por una ley de la Nación ya que la actual prevé su vencimiento para el 31 de diciembre.
Pero la prórroga de dicho tributo ya genera posturas encontradas y hay una fuerte embestida de los bloques de la oposición y de ciertos sectores del propio Frente para la Victoria de aumentar los porcentajes correspondientes a las provincias. "No hay argumento legal alguno para hacer una excepción en materia de coparticipación con el impuesto al cheque en estos momentos", aseguró la socialista María Elena Martín. Otro socialista, Miguel Barrios, firmó con su par cordobesa Laura Sesma un proyecto de ley para que sea coparticipable el ciento por ciento del tributo y no el 30% como es actualmente. Lo propio hizo el radical Pedro Morini junto a otros integrantes de la bancada.
El tema todavía no llegó al Congreso pero el oficialismo sabe el debate que le espera aunque el núcleo duro del kirchnerismo está dispuesto a ratificar que el 70% de los recursos son para la Nación y el 30% restante para las provincias. "No es el momento indicado para discutir cómo le sacamos dinero al gobierno nacional. Debemos garantizar mantener el superávit fiscal y comercial, las bases del modelo que le han permitido crecer a la Argentina", se afirma al lado de Agustín Rossi, el jefe de la bancada kirchnerista.
En los 8 primeros meses del presente año, con este sistema, el Tesoro Nacional se apropió de 10.300 millones de pesos, contra 2.300 millones que fueron a los fiscos del interior. Si los fondos se hubiesen coparticipado íntegramente unos 5.000 millones habrían quedado en la Nación y más de 7.000 millones para las provincias.
Ante la imposibilidad de discutir una nueva ley de coparticipación como exigía la Constitución reformada en Santa Fe en 1994, la mayoría de los gobernadores aspira a obtener mayores recursos del impuesto al cheque. El tema es el papel que jugarán los legisladores. "No podemos quitarle recursos al gobierno nacional en un momento de zozobra financiera mundial" dijo un kirchnerista santafesino off the record.
En el Congreso se recuerda que el año pasado, el bloque oficialista pudo aprobar la prórroga por unos pocos votos. En dicho lapso, las provincias perdieron recursos nacionales y acusan de discrecional el manejo de partidas del gobierno central.
El kirchnerismo entiende la presión pero dicen que "no es el momento. Necesitamos que los recursos estén garantizados para seguir manteniendo los indicadores que hicieron virtuoso a este modelo. Cualquier modificación que se quiera realizar a los ingresos del Estado nacional deben tener planteada una alternativa para suplirlos", se insistió.
Además recuerdan que la semana pasada durante su informe ante Diputados, el jefe de Gabinete subrayó que el gobierno central está dispuesto a discutir la nueva ley de coparticipación en el 2009. "Es una promesa más", advierten los opositores, recordando que es un año electoral donde será mucho más difícil discutir este tema.
El presupuesto 2009 prevé ingresos por 22.000 millones del impuesto al cheque, de los cuales unos 18.000 millones irán al Tesoro Nacional y sólo 3.200 a las arcas provinciales.
"Las provincias se encuentran desfinanciadas y el Estado nacional se queda con todos los recursos. Por lo tanto, es indispensable que lo recaudado sea coparticipado" dice el radical Morini y asegura que el tema ya fue conversado con el gobernador Hermes Binner.
Socialistas y la Coalición Cívica se encuentran prontos a fijar una postura pública sobre dicho tributo donde exigirán que las provincias tengan una torta mayor del tributo que pagan todos los argentinos cuando realizan operaciones con cheques.
Desde el kirchnerismo advierten que si se tocan recursos habrá que empezar a sacar obras del presupuesto. Otros admiten que el tributo no va a las provincias pero recuerdan que éstas también se ven beneficiadas con los subsidios a la energía. "Esta política económica es la que ha permitido a Santa Fe -en pocos años- pasar de un presupuesto de 5 mil millones a otro de 17 mil millones como el enviado a la Legislatura por Binner", se dice al lado de Rossi.
Pintura
Con referencia al presupuesto, el adolfista Luis Lusquiños apuntó que "fue diseñado antes de la crisis por contadores egresados de Bellas Artes" y calificó a la estimación de gastos como "irresponsable". En su ánimo de plantear imágenes, el puntano sufrió un traspié cuando no recordó el nombre del Titanic al intentar graficar la situación actual y preguntó a los presentes: "¿Cómo es el barco que se hundió?" y al recordarlo apuntó: "Somos la tripulación del Titanic, discutiendo la pintura".
