De la redacción de El Litoral
La presidenta Cristina Fernández reconoció ayer que la crisis financiera internacional "seguramente tendrá secuelas económicas y sociales" que su gobierno deberá "tratar".
Instantes antes de clausurar ayer un encuentro internacional de mujeres, la mandataria sostuvo que a la crisis "se la sigue con responsabilidad y atención", y consideró que la situación financiera actual "va a exigir repensar una construcción diferente en términos de multilateralidad".
"Nadie imaginaba hace apenas seis meses atrás que el modelo de capitalismo del mundo, basado únicamente en lo financiero, iba a tambalear y sacudirse como está sucediendo", sostuvo Fernández al cerrar el seminario.
La jefa de Estado opinó que existe la necesidad de "abordar un debate acerca de cómo sigue un mundo enfrentado a una de las más duras crisis" y dijo que "el gran desafío que hoy moviliza" a las mujeres consiste en sumarse "al debate, a esta discusión del nuevo mundo, de la nueva etapa civilizatoria que se viene".
"Tiene que haber una sinergia entre lo público y lo privado" en este mundo "donde caen los paradigmas", manifestó la presidenta al clausurar la reunión, realizada esta semana en un hotel porteño, con la participación de unas 200 mujeres de diferentes países.
Además, Fernández calificó como una "ficción" la de "creer que el dinero genera dinero sin pasar por la producción de bienes. Creo que lo primero que tenemos que reconstruir es el trabajo y la producción", señaló.
El canciller Jorge Taiana inició gestiones para que se convoque "a la brevedad" una reunión del Mercosur para analizar la crisis financiera global y coordinar posiciones.
"Parece obvio que estamos viviendo momentos muy trascendentes y hay que intercambiar opiniones", argumentó Taiana.
"Hay que buscar coordinar posiciones y tener respuestas comunes y sobre todo hay que tener una apreciación de la evolución de esta situación", añadió el canciller. El Mercosur, que está bajo la presidencia pro témpore de Brasil, tendrá recién su cumbre semestral en diciembre, por lo que Taiana busca que se convoque a una reunión ministerial "a la brevedad" para hacer frente al temblor económico internacional.
Dijo que los países en desarrollo van a seguir teniendo tasas de crecimiento positivas, pero menores a las de años anteriores. La posibilidad de incrementar el comercio en la región, la eventual suba de los derechos de importación y el avance en la integración productiva se analizaron ayer en la reunión del Grupo Común del Mercosur en Río de Janeiro.
Del encuentro participaron el subsecretario de Integración Económica del Mercosur, Eduardo Sigal, y el secretario de Comercio Internacional, Alfredo Chiaradía; en la Argentina preocupa especialmente el impacto de la devaluación del Real en los términos de intercambio bilateral.
El vicepresidente de la UIA, Ignacio De Mendiguren, expuso ayer su preocupación ante la "devaluación del Real" en Brasil y el impacto que podría ocasionar en el comercio.
La UIA solicitó la creación de un Consejo Económico y Social que se reúna periódicamente para analizar la crisis, y sugirió la suba de los derechos de importación para determinados productos y el congelamiento de precios y salarios. "Sería una herramienta más que puede actuar como barrera" frente a un eventual desplazamiento de la oferta de productos.
La reapertura del canje de deuda con los bonistas que quedaron afuera de la renegociación oficial y el pago de unos U$S 6.700 millones de dólares con reservas al Club de París quedaron en suspenso en medio de la crisis internacional y revelaron el poco oportunismo de medidas pensadas para mejorar la imagen del gobierno pero ignorando el grave contexto internacional.
Necesitado de recursos, el gobierno nacional llevaría además sus pedidos a la asamblea anual del FMI y el Banco Mundial. El ministro de Economía, Carlos Fernández viajará acompañado por el presidente del BCRA, Martín Redrado, y el secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino.
El organismo pronosticó en su informe semestral que el crecimiento en América Latina se contraerá desde el 4,6 por ciento este año hasta el 3,2 el que viene (frente al 5,6 por ciento del 2007), aunque ubicó a la Argentina con 3,6 %. Pero además ubicó al país con "alta percepción riesgo" y recordó que la inflación del Indec no refleja la realidad.
Si bien la evolucionó de los precios en el mercado interno se ha frenado, la recesión latente podría suponer problemas sociales que la presidenta ahora admite. Hugo Moyano asumió ayer que el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, descartara el pago de una suma fija de $ 500 para todos los trabajadores en relación de dependencia, antes de fin de año.
Pero la puja distributiva podría tener un nuevo ámbito de discusión en la propuesta de un pacto social. La UIA lo reclama para un "congelamiento de salarios y precios", pero desde la CGT señalan que los precios ya aumentaron y los sueldos quedaron retrasados.
Dólares que vuelan.
La intervención en el mercado ya le costó al BCRA unos 3.500 millones de dólares de las reservas internacionales, desde los 50.500 millones de marzo último hasta los 47.011 millones informados ayer. Brasil intervino tres veces ayer para evitar algo similar en el vecino país, que padece un deterioro acelerado de su moneda (devaluó 31 % en dos meses); el Banco Central brasileño desembolsaría en breve unos 2.800 de dólares millones más de sus reservas. Más lento en la Argentina, más rápido en Brasil, los dólares de las reservas que garantizan la estabilidad del sistema bancario se vuelan ante la demanda de un público que busca preservar ahorros. Como la crisis es global y la interdependencia es fuerte, la salida de capitales golondrinas del vecino país y la devaluación fuerte del Real terminan pegando duro en la economía argentina.