De la Redacción de El Litoral
La Administración Bush, en otro intento por aflojar el crédito y restaurar la confianza en el sistema financiero, considera un plan para comprar parte de muchos bancos de Estados Unidos, informó hoy el diario The New York Times.
El diario, que citó como su fuente de información a funcionarios del gobierno, indicó que el Departamento del Tesoro podría adquirir intereses en bancos que tienen problemas o que no los tienen.
"Los funcionarios del Tesoro dicen que el plan de salvamento financiero de 700.000 millones de dólares aprobado recientemente por el Congreso y el presidente George W. Bush les da la autoridad para inyectar dinero directamente en los bancos que lo pidan, y el derecho a tomar posiciones de propiedad en esos bancos", según el Times.
Esas acciones fortalecerían rápidamente las hojas de balance de los bancos y, según esperan los funcionarios, convencerían a los bancos para que reanuden sus préstamos, añadió el diario.
El plan de recapitalización de los bancos, de acuerdo con el Times, ha emergido como una de las nuevas opciones más favorecidas entre las que se discuten en Washington y en Wall Street.
"El plan del Tesoro es todavía preliminar y no está claro cómo funcionaría el proceso pero, al parecer, sería voluntario para los bancos", indicó el artículo.
La buena noticia de la semana fue la baja de solicitudes de subsidio por desempleo, que descendió en 20.000 la semana pasada y se ubicó en 478.000, informó hoy el Departamento de Trabajo.
Sin embargo el promedio de cuatro semanas de solicitudes nuevas -un indicador menos volátil- subió en 8.250 y se ubicó en 482.500, la cifra más alta en siete años.
Estados Unidos perdió 159.000 puestos de trabajo en septiembre pasado, la mayor caída desde marzo de 2003, y aunque el índice de desempleo se mantuvo en el 6,1 por ciento, hay cada vez más personas que se ven forzadas a tomar ocupaciones a tiempo parcial.
En tanto, varios gobiernos se apresuraron a adoptar nuevas medidas de emergencia, logrando llevar la calma a algunos mercados pese a que el secretario del Tesoro estadounidense advirtió que más bancos pueden quebrar.
Islandia, que enfrenta una bancarrota nacional, nacionalizó el mayor banco del país, la Reserva Federal estadounidense inyectó otros 38.000 millones de dólares en el gigante de seguros AIG mientras los bancos centrales en Asia imitaron a Europa y Estados Unidos y recortaron sus principales tasas de interés.
Pero pese a que las medidas trajeron cierta calma a los mercados, el Fondo Monetario Internacional (FMI) pronosticó que la economía mundial está ingresando en una fuerte etapa de ralentización.
El gobierno de Islandia nacionalizó Kaupthing, completando la participación estatal en los tres mayores bancos del país. Los bancos Landsbanki y Glitnir fueron nacionalizados la semana pasada.
Como el sector financiero domina la economía del país nórdico -y representa entre ocho a nueve veces el Producto Interno Bruto (PIB) de Islandia- la crisis amenaza toda la economía y el primer ministro Geir Haarde ha advertido que la recuperación llevará "años". La Bolsa de Reykjavik suspendió sus cotizaciones hasta el 13 de octubre.
A pesar de un impresionante paquete de rescate bancario por 700.000 millones de dólares que fue aprobado el viernes pasado, el secretario del Tesoro estadounidense, Henry Paulson, advirtió que se espera que más bancos quiebren en Estados Unidos.
En España, el ministro de Economía, Pedro Solbes, se confesó preocupado por el rápido incremento de la tasa de morosidad en el sistema financiero.
El día después de que la Reserva Federal estadounidense, el Banco Central Europeo, otros bancos centrales occidentales y China, recortaran las tasas, le tocó el turno a otros países de Asia. Hong Kong recortó sus tipos en medio punto, y Taiwán y Corea del Sur también anunciaron recortes.
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