El Congreso de la Nación adeuda desde el año 1994 el dictado de una nueva ley de coparticipación para distribuir los recursos entre la Nación y las provincias. En varias ocasiones hubo intentos de avanzar en el dictado pero nunca se llegó a buen término por la complejidad que requiere su dictado.
El dictado de la norma requiere cumplir una serie de pasos y luego la ratificación por cada una de las provincias.
El procedimiento está reglado en la Constitución Nacional en su artículo 75 que fija las atribuciones del Congreso. El inciso 2 dice que le corresponde:
"Imponer contribuciones indirectas como facultad concurrente con las provincias. Imponer contribuciones directas, por tiempo determinado, proporcionalmente iguales en todo el territorio de la Nación, siempre que la defensa, seguridad común y bien general del Estado lo exijan. Las contribuciones previstas en este inciso, con excepción de la parte o el total de las que tengan asignación especifica, son coparticipables.
Una ley convenio, sobre la base de acuerdos entre la Nación y las provincias, instituirá regímenes de coparticipación de estas contribuciones, garantizando la automaticidad en la remisión de los fondos.
La distribución entre la Nación, las provincias y la ciudad de Buenos Aires y entre éstas, se efectuará en relación directa a las competencias, servicios y funciones de cada una de ellas contemplando criterios objetivos de reparto; será equitativa, solidaria y dará prioridad al logro de un grado equivalente de desarrollo, calidad de vida e igualdad de oportunidades en todo el territorio nacional.
La ley convenio tendrá como Cámara de origen el Senado y deberá ser sancionada con la mayoría absoluta de la totalidad de los miembros de cada Cámara, no podrá ser modificada unilateralmente, ni reglamentada y será aprobada por las provincias.
No habrá transferencia de competencias, servicios o funciones sin la respectiva reasignación de recursos, aprobada por ley del Congreso cuando correspondiere y por la provincia interesada o la ciudad de Buenos Aires en su caso.
Un organismo fiscal federal tendrá a su cargo el control y fiscalización de la ejecución de lo establecido en este inciso, según lo determine la ley, la que deberá asegurar la representación de todas las provincias y la Ciudad de Buenos Aires en su composición".
Convencidos de que el oficialismo logrará imponer en Diputados el proyecto de Presupuesto 2009 si se repite la votación que le otorgó media sanción a la movilidad jubilatoria, los bloques de la Coalición Cívica, la UCR y PRO intentarán imponer en una sesión especial convocada para el miércoles próximo dos iniciativas con las que pretenden acotar las prerrogativas del gobierno nacional: la derogación de los superpoderes y la coparticipación de la totalidad del impuesto al cheque, que hoy sólo alcanza al 30 por ciento de ese tributo.
Se tratará de una estrategia con más peso político que resultados concretos, ya que se descuenta que el mayoritario bloque del Frente Para la Victoria no aportará el quórum necesario para llevar adelante la sesión.
Durante una conferencia de prensa en la que diputados de las tres bancadas opositoras presentaron su propuesta, se informó que impulsarán la sesión especial antes de que comience el tratamiento de la ley de Presupuesto 2009, previsto para el mismo día.
El titular del bloque radical, Oscar Aguad, consideró que la modificación de la ley del cheque tiene como objetivo evitar que "el desfinanciamiento de las provincias propague una crisis fiscal".
Aguad opinó, además, que se deben modificar las pautas previstas en el Presupuesto Nacional al considerar que, a la luz de la crisis financiera internacional, "están desactualizadas por imprevisión, dado que el superávit fiscal será la mitad de lo previsto y de ello devendrá un significativo descenso de la recaudación, dada la alta incidencia de las retenciones en los ingresos presupuestados".
Esta propuesta de la oposición choca con la decisión del oficialismo de lograr hoy mismo que el proyecto del Poder Ejecutivo obtenga dictamen de mayoría en la comisión de Presupuesto y Hacienda, sin modificaciones sustanciales con respecto al texto original.
Tanto esta iniciativa como la derogación de los denominados "superpoderes" forman parte de un proyecto de la oposición para modificar la Ley de Administración Financiera que será impulsado por los tres bloques en el marco de una sesión especial convocada para el 15 de este mes.
El diputado de la Coalición Cívica Adrián Pérez consideró "prioritarias" ambas medidas y advirtió que el gobierno "no puede seguir quedándose con el 76 por ciento de los recursos y dejar a las provincias en situación de déficit" porque, agregó, "hoy la mayoría está en rojo".