El ministro Pablo Farías aseguró que desde su cartera se trabaja con mucho empeño, aunque reconoció que los resultados son lentos. Dijo que hay dificultades para vencer la cultura del subsidio y la asistencia permanente heredada de otras gestiones, y aclaró que los presupuestos siempre son insuficientes. Del Ministerio de Desarrollo Social dependen 2.800 personas, pero sólo 150 son asistentes sociales.
(Area Metropolitana)