El presidente de Perú, Alan García, analiza si ratifica a sus ministros o acepta las renuncias presentadas ayer a raíz de una denuncia de negociaciones ilegales en la adjudicación de cinco áreas petroleras, informó hoy la prensa local.
El ministro de Ambiente, Antonio Brack, dijo a la radio CPN que en su opinión el mandatario decidirá una recomposición sólo parcial del gabinete.
De todos modos, dirigentes de la oposición y buena parte de la prensa local coinciden en que si García no acepta ahora la dimisión de sus secretarios, el gabinete de 16 miembros será probablemente volteado la semana próxima por el Congreso.
Los funcionarios, encabezados por el presidente del Consejo de Ministros, Jorge del Castillo, pusieron sus cargos a disposición de García después de que el plenario del Congreso unicameral se negara a escuchar sus explicaciones y los citara para el próximo martes, cuando debatirá una moción de interpelación y censura al gabinete.
Del Castillo dejó anoche las renuncias en manos del mandatario y en un escueto discurso al país acompañado por los otros 15 renunciantes, pidió serenidad y afirmó que ninguno de ellos se aferra al cargo.
"Invocamos al país la mayor serenidad; a la clase política la más alta responsabilidad. No se debe caer en el juego político electoral que ponga en riesgo la estabilidad jurídica del país, y el favorable clima de inversiones que tanto puestos de trabajo ha creado y que tanto ha impulsado el desarrollo económico y social del país", sostuvo.
Agregó que el gabinete "no rehúye responsabilidades" y que, por ese motivo "sale al frente a cualquier acción que intente mellar la decencia de los ministros de Estado".
"Por ello, rechazamos tajantemente cualquier insinuación y no aceptamos imputaciones sin sustento ni pruebas, y basadas únicamente en las imputaciones de personas que se han puesto al margen de la ley", señaló.
Del Castillo también denunció "la existencia de una red mafiosa" dedicada a la interceptación telefónica.
"Esto es inadmisible", enfatizó, para luego señalar que "para combatir la corrupción no es preciso hacerlo de manera clandestina".
El primer ministro quedó envuelto en el escándalo por presuntos nexos en un plan para ayudar a la compañía noruega Discover Petroleum a obtener la concesión de los lotes de petróleo en alianza con la estatal Petroperú.
El escándalo se produce en momentos en que la aprobación a la gestión de García ha bajado a su peor nivel desde que asumió su segundo mandato, en julio de 2006.
El director del Instituto de Opinión Pública de la Universidad Católica de Perú, Fernando Tuesta, opinó que la remoción del gabinete "parece una cosa inevitable y allí hay dos salidas: o renuncian antes de la censura del Congreso o esperan la misma", informó El Comercio.
Por otra parte, Lourdes Flores, titular del Partido Popular Cristiano y ex candidata presidencial, señaló que la figura del primer mandatario "siempre tiene que ser preservada" y que "la única forma política democrática" de hacerlo es "con el relevo total del gabinete", reportó La Razón.